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viernes, 21 de agosto de 2026

La muerte feliz, de Albert Camus

 




La muerte feliz
de Albert Camus
 
Jesús Guerra
 
El 7 de noviembre de 2013, en la fecha exacta en que celebramos el centenario del nacimiento de Albert Camus, publiqué aquí un breve perfil del escritor y apunté los títulos de sus obras. Les sugiero leerlo, antes o después de la siguiente reseña. También encontrarán la liga a ese perfil, llamado “Albert Camus: 100 años” al final del presente texto, lo mismo que a los comentarios de otros de sus libros.

La muerte feliz fue la primera novela escrita por Camus, entre 1936 y 1938, pero finalmente decidió no publicarla. Tiempo después él mismo dijo, o escribió, que los defectos del manuscrito eran los de una primera novela, había tratado de abarcar demasiado, de tocar demasiados temas. A pesar de que la terminó y por lo menos le hizo algunas correcciones, el resultado final no lo convenció, además, para esas fechas, ya comenzaba a escribir la que sería oficialmente su primera novela, y tal vez la más exitosa y conocida: El extranjero (L'Étranger, publicada en 1942). Sin embargo, algún cariño le tendría Camus a La muerte feliz, pues según dice la “Nota sobre esta edición”, que aparece al inicio de la versión en castellano, “conservó dos copias mecanografiadas con ligeras variaciones, así como sus notas preparatorias”. Una de las copias contiene correcciones a mano del propio Camus. Con este material, la editorial Gallimard preparó la versión que se publicó en francés como primer número de la colección Cahiers Albert Camus, en 1971, 11 años después de la muerte del autor.

 
Edición francesa
de bolsillo



Hay varios elementos que emparentan La muerte feliz con El extranjero, algunos relacionados con la trama y el apellido del personaje central de ambas novelas: Patrice Mersault en La muerte feliz y Meursault en El extranjero; nótese, sin embargo, que, en la segunda, el personaje es mencionado siempre solamente por el apellido y éste tiene una ‘u’ faltante en el apellido de Patrice. Sin embargo, la novela inédita a la muerte de Camus no es una primera versión de El extranjero, son novelas diferentes, aunque cercanas en algunos aspectos. Uno de los cambios importantes es que La muerte feliz está escrita en tercera persona, aunque con la perspectiva del personaje central, y El extranjero está en primera persona, narrada por Meursault. En ambas novelas, el protagonista comete un asesinato, pero las víctimas, las consecuencias y los motivos son muy distintos. En ambas, el espacio geográfico es muy similar, si no es que casi idéntico, y esto se encuentra relacionado con la propia vida del autor. De hecho, hay una serie de elementos autobiográficos, sobre todo en La muerte feliz.
 
La novela está dividida en dos partes, cada una con cinco capítulos sin título. La primera parte se llama “Muerte natural”, y la segunda, “La muerte consciente”.
 
Me parece que es necesario decir de una vez que, aunque recomiendo muchísimo la lectura de La muerte feliz, la recomiendo para quienes ya son lectores de Camus, particularmente de su narrativa, pero no creo que sea la obra adecuada para quienes se acercan a Camus por primera vez. Y les digo el motivo: la novela es deshilvanada, efectivamente toca demasiados temas y, por lo tanto, carece de concisión. Si a esto agregamos que es una novela de ideas, con algunos diálogos en los que los personajes, muy lúcidos, exponen diversas filosofías ante la vida y la felicidad, que es una obra excesivamente descriptiva y que en términos puramente argumentales es muy sencilla, podemos concluir que para un lector que no conoce la obra de Camus, esta novela puede resultar pesada, árida y difícil de leer. Sin embargo, para los lectores de Camus, La muerte feliz resulta interesantísima, porque reconocemos algunos de los temas, de las ideas, de las posturas filosóficas, y reencontramos el estilo de Camus, que en algunos momentos es espectacular. Recordemos que esta novela comenzó a escribirla a los 23 años, más o menos al tiempo que escribía los ensayos de El revés y el derecho (L'envers et l'endroit, 1937) y Bodas (Noces, 1938), con las cuales también tiene cercanía.


