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martes, 10 de septiembre de 2013

Novecento, de Alessandro Baricco




Novecento
de Alessandro Baricco

Jesús Guerra

Edición en inglés
Novecento, que en italiano quiere decir 'mil novecientos', es un monólogo teatral del escritor italiano Alessandro Baricco, de quien ya hemos comentado aquí dos de sus libros, dos novelas cortas: Sin sangre, de 2003, y Seda, de 1996, quizá su obra más conocida, premiada y gustada en general.

Novecento, que es así como está titulado también el volumen en español, apareció en formato de libro a fines de 1994, en Italia, luego de que ese año, en verano, fue montado el espectáculo para el que fue escrito originalmente el texto por Baricco. La edición española apareció cinco años después, en 1999.


Es un texto teatral, indudablemente, tiene incluso algunas indicaciones para la escenificación, pero en realidad pocas, se lee más bien como un cuento. Es un libro breve que se puede leer, obviamente, en lo que dura un monólogo teatral, incluso más rápido. El libro tiene apenas 81 páginas. El estilo es familiar a Baricco pues es un autor que más que mostrarnos sus historias nos las cuenta. Es decir, siempre hay en sus libros esta idea de que alguien narra una historia, de manera oral. Y cuando esto no es así de manera explícita, la sensación al leerla es esa misma. Sus libros parecen hechos para ser leídos en voz alta. Es un estilo que a él se le da de maravilla, y sus obras funcionan muy bien así.

Este libro nos cuenta la historia de un pianista virtuoso con un estilo extraño, que tuvo la particularidad de nacer y vivir toda su vida en un barco. Durante las últimas décadas del siglo 19 y las primeras del 20, los grandes barcos viajaban de Europa a América, es decir a Estados Unidos, con viajeros millonarios en primera clase, que iban de paseo, y en tercera clase viajaban los pobres que iban a quedarse a lugares como Nueva York. Hubo emigrantes de toda Europa.
 
Edición en alemán
En uno de esos viajes, un marinero encontró a un niño en una caja de cartón encima del piano del salón de baile de primera clase. Supuso que una emigrante tuvo al niño durante el viaje y prefirió dejarlo con la intención de que alguna persona de medios económicos se hiciera cargo de él. Intuyó que no había maldad en ese abandono. En la caja estaba escrito, al parecer, una marca comercial: decía sólo T. D. Limoni. Así que de inmediato, para este marinero llamado Danny Boodmann, el niño fue T.D. Lemon. Con el tiempo le agregó su propio nombre, así que el niño pasó a llamarse Danny Boodmann T. D. Lemon. Luego al marinero le pareció que algo le faltaba al nombre, y como encontró al niño en los primeros días del nuevo siglo 20, le pareció que quedaba bien así: Danny Boodmann T.D. Lemon Novecento.
 
Edición en italiano
(Ahora necesito hacer un paréntesis acerca de la traducción del nombre del personaje. Hay que tener en cuenta que el autor es italiano y el texto original está en italiano, y los personajes de esta historia son de diversas nacionalidades y lenguas, pero el marinero que encuentra al niño es estadounidense y su lengua es el inglés. Por tanto, el nombre del niño, se encuentra en inglés, aunque provenga originalmente de una caja con una marca en italiano. El marinero traduce 'limoni', es decir, 'limones', en plural, por 'lemon', 'limón', en singular. No sé cómo aparezca el nombre del personaje en italiano, pero muy posiblemente sea el mismo que encontramos en la traducción al castellano: Danny Boodmann T. D. Lemon Novecento. Sin embargo, en la traducción al inglés, el niño se llama Danny Boodmann T. D. Lemon Nineteen Hundred. Que, por cierto, sería lo más lógico ya que el marinero es estadounidense. Pero en la traducción al español, ¿por qué se conserva ese nombre mezclado en inglés e italiano? ¿No debería de ser Danny Boodmann T. D. Lemon Nineteen Hundred? O, si de traducir se trata, ¿no debería de ser Danny Boodmann T. D. Lemon Mil Novecientos? ¿O incluso Danny Boodmann T. D. Limón Mil Novecientos? ¿Y el libro, por qué Novecento y no 'Mil Novecientos'? La respuesta para esta última pregunta sería, creo, que se debe a que en todas partes el libro se llama así… En cuanto a lo demás: misterios de las traducciones.)
 
