viernes, 22 de mayo de 2026

El último crimen de la escritora Emilia Ward, de Claire Douglas

 




El último crimen de
la escritora Emilia Ward
de Claire Douglas
 
Jesús Guerra
 
Claire Douglas es una novelista inglesa. Estudió periodismo en la universidad y escribió durante 15 años para diarios y revistas. Alrededor de 2014 ganó un concurso de primera novela de la revista Marie Claire, que fue publicada en 2015, y desde entonces no ha dejado de publicar thrillers. Sus obras han vendido más de un millón de ejemplares, se publican en 24 países, y son particularmente exitosas en Gran Bretaña y Alemania. Está casada, tiene dos hijos, y vive con su familia en la ciudad de Bath, Somerset, en Inglaterra.
 
Ha publicado las siguientes novelas:
 
* The Sisters (2015)
* Local Girl Missing (2016)
* Last Seen Alive (2017)
* Do Not Disturb (2018)
* Then She Vanishes (2019)
* Just Like the Other Girls (2020)
* The Couple at No 9 (2021)
* The Girls Who Disappeared (2022)
* The Woman Who Lied (2023)
* The Wrong Sister (2024)
* The New Neighbours (2025)
* The Family Friend (2026)


 
Edición en inglés



Hasta donde yo sé, de las 12 sólo dos han sido traducidas al español, la séptima, La pareja del número 9, y la novena, cuyo título en lugar de lo que traducido sería “La mujer que mintió” ha sido cambiado a El último crimen de la escritora Emilia Ward. Debo confesar que me parece más atractivo el título en español, incita más la curiosidad del lector. Y, en lo personal, me encantan los títulos con nombres completos de personajes, sobre todo cuando dicen algo más que sólo el nombre: prefiero El honor perdido de Katharina Blum (de Heinrich Böll) que Madame Bovary (de Gustave Flaubert) o Pedro Páramo (de Rulfo); en el caso de Tostói, prefiero La muerte de Iván Ilich que Anna Karénina... En fin, ya me entienden.
 
En la novela que comento, que se desarrolla en Londres, Emilia Ward es una escritora de novelas de crimen y misterio de éxito, y acaba de terminar la décima, todas con la misma protagonista, la inspectora Miranda Moody. Emilia vive muy bien, gracias a sus libros, pues ella gana más que su actual marido, el segundo, Elliot, que es publicista. Tiene dos hijos, una chica adolescente de su primer matrimonio y un niño de unos cinco años del segundo. Tiene, además, dos amigas de confianza, Ottilie, muy cercana desde los años de la universidad, y Louise, que es una amistad relativamente nueva y es policía. De quien se ha distanciado emocionalmente es de Kristin, antigua compañera de sus años de estudiante, porque su primer marido, Jonas, dejó a Emilia para casarse con Kristin. Emilia diría que es feliz. Pero se ha cansado de escribir novelas con el mismo personaje, así que ha decidido matar a la inspectora Moody en su más reciente creación, para poder empezar a escribir algo distinto. Hasta este momento, su problema más grande es la posible opinión negativa de sus editores acerca de que Emilia mate a Moody. Pero los problemas reales están a punto de comenzar...


 
Edición en inglés



A Emilia y a su familia empiezan a experimentar algunos incidentes que luego se da cuenta de que parecen copiados de sus propias novelas. Una amenaza de bomba, un muñeco colgado en un árbol, hasta culminar en un asesinato. ¿Quién está haciendo todo eso? ¿Y por qué? Habla con la policía, pero en un principio no pueden hacer gran cosa, porque son detalles insignificantes y no hay un acosador visible. Así que es la propia Emilia quien realiza su propia investigación. El asunto se complica cuando los incidentes provocados por el acosador fantasma copian elementos de su más reciente novela, la cual aún no ha sido publicada y por lo tanto sólo ha sido leída por un puñado de personas cercanas a Emilia, además de su editora.
 