 
Edición italiana



Del argumento no les comento nada para que ustedes lo descubran, lo que sí puedo decirles es que, como se imaginarán por el título de la novela, la felicidad (su búsqueda o su voluntaria construcción y su reconocimiento), es el tema principal, entrelazado con otros, y eso coloca a esta obra en correlación, con perspectivas muy distintas, por supuesto, a dos obras leídas recientemente, el cuento “El tren infernal”, de Robert Bloch (que comentaré próximamente en este blog como parte de la entrada “Bienvenidos al Sabbath (04): Pacto satánico”, y la novela El desierto de los tártaros, de Dino Buzzati (cuya reseña pueden leer aquí).

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La muerte feliz. Albert Camus. Traducción de María Teresa Gallego Urrutia. Debolsillo. 1a. Ed. en francés, 1971; 1a. Ed. en España (en esta editorial), 2021; 1a. Ed. en México, 2022; 10a reimpresión, diciembre de 2025. 160 págs. (También se consigue en libro electrónico.)
 
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Te puede interesar:
 
* Albert Camus, 100 años (publicado en 2013)

* La peste, de Albert Camus

* El extranjero, de Albert Camus

* Meursault, Caso Revisado, de Kamel Daoud

* El exilio y el reino, de Albert Camus (parte 1)

* El exilio y el reino, de Albert Camus (parte 2)

* El desierto de los tártaros, de Dino Buzzati

 
 
 

lunes, 16 de diciembre de 2024

La vegetariana, de Han Kang

 



La vegetariana
de Han Kang

(Premio Nobel de Literatura 2024)

Jesús Guerra

A la escritora surcoreana Han Kang (nacida en noviembre de 1970) se le otorgó en octubre pasado el Premio Nobel de Literatura 2024. Esto provocó una gran polémica (pero en general hay polémicas, nunca estará de acuerdo todo el mundo en los resultados de una premiación, y en general creo que en nada). Se dijo que era un premio “woke”, que estaba politizado, etc. Pero tampoco hay que exagerar pensando que la historia de los premios Nobel ha sido intachable. Sin embargo, hay otros puntos a tomar en cuenta, como la edad, el Nobel se anunció cuando Han Kang tenía aún 53 años (ya cumplió los 54), y esto en sí mismo no es un problema (Rudyard Kipling lo recibió a los 41 años de edad, y Albert Camus a los 44), pero sí lo es para los nominados de edades más avanzadas pues podrían morirse sin recibir el premio, en tanto que la Academia Nobel premia a autores que se inscriben en ciertas modas. Por otra parte, no hay una lista oficial de nominados (la cual es secreta), pero sí hay una lista no oficial, creada por los medios internacionales, en la cual los nombres más mencionados son, por ejemplo, Mircea Cărtărescu (rumano), Salman Rushdie (británico de origen indio), Margaret Atwood (canadiense) y Haruki Murakami (japonés), que la lógica (la lógica del sentido común mundial, digamos, la cual ya sabemos que no existe) indicaría que se lo merecen más que la actual ganadora (y si no se lo merecen más, se lo merecen primero). Sin embargo, aunque el Nobel de Literatura sirve para dar a conocer autores a nivel internacional y para interesar a los lectores a leer sus libros, la importancia real del Nobel es relativa, recordemos que a Borges no se lo otorgaron.
 
Todo esto es contexto, pasemos mejor a comentar la novela La vegetariana, de Han Kang, que es una de las cuatro novelas publicadas en español de esta autora, aunque hay alguna o algunas otras en preparación. (Este es otro asunto de la polémica, su obra en realidad no es muy extensa.)
 
La vegetariana es una novela relativamente breve de 168 páginas (en la edición en español de Random House), dividida en tres partes, cada una con un narrador distinto. La primera parte tiene el mismo nombre del libro y es narrada por el marido de la protagonista, que es Yeonghye. Hay que decir de una vez que Yeonghye, aunque es el personaje central y es visto a través de tres perspectivas distintas, no habla (salvo en la primera parte en que, en cursivas, ella cuenta los extraños sueños que tiene), es decir que ella no cuenta su propia historia.
 
El marido, que por lo que dice él mismo, es un tipo absolutamente común y corriente (más lo segundo que lo primero) y representante del machismo generalizado de la sociedad coreana, dice que cuando vio a Yeonghye por primera vez ni siquiera lo atrajo. Se casó con ella poque a pesar de no tener ningún atractivo especial, tampoco tenía ningún defecto en particular. Es un tipo acomplejado que selecciona a su mujer porque con ella no siente esos complejos. De ahí que su matrimonio sea, obviamente, del todo anodino. A los cinco años de casados, una madrugada se encuentra a su esposa de pie frente al refrigerador, como en trance. Al día siguiente, su mujer ya había tirado toda la carne, de cualquier tipo, así como leche y huevos a la basura. Es así como la protagonista se vuelve vegetariana (aunque esto no es precisamente una decisión, ya lo verán cuando lean el libro), lo que le ocasiona molestias a su marido, pero tiene consecuencias mayores. Yeonghye padece unos sueños extraños, llenos de sangre (que nos describe en esta primera parte) y ésa es su única explicación a por qué no come carne.




