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lunes, 4 de agosto de 2025

Primeras líneas de Playback en dos idiomas

 

Primeras líneas...
 
Playback
de Raymond Chandler
 
en dos idiomas
(con dos versiones en español)

 



 
The voice on the telephone seemed to be sharp and peremptory, but I didn't hear too well what it said—partly because I was only half awake and partly because I was holding the receiver upside down. I fumbled it around and grunted.
 
[Playback. Versión original de Raymond Chandler. 1958. Publicado originalmente por Houghton Mifflin.]
 
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La voz del teléfono parecía estridente y perentoria, pero no oí demasiado bien lo que dijo —en parte porque acababa de despertarme y en parte porque había cogido el auricular al revés. Le di la vuelta y lancé un gruñido.
 
[Playback. Versión en español de María Teresa Segur. 1977. Editorial Corregidor (en esa edición con el título Cocktail de barro. Esto lo señala mi edición de 1978 de Editorial Bruguera, que utiliza la misma traducción y ya se publica con el título original en inglés).
 
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La voz que salía del teléfono tenía un tono chillón y perentorio, pero no conseguía entender bien lo que decía, en parte porque aún estaba medio dormido y en parte porque estaba sosteniendo el auricular al revés. Le di la vuelta a tientas y gruñendo.
 
[Playback. Versión en español de Manuel de la Escalera. Debolsillo, 2014.]
 
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Te puede interesar:
 
* Todas las primeras líneas de obras que se encuentran en este blog

 
 

lunes, 28 de julio de 2025

Playback, de Raymond Chandler

 




Playback
de Raymond Chandler
 
Jesús Guerra
 
Raymond Chandler (Chicago, Illinois, 23 de julio de 1888-La Jolla, California, 26 de marzo de 1959) —quien, con su obra, junto a la de Dashiell Hammett (1894-1961), y algunos otros, como James M. Cain (1892-1977), crearon la versión definitiva del género de la novela negra—, publicó sólo siete novelas, y un poco más, además de cuentos y guiones cinematográficos, lo cual le bastó no sólo para hacer respetable la novela policiaca hard-boiled y abrirle la puerta al reino de la Literatura, con mayúscula, sino para entrar él mismo a lo que podríamos llamar la inmortalidad. El escritor español Manuel Vázquez Montalbán (1939-2003), creador de grandes obras de novela negra, con su personaje Pepe Carvalho, señaló en alguna parte que la obra de Chandler le parecía tan imprescindible literariamente como pueden serlo la de Hemingway o la de Scott Fitzgerald.
 
Las siete novelas (y media) que escribió Raymond Chandler, todas con su detective Phillip Marlowe, son las siguientes:
 
* The Big Sleep (El sueño eterno), 1939
* Farewell, My Lovely (Adiós, muñeca, a veces también llamada ¡Adiós para siempre, preciosidad!, o alguna otra variante similar), 1940
* The High Window (La ventana siniestra, o La ventana alta), 1942
* The Lady in the Lake (La dama del lago), 1943
* The Little Sister (La hermana pequeña), 1949
* The Long Goodbye (El largo adiós), 1953
* Playback (Cocktail de barro, o Playback), 1958,
 
y a su muerte dejó escritos algunos capítulos de la que iba a ser su siguiente novela:
 
* Poodle Springs (La historia de Poodle Springs), 1959 / 1989,
 
la cual, treinta años después, con la autorización de los herederos de los derechos de la obra del autor, Robert B. Parker (1932-2010) terminó y publicó.



Edición en inglés


 
Pero la que hoy les recomiendo es la séptima, la última que publicó Raymond Chandler, y la que legítimamente podemos considerar la última aventura de Marlowe: Playback. Así se llama en inglés y también en español, aunque en la primera edición en nuestro idioma tenía el título de Cocktail de barro. Chandler tenía la costumbre de “canibalizar” (se dice que el término lo creó él) sus relatos anteriores, es decir, seleccionaba dos o tres relatos que había publicado en revistas años atrás, los retrabajaba, encontraba la manera de unir las tramas, las desarrollaba, agregando por supuesto a Phillip Marlowe, y escribía una novela. Pero en el caso de Playback no fue así: en 1947 se anunció que la productora cinematográfica Universal le había comprado una historia a Chandler para realizar una película, y Chandler escribió el guion, pero el filme nunca se realizó. Así que en los años 50 Chandler adaptó su guion a libro.