La trama de El último crimen de la escritora Emilia Ward está muy bien urdida, y la estructura de la novela combina cuatro subtramas y puntos de vista. Por una parte tenemos la trama central, sobre Emilia y su acosador, narrada en tercera persona, en presente; por otra, capítulos o fragmentos de capítulos de las novelas de Emilia; además, hay una narración en tercera persona, ubicada dos décadas atrás acerca de un personaje llamado Daisy, que, por supuesto, en un principio no parece tener relación con la historia central, pero más adelante entendemos que sí, y por último, ya bien avanzada la novela, aparecen capítulos narrados en primera persona, en presente, por la inspectora Murray, quien investiga un caso que se entreteje con el de Emilia. Para intentar evitarle desconciertos a los lectores, algunos de estos capítulos están en cursivas. Aun así, para algunos lectores esta novela puede parecer confusa. En realidad, no lo es, sólo hay que leer con atención. De seguro, también habrá lectores que no podrán dejar el libro hasta llegar a la última página, y otros que mientras consumen esta historia se comerán las uñas hasta de los pies. En realidad, a pesar de que es un libro de más de 400 páginas, se deja leer con rapidez por su prosa, y por la brevedad de la mayoría de sus 62 capítulos.


 
Edición en inglés



Más que una novela policiaca, aunque aparecen policías, investigaciones y crímenes, es un thriller semejante a los de Harlan Coben (hay más de una decena de adaptaciones a series de TV de obras de Coben en Netflix, y son interesantísimas y emocionantes), en el que cada nuevo descubrimiento cambia la dirección de la sospecha hacia otro personaje. De hecho, parece una novela escrita para ser adaptada a serie de TV (y, sin embargo, extrañamente, creo que no se han adaptado las obras de Claire Douglas). En general me ha parecido una novela muy bien construida y sumamente entretenida. Lo único que no me gustó es que hay un personaje que además de hacer lo que debe hacer, hace todo aquello que no debe hacer, como sucede en las malas películas de terror. Esto le resta calidad, pero sin duda es un estupendo libro para leer durante las vacaciones de verano (sí, porque los lectores, cuando estamos de vacaciones, leemos acostados en la playa, sentados junto a la piscina, o dentro de la piscina, a la mesa del restaurant y en la cafetería): ligero, ágil y emocionante.
 
. . . . . . . . . . . . . . .
 
El último crimen de la escritora Emilia Ward. Claire Douglas. Traducción de Milo J. Krmpotić. Planeta (1a. Ed. Planeta, España, 2024; 1a. Ed. bajo el sello Booket, España, junio de 2025; 1a. Ed. bajo el sello Booket, México, agosto de 2025). 412 págs.
 
. . . . .
 
Te puede interesar:
 
* Sobre los huesos de los muertos, de Olga Tokarczuk

* Noticias de la noche (serie Kostas Jaritos 1), de Petros Márkaris

* La neblina del ayer (serie Mario Conde 6), de Leonardo Padura

* El murciélago, de Jo Nesbø

* El hombre con cara de asesino, de Matti Rönkä

 
 
 
 

viernes, 15 de mayo de 2026

Primeras líneas de Rebelión en la granja, en dos idiomas

 

Primeras líneas...
 
Rebelión en la granja
de George Orwell
 
en dos idiomas


 

 

Mr Jones, of the Manor Farm, had locked the hen-house for the night, but was too drunk to remember to shut the pop-holes. With the ring of light from his lantern dancing from side to side, he lurched across the yard, kicking off his boots at the back door, drew himself a last glass of beer from the barrel in the scullery, and made his way up to bed, where Mrs Jones was already snoring.
 
[Animal Farm. Versión original en inglés de George Orwell. Martin Secker & Warburg, Londres, 1945.]
 
. . . . .





 
El señor Jones, propietario de la Granja Manor, cerró por la noche los gallineros, pero estaba demasiado borracho para recordar que había dejado abiertas las ventanillas. Con la luz de la linterna danzando de un lado a otro cruzó el patio, se quitó las botas ante la puerta trasera, sirvióse una última copa de cerveza del barril que estaba en la cocina y se fue derecho a la cama, donde ya roncaba la señora Jones.
 
[Rebelión en la granja. Traducción al español de Rafael Abella. Ediciones Destino, España, 2006.]
 
. . . . .
 