Edición en húngaro
El marinero muere en un accidente, y el niño aprende solo a tocar el piano. El tiempo pasa. Y para evitar problemas legales porque ese niño no tiene papeles, el capitán no lo dejaba bajar a tierra. Y eso se le convirtió al joven, y luego al hombre, en una costumbre. Hasta que, aunque él nunca había pisado tierra, la gente, por lo menos ciertas personas del mundo musical, comenzaron a hablar de él. Así se creó la leyenda de ese pianista genial.

La historia contada en este libro es realmente muy bella, y está muy bien escrita. Recordemos que fue escrita originalmente para ser contada en un escenario, por lo tanto para ser escuchada por el público, de ahí que el lenguaje esté particularmente cuidado. El estilo del narrador es, pues, muy sabroso.
 
Edición en japonés
Este libro dio origen a una película de 1998, escrita y dirigida por el cineasta italiano Giusseppe Tornatore, el realizador de Cinema Paradiso. El título de la película en italiano sería algo así como 'La leyenda del pianista del océano', pero el título internacional en inglés fue La leyenda de 1900. Fue interpretada por el espléndido actor inglés Tim Roth (muy conocido en cine y luego más conocido aún gracias a su papel en la serie de televisión Lie to Me), y por supuesto es una película muy bella también, como casi todas las de Tornatore. Obviamente les recomiendo la película, pero sobre todo les recomiendo la lectura del libro de Alessandro Baricco. Es muy breve, se lee rapidísimo, y de inmediato dan ganas de releerlo.

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Novecento. Alessandro Baricco. Traducción de Xavier González Rovira. Anagrama. Colección Compactos. 81 págs.


Edición francesa


viernes, 12 de julio de 2013

Sin sangre, de Alessandro Baricco






Sin sangre
de Alessandro Baricco

Jesús Guerra

Ya hace varios meses comenté y recomendé aquí mismo un libro estupendo del escritor italiano Alessandro Baricco, la novela corta Seda, que desde su publicación, en 1996, ha tenido un enorme éxito en todo el mundo, y se ha convertido en la obra literaria más conocida y más gustada de este autor.

Ahora quiero recomendarles otra novela corta de Baricco, publicada en 2002 en Italia, y al año siguiente en España. Se llama Sin sangre, y si bien no ha tenido el éxito de Seda, ni quizá tenga su suave intensidad, lo cierto es que es un libro interesante y bien escrito, y además es inquietante por algunos de los giros de la trama.

La novela es breve, tiene apenas 106 páginas, compuestas en una tipografía de buen tamaño, y está dividida en dos partes. No sabemos en realidad en dónde sucede la historia ni en qué momento histórico, pero bien puede ser el pasado reciente y el presente, y la historia podría suceder en cualquier parte del mundo, pues a pesar de que los nombres de los protagonistas son castellanos, el autor declaró que los seleccionó únicamente por motivos de musicalidad, no para ubicar su historia en un espacio geográfico.


Edición francesa


En la primera parte, unos hombres llegan en un Mercedes a una granja. El hombre de la granja, llamado Manuel Roca, los ve venir desde que el auto está lejos. Manuel llama a sus hijos, unos adolescentes, y a su hija. A ella, Nina, la esconde en un pozo en el piso de una suerte de almacén y le dice que no salga de ahí, escuche lo que escuche, pues las cosas pueden ponerse feas. Los hombres toman unos rifles.

Hay asuntos pendientes entre los hombres del auto y el hombre de la granja. La larga escena es violenta y termina en sangre y muerte. Uno de los hombres del auto, antes de marcharse, descubre a la niña escondida; la mira, se miran, pero no dicen nada, y el joven no comenta su hallazgo con sus compañeros. El joven cierra la tapa del pozo. Los hombres del Mercedes se van. Es la historia de una venganza, de una venganza más en la historia de la humanidad. Puede darse en cualquier parte, en cualquier cultura, en cualquier época.

Alrededor de medio siglo después se desarrolla la segunda parte de esta historia. Una mujer de edad madura entra a una galería comercial en el centro de una ciudad, camina y se detiene frente a un estanquillo de billetes de lotería. Compra un billete. Entabla conversación con el billetero, un hombre de setenta y pico de años, y termina invitándolo a tomar una copa. El hombre accede. Para cuando entran al café, él ya la ha reconocido. Ella era la niña escondida en el pozo la tarde en que mataron a Manuel Roca. Él era el más joven de los hombres del auto, el único que ha sobrevivido de aquel grupo. Ella también sabe quién es el hombre. Lo ha buscado. Y conversan. Ella cuenta su historia a partir de aquel momento en que se miraron por pocos segundos. El hombre cuenta la historia que sabía de la mujer. No siempre coinciden.