 
Edición en español
de Bruguera de los
años 70




Playback es de las novelas de Chandler de las que menos se habla, en parte porque nunca fue llevada a la pantalla. Las hiperfamosas son, claro, El sueño eterno y El largo adiós, y Playback es vista como la menos buena, la menos compleja, y aun así es una delicia, debido sobre todo al estilo del autor. Sus originales comparaciones y metáforas son divertidas y reconocibles, y algunas son utilizadas en otras obras, como sucede con la novela detectivesca de ciencia-ficción Gun, With Occasional Music (1994) de Jonathan Lethem, donde aparecen las primeras líneas del segundo capítulo de Playback, cuando Marlowe dice que fue sencillo identificar a la persona que debe seguir: “No fue difícil. El expreso llegó puntualmente, como casi siempre, y el objetivo fue tan fácil de localizar como un canguro vestido de smoking”. En inglés dice así: “There was nothing to it. The Super Chief was on time, as it almost always is, and the subject was as easy to spot as a kangaroo in a dinner jacket”.


 
Edición en inglés
de los años 80



La verdad es que uno siempre se divierte leyendo a Chandler, pero hay algo más en sus obras, una belleza particular, que quizá para los lectores contemporáneos de Chandler era una versión mejorada del presente, y para nosotros una nostalgia idealizada de un pasado que no vivimos. Además, en la escritura y las tramas de Chandler se mezclan de manera única lo literario con lo cinematográfico. Y los rápidos diálogos son inteligentes, chispeantes y memorables.
 
Lo único que les revelo de la trama es el inicio. Un cliente anónimo contrata a Marlowe a través de un abogado para que siga a una mujer que viaja con el nombre Eleanor King. Debe encontrarla en la estación de tren y la mujer no debe enterarse de que la siguen. Y cuando ella se registre en algún hotel, Marlowe debe comunicárselo al abogado. En teoría esa es toda su labor. Pero en Los Ángeles, ya con Marlowe siguiéndola, la mujer se vuelve a subir al tren, y Marlowe lo aborda también. Bajan en San Diego y luego en taxi (en taxis, pues Marlowe la sigue sin ser detectado) viajan unos kilómetros hasta Esmeralda, California, que es el nombre que Chandler le da a lo que en realidad es La Jolla, en donde Chandler vivía en ese tiempo. De hecho, Playback es la única de las novelas publicadas por Chandler que no está ubicada en Los Ángeles (salvo el inicio). La historia de Poodle Springs tampoco se desarrolla en Los Ángeles, sino en Palm Springs.


 



El asunto es que Marlowe quiere saber el motivo por el cual lo han contratado para seguir a esa mujer, la cual parece ser un imán de hombres inconvenientes. Y en un momento dado, por lo que va descubriendo, debe decidir si traicionar al hombre anónimo que lo contrató y, en cambio, ayudar a la mujer a quien únicamente debía seguir. Debido a que esta novela no es la tradicional novela policiaca, durante una buena parte de la trama, ni el propio Marlowe ni los lectores entendemos exactamente qué es lo que se investiga, porque quien contrató al detective no le dio la información suficiente para comprender qué significan los acontecimientos que presencia en su labor de espía. Así que pronto Marlowe empieza a cruzar los límites de lo que su empleador solicitó de él, tanto por curiosidad como por su moral de caballero medieval reencarnado en detective privado.
 
Tanto Playback como las otras novelas de Chandler aún se pueden adquirir, en librerías de viejo y en librerías en línea, en algunas de las ediciones de distintas editoriales, como Bruguera, Plaza & Janés, Alianza Editorial y Planeta, pero las que se consiguen ahora con más facilidad son las ediciones de Debolsillo, que son más recientes, y todavía más fáciles de conseguir son las ediciones digitales de Debolsillo. Hay también una edición de RBA con las siete novelas publicadas por Chandler y los dos cuentos en los que interviene Phillip Marlowe llamada Todo Marlowe, pero a estas alturas no es tan sencillo encontrarla.
 