Te puede interesar:
 
* Primeras líneas de La hija del tiempo, de Josephine Tey, en cuatro idiomas

* Primeras líneas de Los papeles de Aspern, de Henry James, en tres idiomas (y dos versiones en español)

* Primeras líneas de "El hombre del sur", de Roald Dahl, en dos idiomas

* Primeras líneas de La desaparición de Stephanie Mailer, de Joël Dicker, en cinco idiomas

* Primeras líneas de Herejes, de Leonardo Padura, en tres idiomas

 
 
 
 
 

viernes, 8 de mayo de 2026

Rebelión en la granja, de George Orwell

 




Rebelión en la granja
de George Orwell
 
Jesús Guerra
 
George Orwell fue el pseudónimo literario de Eric Arthur Blair (nacido en La India Británica el 25 de junio de 1903, y fallecido a los 46 años en Londres, el 21 de enero de 1950). Fue periodista, ensayista, crítico literario y novelista. Publicó las siguientes obras:
 
Novelas
1934: Los días de Birmania (Burmese Days)
1935: La hija del clérigo (A Clergyman's Daughter)
1936: Que no muera la aspidistra (Keep the Aspidistra Flying)
1939: Subir a por aire (Coming Up for Air)
1945: Rebelión en la granja (Animal Farm)
1949: 1984 (Nineteen Eighty-Four)
 
Periodismo y ensayo
1933: Sin blanca en París y Londres (Down and Out in Paris and London)
1937: El camino a Wigan Pier (The Road to Wigan Pier)
1938: Homenaje a Cataluña (Homage to Catalonia)


 
Edición en inglés



En su tiempo, Orwell fue más conocido como periodista y crítico literario, pero en los 76 años que han pasado desde su fallecimiento, el mundo lo recuerda sobre todo por sus últimas dos obras literarias, ambas, cada una a su manera, de política-ficción, y ambas de lectura obligada para cualquier lector respetable.
 
Rebelión en la granja es una novela corta, una sátira política escrita como fábula. Cuenta la revolución que realizan los animales de la Granja Manor, propiedad del señor Jones, en el Reino Unido, para sacarlo de ahí y establecer la primera granja administrada por animales. Los dos líderes principales son los cerdos Napoleón y Snowball. No les cuento la trama directa, aunque es muy conocida, y podrán inferir los trazos principales a partir de lo que contaré del contexto de la obra y las polémicas sobre sus temas, pero es importante que la lean, sobre todo por el momento histórico en que nos encontramos en el mundo.


 
Edición en francés



Orwell era socialista demócrata. En esos años (y muchos después) una buena parte de los artistas e intelectuales del planeta eran de izquierda, y casi todos se creyeron la propaganda soviética de que la URSS era el paraíso socialista. No fue sino hasta que algunos escritores, periodistas y activistas socialistas honestos viajaron a la Unión Soviética (como el francés André Gide, entre otros) y se dieron cuenta de que la propaganda no correspondía con la realidad, que no había igualdad ni libertad y en cambio había mucha represión, y escribieron libros y artículos sobre lo que vieron, que la izquierda empezó, muy lentamente, a dividirse entre estalinistas y antiestalinistas (los que seguían fieles a la URSS con Stalin a la cabeza y los que se oponían al totalitarismo de Stalin).


 



Orwell peleó al lado de los republicanos en la Guerra Civil Española y aunque no sé los detalles específicos, le tocó lidiar con grupos republicanos estalinistas. Regresó a Inglaterra y escribió Rebelión en la granja, libro que satiriza la historia de la revolución rusa, la creación de la URSS, la toma del poder por parte de Stalin y lo que éste hacía (pues Stalin murió hasta 1953) para consolidar su dictadura. Por lo tanto, para Orwell, su libro es fundamentalmente una obra antiestalinista, una obra acerca de la traición a los principios y los ideales revolucionarios, acerca de la toma del poder para que los nuevos líderes se conviertan en lo mismo que eran los líderes a los que destronaron. Sin embargo, por extensión, también puede verse como un libro antitotalitarismo, antiautoritarismo, pues todas las dictaduras siguen el mismo patrón, independientemente de su ideología, pero no era un libro propiamente anticomunista (aunque este punto, por supuesto, es discutible).


 
Edición en inglés



La historia misma del libro es interesantísima pues demuestra cómo ha afectado a, o ha sido utilizado por, determinados gobiernos en determinadas circunstancias. Para fortuna nuestra, la edición de Destino-Booket de Rebelión en la granja, cuenta con el prólogo que el propio Orwell escribió para la primera edición del libro (llamado “La libertad de prensa”), prólogo que por diversas circunstancias no se publicó en dicha edición. De hecho, ese texto se publicó mucho tiempo después, en los años 70. Y contiene otro texto, firmado por Bernard Crick, titulado “Cómo fue escrito el prólogo”. Ambos escritos son interesantísimos y nos muestran el contexto político en el que Orwell escribió e intentaba publicar su fábula.