Edición del libro digital en inglés


Si la primera parte es la historia de una venganza, la segunda parte es la historia de lo único que se puede hacer para terminar con las venganzas. Del reverso de la venganza. Si la primera parte está marcada por la acción, por el instinto, por la rabia, por la violencia; la segunda está compuesta de reflexión, conversación, recuerdos, y, extrañamente, nostalgia. Si la primera es con sangre, la segunda es sin sangre, como el título de esta novela. Si la primera parte la pudo haber creado Tarantino, la segunda pudo haberla imaginado, quizá, un realizador como Antonioni. Una lectura muy recomendable. Y se encuentra publicada por la Editorial Anagrama, como toda la obra de Baricco traducida al español.

Otros de los títulos que podemos encontrar de este autor italiano en nuestra lengua:
            Tierras de cristal (1991. Premio Selezione Campiello y Prix Médicis Étranger, 1991).
            Océano mar (1993. Premio Viareggio, 1993).
            Seda (1996).
            City (1999).
            Homero, Ilíada (2004).
            Esta historia (2007).
            Emaús (2009. Premio Giovanni Boccaccio, 2010).

También se pueden conseguir obras teatrales, como el monólogo Novecento, y ensayos como Next y Los bárbaros.




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Sin sangre. Alessandro Baricco. Traducción de Xavier González Rovira. Editorial Anagrama. Colecciones: Panorama de Narrativas y Compactos. 110 págs.

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Quizá te interese leer aquí mismo la reseña de Seda.


miércoles, 5 de diciembre de 2012

Primeras líneas de... "Seda" en cuatro idiomas



Primeras líneas de...
Seda
de Alessandro Baricco
en cuatro idiomas



Seta

Benché suo padre avesse immaginato per lui un brillante avvenire nell'esercito, Hervé Joncour aveva finito per guadagnarsi da vivere con un mestiere insolito, cui non era estraneo, per singolare ironia, un tratto a tal punto amabile da tradire una vaga intonazione femminile.

Per vivere, Hervé Joncour comprava e vendeva bachi da seta.

[Versión original en italiano de Alessandro Baricco. R.C.S. Libri & Grandi Opere S.p.A. Milán, 1996.]


Seda

Aunque su padre había imaginado para él un brillante porvenir en el ejército, Hervé Joncour había acabado ganándose la vida con una insólita ocupación, tan amable que, por singular ironía, traslucía un ligero aire femenino.

Para vivir, Hervé Joncour compraba y vendía gusanos de seda.

[Versión española de Xavier González Rovira y Carlos Gumpert. Editorial Anagrama. Barcelona. 1997.]



Soie

Bien que son père eût imaginé pour lui un brilliant avenir dans l'armée, Hervé Joncour avait fini par gagner sa vie grâce à une profession insolite, à laquelle n'étaient pas étrangers, par une singulière ironie, des traits à ce point aimables qu'ils trahissaient une vague inflexion féminine.

Pour vivre, Hervé Joncour achetait et vendait des vers á soie.

[Trducción al francés de Françoise Brun. Editorial Albin Michel. París. 1997.]


 
Silk

Although his father had imagined for him a brilliant future in the army, Hervé Joncour ended up earning his living in an unusual profession that, with singular irony, had a feature so sweet as to betray a vaguely feminine intonation.

For a living, Hervé Joncour bought and sold silkworms.

[Traducción al inglés de Ann Goldstein. Vintage Books. Nueva York. 2007]