 
La reacción de los padres de Yeonghye es, para nosotros en Occidente, exagerada, y sorprendentemente violenta, lo cual nos muestra algunos aspectos de la sociedad de Corea del Sur.
 
La segunda parte, llamada “La mancha mongólica”, está contada por el marido de la hermana de Yeonghye, un “artista” del video (video de arte, además), que es otro caso. Y la tercera parte está narrada por la hermana de Yeonghye. (No quiero contarles nada de estas secciones para no echarles a perder la lectura, cuyas sorpresas son importantes.) No sólo son tres perspectivas de la historia sino tres momentos distintos. Entre una parte y la siguiente pasa un buen tiempo.
 
Antes de dar mi opinión sobre esta novela, debo dar otra parte del contexto de esta novela. El Booker Prize para ficción es uno de los premios literarios más importantes del Reino Unido. Y está abierto a todos los escritores de lengua inglesa (creo que el libro tuvo que haberse publicado en el Reino Unido durante el año de la premiación, o algo por el estilo). Y de unos años para acá, la misma fundación otorga el Booker internacional, a obras de ficción cuya traducción se haya publicado en el Reino Unido en el año en cuestión. La vegetariana se publicó en Corea del Sur en 2007, pero la traducción al inglés se publicó en 2016, y ese año se ganó el Booker internacional. En el acta del premio se comentó la belleza del lenguaje poético del libro, etc. En español esto no es así. Es un libro muy bien escrito y bien traducido, muy claro, pero no particularmente poético (aunque también lo poético es subjetivo). Me puse a investigar en Internet y encontré que en algunos sitios se mencionaba la posibilidad de que la traducción al inglés se hubiera excedido y haya convertido la novela en una obra con una prosa más poética que la original. Lo menciono porque es interesante, pero yo no he leído la novela en inglés (aunque creo que lo haré) y no sé nada de coreano, ni tengo la menor idea de su funcionamiento.
 
¿Qué tanto influyó el otorgamiento del Booker internacional en el Nobel? ¿O qué tanto influyeron los otros premios, coreanos y europeos? Pues no lo sé. Es sólo una pregunta al aire.
 
Ahora sí, mi opinión. La vegetariana me parece una buena novela, bastante interesante y con mucha tela de donde cortar para mil y una interpretaciones. Me parece una obra algo extraña, pero sobre todo triste. Pero sí creo que es una obra sobrevalorada. Ahora bien, el hecho de haberla leído luego de que su autora recibiera el Nobel pudo haber influido en mi valoración. Uno llega a la novela de un autor premiado con las expectativas muy altas. Lo que sí tengo claro es que me interesa conseguir y leer las otras novelas traducidas de Han Kang.
 
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La vegetariana. Han Kang. Traducción de Sunme Yoon. Random House. 1a. ed. de 2024 (1a. ed. en Corea del Sur: 2007). 168 págs. Se consigue también en edición digital.
 
 
 
 

martes, 28 de julio de 2020

Juventud, de J.M. Coetzee




Juventud

de J.M. Coetzee

 

Jesús Guerra

 

Juventud es la segunda novela autobiográfica de John Maxwell Coetzee (Premio Nobel de Literatura 2003) —vale la pena que lean mi reseña de Infancia, la novela autobiográfica anterior, texto en el que también apunto los títulos de las obras del autor y otros datos—, la cual es ligeramente más breve que Infancia, y está escrita con el mismo estilo y tiene las mismas características de ésta: narrada en tercera persona del singular, en presente, evidentemente con el mismo objetivo: lograr una distancia con su personaje central, ahora de 19 años al inicio del libro, que es y no es el autor.

Edición en inglés

La novela abre con el joven John viviendo solo, en un departamentito, todavía en Ciudad del Cabo, Sudáfrica. Estudia la Licenciatura en Matemáticas en la universidad y tiene varios trabajos que le permiten mantenerse y ahorrar un poco, sobre todo porque visualiza su futuro en la ciudad de Londres.