Mi recomendación es que lean Playback, y, de hecho, cualquiera de las obras de Raymond Chandler, pues el placer de la lectura está garantizado.
 
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Playback. Raymond Chandler. Traducción de Manuel de la Escalera. Debolsillo, ed. de 2014, 215 págs. En estos momentos es más sencillo conseguir esta edición en digital.
 
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Te puede interesar:
 
* El sueño eterno, de Raymond Chandler

* Primeras líneas de El sueño eterno en dos idiomas (con dos versiones distintas en español)

* El sabueso de los Baskerville, de Arthur Conan Doyle

* La casa de la Seda, de Anthony Horowitz

* Mi nombre era Eileen, de Ottesa Moshfegh

* Un animal salvaje, de Joël Dicker

* La verdad sobre el caso Harry Quebert, de Joël Dicker

* Personas decentes [serie Mario Conde], de Leonardo Padura

* Diez negritos, de Agatha Christie

* Blanco nocturno, de Ricardo Piglia

 
 
 

miércoles, 29 de junio de 2022

Primeras líneas El sueño eterno en dos idiomas

Primeras líneas...
 
El sueño eterno
de Raymond Chandler
 
en dos idiomas
(con dos versiones distintas en español)
 
Primera edición,
de Alfred A. Knopf, 1939



It was about eleven o'clock in the morning, mid-October, with the sun not shining and a look of hard wet rain in the clearness of the foothills.
 
[The Big Sleep. Versión original en inglés de Raymond Chandler. 1a. ed. de Alfred A. Knopf, EE. UU., 1939.]
 
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Eran más o menos las once de un día nublado de mediados de octubre, y daba la sensación de que podía empezar a llover con fuerza pese a la limpidez del cielo en las estribaciones de la sierra.
 
[El sueño eterno. Traducción al español de José Luis López Muñoz. Debolsillo, 2013.]
 
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Eran cerca de las once de la mañana, a mediados de octubre. El sol no brillaba, y en la claridad de las faldas de las colinas se apreciaba un aspecto lluvioso.
 
[El sueño eterno. Traducción de José Antonio Lara. Bruguera, Libro Amigo. España. La traducción es de Barral Editores, 1972.]
 
 
  


viernes, 24 de junio de 2022

El sueño eterno, de Raymond Chandler

 


El sueño eterno
de Raymond Chandler
 
Jesús Guerra
 
El sueño eterno (un buen título, pero el original en inglés es mejor: The Big Sleep) —primera novela del autor estadounidense Raymond Chandler (Chicago, Illinois, 1888-La Jolla, California, 1959), publicada en 1939, en la que además introdujo a su personaje más importante, conocido y admirado, el detective privado Philip Marlowe—, es una de esas obras que, en estos tiempos, más de 80 años después de su publicación original, casi todo lector la ha por lo menos oído mencionar alguna vez pero relativamente pocos, sobre todo lectores jóvenes, la han leído. Y la verdad es que es una novela imprescindible, sobre todo para los interesados en la novela policiaca en general, y negra (o noire) en particular, por su enorme influencia en la literatura y en el cine hasta nuestros días.

 
Edición en inglés


Para que se den cuenta de su importancia les doy estos tres datos:
En la lista de Las 100 Mejores Novelas Policiacas de la Crime Writer's Association de Gran Bretaña ocupa el lugar número 2.
En la lista de Las 100 Mejores Novelas de Misterio de la Mystery Writers of America, de los Estados Unidos, ocupa el lugar número 8.
Y, todavía más impresionante, en la lista de Los 100 Libros del Siglo XX del periódico francés Le Monde, está en el lugar 96 (sí, está muy abajo en la lista, pero es una lista de libros en general, no sólo novelas y mucho menos policiacas, y sin embargo se encuentra ahí, como uno de los 100 libros más importantes e influyentes del siglo XX).
 