domingo, 2 de diciembre de 2012

Seda, de Alessandro Baricco






Seda
de Alessandro Baricco

Jesús Guerra

«Era 1861. Flaubert estaba escribiendo Salammbô, la luz eléctrica era todavía una hipótesis y Abraham Lincoln, al otro lado del océano, estaba combatiendo en una guerra cuyo final no vería». Hervé Joncourt tenía 32 años y se ganaba la vida comprando y vendiendo huevos de gusanos de seda. El pueblo en donde vivía, Lavilledieu, se sostenía precisamente de la seda. Y cuando la epidemia de pebrina acabó con los huevos de gusanos europeos, y cruzó el mediterráneo hacia África, no quedó más remedio, a ojos de Baldabiou, un hombre respetado en el pueblo, que viajar hasta el Japón a buscarlos. Pero en esa época ni siquiera había escuchado el nombre de Japón la mayor parte de los europeos, pues la isla se encontraba encerrada en sí misma desde hacía siglos. El joven Hervé, casado y muy enamorado de su mujer, Hélène, decidió hacer el viaje a esas tierras extrañas. La travesía (por tren, por barco, a caballo, a pie) duraba tres meses, así que ir y regresar tomaba medio año y una buena cantidad de dinero. Además, debido a que la isla estaba cerrada a extranjeros y no había tratos comerciales, el negocio era ilícito. Todo era un peligro. Pero Hervé fue. Y trató con un hombre poderoso, Hara Kei.

Hara Kei hablaba francés, así que platicaron, y en la conversación estuvo presente, recostada sobre las piernas de Hara Kei, una mujer bella, de ojos que no parecían orientales, y que no le quitaba la vista de encima a Hervé. Pero ella no hablaba francés. La mirada de la mujer fue tan provocativa para el serio, respetuoso y tranquilo europeo, que al año siguiente regresó más que gustoso al Japón. Y así hizo varios viajes más. El negocio era un éxito y Hervé se dio cuenta un día que era rico. Aun así volvió a Japón una vez más, a pesar de que las cosas en ese país, se decía, eran complejas y había una guerra interna.
"Seda" en italiano

Alessandro Baricco (nacido en Turín, Italia, en 1958), se negó a catalogar este libro como una novela desde su aparición, en 1996. Él dijo que era una historia. Él, que tan bien conoce la literatura norteamericana, escribió una obra sumamente europea. No está escrita como una novela tradicional, ni tampoco propiamente como una novela experimental. Su extensión podría corresponder a la de una novela corta o a la de un cuento largo, y aunque es lineal y sencilla su estructura, y su lenguaje aparentemente es directo, en realidad está trabajada esta obra casi como un poema, o mejor, como una narración oral bien cuidada, bien contada, de las tradicionales que se contaban junto a una fogata, pero con un lenguaje pulido hasta hacerlo parecer sencillo. 
Edición francesa

Curiosamente es una historia muy rápida narrada de una manera lenta. Los diálogos son casi inexistentes. No «presenciamos» casi nada, todo se nos «cuenta». El estilo es difícil de manejar. Es sutil, como la seda. La seda de calidad, según dicen los protagonistas de esta historia, es tan ligera que al tocarla parece que no se toca nada. Este relato, que más (o menos) que una historia de amor es una historia de deseos, está narrado solamente con los elementos esenciales. Es austero pero elegante.

Si esta obra funciona tan bien es por la perfecta relación entre argumento y estilo. Este estilo, con otra historia, pudo haber sido una obra insoportablemente aburrida. Esta historia, narrada de otra manera, pudo haber sido una épica narración de aventuras con romance, más vital y ruidosa, tal vez, pero quizá intrascendente. Es una historia para ser leída como si se escuchara… o quizá para ser escuchada, directamente. Es una historia hecha para la palabra, hecha de palabras. La prueba está en que, a pesar de que como libro ha sido un éxito en todo el mundo (tan sólo en España lleva más de cuarenta ediciones) desde su aparición en Italia en 1996, su versión cinematográfica (de 2007, con Keira Knightley, Michael Pitt y Sei Ashina, bajo la dirección del canadiense Francois Girard) fue un completo fracaso, y aunque confieso que yo no la vi he leído muchas reseñas (de críticos franceses, ingleses, norteamericanos) y todas coinciden en que la cinta es exasperantemente lenta e intrascendente. A los críticos que no conocían el libro les pareció banal; los que sí la habían leído estaban decepcionados de la película. Los críticos literarios, en cambio, han dicho maravillas del libro. Y es que Seda es, creo yo, una obra para leerse. Quizá para escucharse. Y ejerce en nosotros una extraña fascinación.
Edición alemana

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Seda. Alessandro Baricco. Traducción: Xavier González Rovira y Carlos Gumpert. Editorial Anagrama. Colección Panorama de Narrativas. Barcelona. 1ª edición en español: 1997. 29ª edición, 2003. 125 págs.

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Esta novela puede conseguirse en:











Edición rusa
Edición en portugués

Edición en inglés