El joven John es tímido, algo torpe en lo social, emocionalmente distante, aunque interiormente desea un contacto emocional real e intenso con alguna mujer ideal, reflexivo, algo depresivo (aunque como buen adolescente con alma de artista, exagera su condición melancólica y solitaria), espartano en sus costumbres y alimentación. Se siente especial, pero se ve a sí mismo, físicamente, como un tipo del montón, así que sus aspiraciones con respecto a las chicas con las que intenta establecer algún tipo de relación no son muy altas. Corteja a chicas que no son particularmente atractivas pues siente que son con las que tiene probabilidades de tener éxito, y, en efecto, logra iniciar relaciones que, sin embargo, siempre son algo frías, algo tristes y definitivamente decepcionantes.

De una página a otra el joven John se encuentra ya viviendo en Londres. Para poder quedarse en la ciudad, necesita con urgencia conseguir un trabajo. Los prospectos son terribles hasta que encuentra un anuncio de la compañía IBM que solicita empleados para entrenarlos como programadores. Le interesa, debido a su formación como matemático, y consigue el empleo.



Mientras tanto, lee todo lo que puede, sobre todo de poesía. Entra a un taller literario. Sueña con escribir, y escribe algunos poemas que no lo convencen. Reflexiona mucho sobre su presente y su futuro, intenta alejarse de su pasado, de su familia, de su país. En esos primeros tiempos en Londres desea convertirse en un inglés y ser percibido como tal. Ve su vida en esa época como un fracaso, no se da cuenta (del todo) de que está madurando y viviendo. Reflexiona sobre lo que lee, revistas literarias, libros y autores, y sobre lo que quisiera escribir. Sus gustos cambian. Incluso su idea de su propio futuro ideal empieza a transformarse. Sus relaciones de amistad son mínimas y superficiales. Sus relaciones amorosas siguen siendo tristes, extrañas y decepcionantes. Y así pasan, con rapidez para los lectores, varios años.

Edición francesa

Debo decir que Juventud me gusta más que Infancia, aunque ambas obras me parecen fascinantes. Intelectualmente comprendo muy bien los motivos, por lo menos algunos de ellos, por los que J.M. Coetzee es considerado uno de los escritores más importantes de nuestro tiempo, sin embargo, su estilo, distante, no funciona muy bien con mis gustos como lector. Intelectualmente entiendo que leí es una novela autobiográfica, pero la siento como un reporte. Tal vez un reporte estupendo, pero muy lejano de lo que para mí es una novela. No es una cuestión de calidad, por supuesto, sino de estilo.

Es interesante, no obstante, el hecho de que, a pesar de no disfrutar demasiado con la lectura de Infancia y Juventud, no haya podido dejar de leerlas. Tienen algo hipnótico que me ha obligado a terminarlas. Y sé que leeré otros libros de Coetzee porque, dejando de lado su estilo y su tono, los temas que trata son, sin duda alguna, interesantes e importantes.

Como apunté al final de la reseña de Infancia, si no han leído a Coetzee, hagan la prueba, tal vez ustedes terminen por formar parte del bando de sus lectores apasionados, que es enorme.

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Juventud. J.M. Coetzee. Traducción de Cruz Rodríguez Juiz. Literatura Random House. 208 págs.

La novela también se encuentra en Escenas de una vida de provincias. Literatura Random House (que contiene Infancia, Juventud y Verano). 592 págs.

 

 


jueves, 16 de julio de 2020

Infancia, de J.M. Coetzee





Infancia
de J.M. Coetzee

Jesús Guerra

La pronunciación del apellido del escritor sudafricano John Maxwell Coetzee (Premio Nobel de Literatura 2003) es bastante problemática, no sólo para los hablantes del español, pero quizá sí sea algo más problemática para nosotros. No soy lingüista, así que trataré de explicar esta cuestión a mi manera: La «oe» no se pronuncia como dos vocales, sino más o menos como la mezcla entre ambas, es decir, un sonido que está a medio camino entre la «o» y la «e» (algo que para los franceses y los holandeses es pan comido), y la doble «e» final, en afrikáans, lengua de los afrikáner (origen de este apellido), se pronuncia como «i» con una especie de fantasma de una «e» al final, sin embargo, el propio autor, que escribe en inglés y no en afrikáans, pronuncia su apellido sólo con una «i» final (una «i» inglesa, no castellana), olvidándose de la espectral «e».