Raymond Chandler empezó a escribir y a publicar cuentos policiacos relativamente tarde, pasados los 40 años, y los publicaba en las revistas pulp más conocidas: Black Mask y Dime Detective (en donde publicaron una gran cantidad de escritores policiacos reconocidos) y cuando decidió que quería escribir su primera novela, «canibalizó» (se dice que él inventó el término) dos de sus cuentos, es decir, tomó los argumentos de esos dos relatos, los mezcló y los desarrolló. Esos dos cuentos son «El asesino bajo la lluvia» («Killer in the Rain»), de 1935, y «El telón» («The Curtain»), de 1936, ambos publicados en Black Mask. (La edición en español de Debolsillo de esta novela incluye, al final, estos dos relatos.)
 
Edición en francés


Para una novela relativamente corta y de aquellos años, El sueño eterno tiene un argumento complicado, pero perfectamente comprensible, aunque deja un famoso cabo suelto, uno que, sin embargo, leyendo con atención, puede comprenderse si suponemos que uno de los personajes mintió en su confesión al detective. La complicación se encuentra en que en realidad Philip Marlowe investiga dos casos, relacionados pero distintos. Los casos son muy interesantes, la acción es rápida, los personajes memorables, pero lo que hace sumamente disfrutable esta obra, así como las demás de Raymond Chandler, es su estilo. El lenguaje de Chandler es sorprendente y muy divertido, sobre todo en algunas de sus descripciones, en sus reflexiones y en los diálogos. El narrador es Marlowe, desde cuya perspectiva asistimos al desarrollo de la trama, un hombre de una gran agilidad mental, rebelde, duro y cínico, pero, por supuesto, de buen corazón. Y la prosa, lo repito, es de una eficacia impresionante.
 
Al general Sternwood, un millonario viejo y enfermo, padre de dos hijas jóvenes, le recomiendan los servicios del detective privado Philip Marlowe para un problema que tiene, así que lo manda llamar. Marlowe llega a la mansión y el general le dice que un hombre llamado Arthur Gwynn Geiger le está cobrando unas supuestas deudas de su hija menor, Carmen. Y que ya en el pasado, otro hombre, Joe Brody, hizo lo mismo y él pagó. Lo que quiere el general es que investigue de qué se tratan esas deudas, si son reales, y que se lo quite de encima, aunque queda claro que no le ordena que lo mate.

 


Antes de su entrevista con el general, Marlowe conoce a Carmen, la hija menor (una joven mimada y malcriada pero muy bonita), y después de la entrevista, la hija mayor, Vivian (guapa, elegante y dura), lo manda llamar para saber para qué lo contrató su padre. Marlowe se marcha pensando que su investigación será sencilla. No podía estar más equivocado. Con esto empieza el viaje, toda una experiencia literaria.
 
Después de El sueño eterno, Raymond Chandler publicó otras siete (o seis y media) novelas:
* Farewell, My Lovely (Adiós, muñeca, a veces también llamada ¡Adiós para siempre, preciosidad!, o alguna otra variante similar), 1940
* The High Window (La ventana siniestra, o La ventana alta), 1942
* The Lady in the Lake (La dama del lago), 1943.
* The Little Sister (La hermana pequeña), 1949.
* The Long Goodbye (El largo adiós), 1953.
* Playback (Cocktail de barro, o Playback), 1958.
* Poodle Springs (La historia de Poodle Springs), 1959 / 1989. Esta novela quedó incompleta a la muerte de Chandler. Treinta años después, con la autorización de los herederos de los derechos de la obra del autor, Robert B. Parker terminó la novela.
 
Debolsillo también publicó los cuentos de Raymond Chandler en el libro Nunca soñaron con la posteridad, relatos completos.
 
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El sueño eterno. Raymond Chandler. Traducción de José Luis López Muñoz. Debolsillo, colección Contemporánea, serie Philip Marlowe. Incluye los relatos «Asesino bajo la lluvia» y «El telón», traducidos por Juan Manuel Ibeas Delgado. 374 págs.