Dejando atrás ese asunto, puedo continuar con algunos datos biobibliográficos de John Maxwell Coetzee, o J.M. Coetzee, que es como firma sus libros. Nació el 9 de febrero de 1940, en Ciudad del Cabo, Sudáfrica. Aunque nació de padres afrikáners (blancos, descendientes de colonos holandeses), en su casa se hablaba en inglés, sin embargo, con el resto de la familia, hablaba en afrikáans. En varias entrevistas, Coetzee ha dicho que hay algunas características personales que lo separan del resto de los afrikáners, entre ellas el hecho de no ser practicante de ninguna religión, aunque estudió en escuelas protestantes y católicas en su infancia, y, por supuesto, por estar en contra del racismo que su país oficializó en 1948 con el apartheid (que no terminó sino hasta 1994). A principios de los años 60 se fue a estudiar y trabajar a Londres, Inglaterra, luego estudió Literatura en Austin, Texas, y más tarde fue profesor de Literatura en otras universidades de los Estados Unidos. Regresó a Sudáfrica a mediados de los años 80, para trabajar también como profesor universitario, y desde 2002 vive en Adelaide, Australia.

Ha escrito 14 novelas:
* Tierras de poniente (Dusklands, publicada en inglés en 1974 y en español en 2009)
* En medio de ninguna parte (In the Heart of the Country, inglés 1977, español 2003)
* Esperando a los bárbaros (Waiting for the Barbarians, 1980, 1989)
* Vida y época de Michael K. (Life & Times of Michael K, 1983, 1987)
* Foe (Foe, 1986, 1988)
* La edad de hierro (Age of Iron, 1990, 2002)
* El maestro de Petersburgo (The Master of Petersburg, 1994, 1996)
* Desgracia (Disgrace, 1999, 2000)
* Elizabeth Costello (Elizabeth Costello, 2003, 2004)
* Hombre lento (Slow Man, 2005, 2005)
* Diario de un mal año (Diary of a Bad Year, 2007, 2006)
* La infancia de Jesús (The Childhood of Jesus, 2013, 2013)
* Los días de Jesús en la escuela (The Schooldays of Jesus, 2016, 2017)
* La muerte de Jesús (The Death of Jesus, 2019, 2019)  

Tiene además tres novelas autobiográficas:
* Infancia (Boyhood: Scenes from Provincial Life, 1997, 1999)
* Juventud (Youth: Scenes from Provincial Life II, 2002, 2002)
* Verano (Summertime, 2009, 2010)

Estas tres obras posteriormente se publicaron en un solo volumen:
* Escenas de una vida de provincias (Scenes from Provincial Life, 2011, 2013)

Tiene también dos libros de cuentos:
* Tres cuentos (Three Stories, 2014, 2016)
* Siete cuentos morales (Moral tales, 2018)

Además, 10 libros de ensayo, crítica y correspondencia:
* Truth in Autobiography (1984)
* White Writing: On the Culture of Letters in South Africa (1988, algunos de estos ensayos fueron publicados en el libro Paisaje sudafricano, de la editorial Días Contados, de Barcelona, en 2013)
* Doubling the Point: Essays and Interviews (1992)
* Contra la censura. Ensayos sobre la pasión por silenciar (Giving Offense: Essays on Censorship, 1996, 2008)
* Las vidas de los animales (The Lives of Animals, 1999, 2001)
* Costas extrañas. Ensayos, 1986-1999 (Stranger Shores: Literary Essays, 1986-1999, 2001, 2004)
* Mecanismos internos. Ensayos, 2000-2005 (Inner Workings: Literary Essays, 2000-2005, 2007, 2009)
* Él y su hombre, discurso de aceptación del Premio Nobel de Literatura (He and His Man, 2008, 2008)
* Aquí y ahora. Cartas 2008-2011 [correspondencia con Paul Auster] (Here and Now: Letters 2008-2011, 2013, 2013)
* El buen relato [en coautoría con Arabella Kurtz] (The Good Story: Exchanges on Truth, Fiction and Psychotherapy, 2015, 2015)
* Las manos de los maestros (selección de ensayos en castellano, 2016)

Si se fijan en las fechas de publicación, tanto en inglés como en español, de darán cuenta que algunos de los libros, sobre todo de 2005 en adelante, o bien han aparecido en nuestro idioma al mismo tiempo que en inglés, o antes. Eso se debe, lo ha comentado él mismo, a que le molesta que el inglés se asuma como la lengua dominante en el mundo, con todo lo que eso implica, particularmente para algunos ingleses y norteamericanos, que sienten como si su idioma fuera más importante o incluso mejor que otros. Coetzee, que es antirracista y combate por los derechos de los animales, combate también, a su manera y en la medida de sus posibilidades, esta especie de racismo lingüístico, promoviendo que algunos de sus libros se publiquen primero en otras lenguas, como el holandés y el español.




Infancia es una novela autobiográfica, y como todas las obras de este género nos plantea un cuestionamiento: ¿qué tanto de lo que leemos es «verdad» (en el sentido de que haya sucedido realmente) y que tanto es ficción? Los lectores que no conocemos al autor personalmente (es decir casi todos) y que no hemos leído una minuciosa biografía suya (que hasta donde sé aún no se ha escrito), nos tenemos que quedar con la duda. Qué tanto es «real» no lo podremos saber, pero de que lo narrado es «verdadero» no debemos dudarlo (y a quienes no les quede clara esta idea, pueden leer el famoso ensayo de Mario Vargas Llosa «La verdad de las mentiras»).

El libro en realidad no nos relata la niñez del autor, sino esa etapa entre la infancia y la adolescencia, entre los 10 y los 13 años. Está narrado en presente, en tercera persona, para lograr una cierta distancia entre el autor adulto y el niño que fue, así como con su hermano menor (que casi no aparece en el libro) y sus padres. Siempre habla del personaje central como «él», y no es sino hasta el inicio del capítulo 12 (de los 19 que componen el libro) que se menciona el nombre del personaje, John, cuando su padre pregunta por él, y el apellido del padre aparece aún después.

El niño es muy inteligente, tímido, y vive lleno de temores y de vergüenzas, en parte debido a la edad, en parte debido a características personales y familiares, y en parte debido a su contexto nacional y temporal. El relato no está centrado en la Sudáfrica de los años 50, pero siempre está presente, necesariamente. Y el relato nos muestra todo aquello que, si bien para el personaje puede ser «normal», no deja de molestarle o parecerle raro o vergonzoso de su entorno. Ahí está el racismo, la desconfianza mutua entre los protestantes, los católicos y los judíos, las diferentes lenguas habladas en el país, las relaciones entre el personaje central y su padre (a quien no respeta aunque no le queda muy claro por qué), su madre (a quien ama y detesta simultáneamente), su hermano menor (a quien no parece hacerle mucho caso en esa época), las tías y tíos maternos y paternos, los amigos, los profesores (la mayoría eran realmente temidos por sus alumnos pues tenían libertad de azotar con varas a los estudiantes). El autor relata el amor del personaje por el críquet, por los libros, por las películas y por el campo sudafricano.

La novela está narrada como una serie de escenas discontinuas, pasando de unos temas a otros, aunque por supuesto los más importantes (como su familia) regresan constantemente, mostrando la evolución que se da por el paso del tiempo y por la diferencia de comprensión del niño de su entorno. Las circunstancias familiares cambian también (se mudan de ciudad, el personaje pasa de una escuela a otra, el padre de un trabajo a otro, hay cambios en las finanzas, en los estados de ánimo, en la relación de sus padres).

Una de las características del estilo de Coetzee es la precisión de su lenguaje y, por lo tanto, la precisión del relato. Sin embargo, la distancia, objetividad y pulcritud crean una obra más bien fría. El autor no intenta ganarnos por las emociones (aunque sí, quizá, por la empatía, aunque esto depende también de los lectores) sino por la cabeza. La obra de Coetzee es cerebral. Interesantísima, sí, fascinante, incluso, pero hay lectores a quienes Coetzee les parece más bien aburrido, lento y quizás lejano. En mi caso, tengo que estar en el estado de ánimo adecuado para leerlo. Pero también hay lectores —entre ellos el ya mencionado Vargas Llosa— para quienes J.M. Coetzee es uno de los mejores escritores del mundo. El español Félix de Azúa escribió que Infancia y Juventud son dos obras perfectas.

A mí Infancia me gusta y me parece interesantísima, aunque no me encanta. Si no han leído a Coetzee, hagan la prueba. Quizá ustedes pertenezcan al grupo de los apasionados.

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Infancia. J.M. Coetzee. Traducción de Juan Bonilla. Literatura Random House. 192 págs.
La novela también se encuentra en Escenas de una vida de provincias. Literatura Random House (que contiene Infancia, Juventud y Verano). 592 págs.





viernes, 10 de enero de 2020

La tarde de un escritor, de Peter Handke





La tarde de un escritor
de Peter Handke

Jesús Guerra

Peter Handke, ganador del Premio Nobel de Literatura 2019, nació en una pequeña villa austriaca llamada Griffen, el 6 de diciembre de 1942 (cumplió 77 años a principios del mes pasado, cuatro días antes de la celebración de la entrega del Nobel). Estudió Derecho pero muy joven decidió dedicarse exclusivamente a escribir. Comenzó escribiendo teatro, de manera muy experimental, y luego pasó a la novela. También ha escrito cuento, ensayo, poesía y guiones de cine. Por ejemplo, el guion de la maravillosa película Las alas del deseo (cuyo título original en el alemán, traducido, es «El cielo sobre Berlín»), de 1987, fue coescrito por él y el realizador de la cinta, Wim Wenders. Ha vivido en varios países, y desde hace 20 años reside en París; viaja mucho, entre otros países, por España.

Su obra es muy extensa. En números aproximados ha escrito 25 novelas, 15 obras de teatro, 25 libros de ensayo, y unos cinco de poesía, más tres guiones de cine. Su relación con el cine es estrecha, no sólo ha escrito guiones, sino que también dirigió cuatro películas entre 1971 y 1992.

Lamentablemente no toda su obra está traducida al español, pero sí una buena parte, pues ha sido un escritor importante y reconocido internacionalmente desde los años 70. A continuación transcribo los títulos de algunos de sus libros más conocidos:

Novela:
* Los avispones (1966, publicada en España por Nórdica, en 2010)
* El miedo del portero ante el penalti (1970, Alfaguara, 1979)
* Carta breve para un largo adiós (1972, Alianza, 1984)
* Desgracia indeseada (1972, Barral, 1975)
* El momento de la sensación verdadera (1975, Alfaguara, 1981)
* La mujer zurda (1976, Alianza, 1981)
* Lento regreso (1979, Alianza, 1985)
* El chino del dolor (1983, Alfaguara, 1988)
* La ausencia (1987, Alianza, 1993)
* La tarde de un escritor (1987, Alfaguara, 1990)
* El año que pasé en la bahía de nadie (1994, Alianza, 1999)
* En una noche oscura salí de mi casa sosegada (1997, Alianza, 2000)
* Don Juan contado por él mismo (2004, Alianza, 2006)
* La noche del Morava (2008, Alianza, 2013)
* La gran caída (2011, Alianza, 2014)

Ensayos:
* Cuando desear todavía era útil (1974, Tusquets, 1978)
* El peso del mundo. Un diario 1975-1977 (1977, Ediciones Laia, 1981)
* Historia del lápiz (1982, Península, 1991)
* Ensayo sobre el cansancio (1989, Alianza, 1990)
* Ensayo sobre el jukebox (1990, Alianza, 1992)
* Ensayo sobre el día logrado (1991, Alianza, 1994)
* Un viaje de invierno a los ríos Danubio, Save, Morava y Drina (Justicia para Serbia) (1996, Alianza, 1996)
* Apéndice de verano a un viaje de invierno (1996, Alianza, 1997)
* Ensayo sobre el lugar silencioso (2012, Alianza, 2015)




Puede verse que, a diferencia de otros ganadores del Nobel de Literatura, Handke sí tiene un buen número de libros en nuestra lengua, desde hace años, y es conocido en Hispanoamérica. Se trata de un escritor con una obra extensa, ambiciosa, experimental y polémica. Y también el autor ha sido polémico, y el solo anuncio de que era el ganador del Premio Nobel de Literatura también desató otra polémico. ¿Y esto por qué?

De una manera extremadamente simplificada y resumida: durante la guerra de los Balcanes, en los años 90, el autor se opuso al bombardeo de Serbia por parte de Alemania, y se opuso a la intervención de la OTAN. Además, asistió y habló en el funeral del líder serbio Slobodan Milosevic, quien estaba siendo juzgado por crímenes de guerra. La Academia Sueca lo defiende, dice que el autor a lo que se opuso fue a criminalizar a la cultura serbia y al país completo por la guerra (como sucedió, pienso, en el caso de Alemania, los alemanes y los nazis: tendemos a creer que todos los alemanes eran simpatizantes y seguidores de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, cuando es evidente que no fue así). Su defensa de Serbia llevó a los líderes de ese país a celebrar al autor y él, por decirlo así, se dejó llevar. Su discurso en el funeral de Milosevic ha sido definido como una tontería del autor. Y quienes lo defienden dicen que basta leer su obra para saber que no es fascista ni racista. La Academia Sueca, además, ha dicho que el Premio Nobel de Literatura no es un premio político (aunque esto, lo sabemos también, no es así del todo, o por lo menos no siempre ha sido así) y que Peter Handke es un autor enorme (lo cual es completamente cierto). El tema es interesantísimo y si quieren entenderlo, los invito a que lo investiguen en Internet. No deja de ser interesante el hecho de que haya un buen número de autores conocidos internacionalmente, que se encuentran en los dos bandos enfrentados.

Hay que señalar, para quienes nunca hayan leído a Handke, que su obra, aunque es muy conocida en el mundo, incluida Hispanoamérica, no es para todos los gustos, debido a que la suya es una literatura más bien intelectual, reflexiva, crítica, exploratoria y, sobre todo en sus inicios, muy experimental. Hay lectores, sin embargo, a quienes los libros de este autor les encantan, así que si usted no lo ha leído tendrá que hacer la prueba. Yo le propongo uno de sus libros breves: La tarde de un escritor.

Esta novela, escrita en tercera persona, nos cuenta justamente lo que su título dice. Y el argumento es sencillísimo y mínimo: un escritor, luego de terminada su labor de escritura diaria, decide a media tarde de un frío día de diciembre salir a dar un paseo por el pueblo en el que vive. Sale de su casa, va hacia el centro del pueblo, compra un periódico, se sienta en un café, lee un rato, vuelve a ponerse en marcha, ahora rumbo a la periferia del pueblo, en donde se siente más a gusto, entra a un bar en donde permanece un rato, sale de ahí y regresa a su casa.




Objetivamente eso es todo lo que «sucede», así entre comillas, pero en realidad pasan muchas más cosas si tenemos en cuenta todo lo que el escritor piensa, observa, recuerda y siente mientras pasea. Es, entonces, una novela más bien descriptiva y reflexiva, en donde el peso no se encuentra en las acciones que realiza el personaje central, un escritor cuyo nombre nunca sabemos, sino en el mundo interior del personaje. 

El escritor, un hombre de edad indefinida, pero a quien suponemos maduro, escribe a máquina, y su concentración a veces lo hace perder el sentido del tiempo, pero esto él mismo se lo reprocha pues le gusta estar atento a lo que sucede a su alrededor. Se puede pasar días sin hablar y alguna vez hasta creyó haber perdido el habla, pero mientras pueda escribir todo está bien para él. Al espacio en el que escribe le llama su «casa en la casa».

Ya en su paseo vespertino, hace muchas observaciones sobre aves y sobre vegetación, pero todo esto lo lleva siempre a pensar y a recordar algunos momentos de su propia vida. Los elementos del paisaje no son sólo un contexto físico del personaje, sino que sirven para subrayar el estado de ánimo del escritor y su particular visión del mundo.

Y sus pensamientos, que son muy variados, son interesantísimos sobre todo cuando toca temas como el periodismo, la literatura y otros escritores. Hay una crítica, muy similar, tanto a cierto tipo de periodistas como al equivalente tipo de escritores (ya los identificarán ustedes). En el caso de los escritores, por ejemplo, dice que, aunque ejercen la literatura, que es una de las cosas más libres del mundo, terminan en muchas ocasiones enredados en grillas, odios y envidias.




El escritor, que por su trabajo se pasa los días encerrado y solo, gusta de salir y mezclarse con la gente, aunque por poco tiempo, y no le gusta interactuar con las personas más allá de lo estrictamente necesario, lo que le gusta es estar solo, pero rodeado de gente, en un café, por ejemplo.

Al leer este libro no podemos evitar pensar que, aunque está narrado en tercera persona, el libro trata del propio Peter Handke, por lo menos en algunos aspectos de su personaje.

El libro original fue publicado en 1987, es decir, hace 33 años; y en español se publicó en Alfaguara en 1995, y por supuesto ha tenido varias reediciones, la más reciente, con motivo del Premio Nobel a su autor, en diciembre de 2019.

Como apunté líneas arriba, no es un libro para todos los gustos, pero debería de ser del interés, por lo menos, de escritores, editores, artistas en general, académicos, estudiantes y profesionistas de las diversas ramas de Humanidades.

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La tarde de un escritor. Peter Handke. Traducción de Isabel García-Wetzler. Alfaguara. 120 págs.