 
Edición en francés



El manuscrito fue rechazado por varias editoriales porque pensaban que no era el momento oportuno para publicar un libro que satirizaba al gobierno de la Unión Soviética. La Segunda Guerra Mundial aún no terminaba y la URSS era, en esos momentos, un país aliado de Gran Bretaña y de los Estados Unidos. El prólogo dice que en esos momentos era más fácil criticar en Gran Bretaña a Churchill que a Stalin. Sin embargo, hubo una editorial valiente que publicó el libro y, por supuesto, llovieron las críticas de los intelectuales, los críticos y los periodistas de izquierda. Sin embargo, pasado ese momento, derrotados los nazis y los japoneses, cambiaron las circunstancias por la entrada en la etapa de la Guerra Fría. Y entonces, en los años 50, el propio gobierno de Gran Bretaña patrocinó la traducción del libro a diversos idiomas, y lo mismo hicieron los Estados Unidos, que, por medio de la CIA, enviaba esos ejemplares a países como Polonia y otros que terminada la guerra quedaron en poder de los soviéticos. Es decir, un libro que trata de los males de la propaganda de la dictadura soviética fue utilizado como propaganda anticomunista.


 



Se han hecho tres adaptaciones cinematográficas de esta novela, las tres con el mismo título del libro en inglés: Animal Farm. La primera se hizo en 1954 (en plena Guerra Fría), con un final cambiado, y 20 años después se supo que esa cinta había sido patrocinada por la CIA. La segunda se hizo para la TV en 1999, también con el final modificado, pues la Unión Soviética para este momento ya había desaparecido. Y la tercera es muy reciente, de 2025, que se acaba de estrenar en los Estados Unidos. Según las críticas que he leído, visto y escuchado, esta nueva versión es la peor, con demasiadas modificaciones. Yo no les voy a decir que la vean o que no la vean, eso es decisión de ustedes, lo que yo les recomiendo es que lean el libro. Es interesantísimo y, además, lo leerán en unas pocas horas.
 
. . . . . . . . . . . . . . .
 
Rebelión en la granja. George Orwell. Traducción de Rafael Abella. 1a. Ed. en inglés: 1945. 1a. Ed. en Destino (España), 2006. 1a. Ed. en México, Editorial Planeta, bajo los sellos Destino-Booket: 2007. 1a. Ed. de Destino para la Biblioteca Sanborns: 2012. 178 págs. Yo recomiendo la edición de Booket por el prólogo y el otro ensayo, pero hay muchas ediciones.
 
. . . . .
 
Te puede interesar:
 
* Personas decentes, de Leonardo Padura

* El americano impasible, de Graham Greene

* La hija del tiempo, de Josephine Tey

* El amante de la China del Norte, de Marguerite Duras

 
 
 

jueves, 30 de abril de 2026

Primeras líneas... La hija del tiempo, de Josephine Tey, en cuatro idiomas

 

Primeras líneas...
 
La hija del tiempo
de Josephine Tey
 
en cuatro idiomas


 



 
Grant lay on his high white cot and stared at the ceiling. Stared at it with loathing. He knew by heart every last minute crack on its nice clean surface. He had made maps of the ceiling and gone exploring on them; rivers, islands, and continents.
 
[The Daughter of Time. Versión original en inglés de Josephine Tey. Edición de Peter Davies. 1951.]
 
. . . . .





 
Alan Grant était allongé sur le dos et regardait le plafond avec ennui. Il en connaissait par cœur chaque fente, chaque tache, chaque écaillure. Il y avait tracé mentalement des cartes de continents inconnus et les avait explorés, île par île, rivière par rivière.
 
[La fille du temps. La edición digital consultada no menciona el nombre del traductor al francés. Macho Pubhouse. 2022.]
 
. . . . .





 
Grant giaceva sul suo bianco letto d'ospedale e fissava il soffitto. Lo fissava con un senso di avversione. Conosceva a memoria fino all'ultima, minima crepa di quella bella superficie pulita. Su quel soffitto aveva immaginato mappe e, seguendole, era andato in esplorazione: fiumi, isole, continenti.
 
[La figlia del tempo. La edición digital consultada no menciona el nombre del traductor al italiano. Macho Pubhouse. 2022.]
 
 
. . . . .





 
Grant yacía en su cama alta de color blanco contemplando el techo. Lo miraba con aversión. Se sabía de memoria hasta la más ínfima grieta de aquella limpia superficie. Había trazado mapas del techo y los había explorado: ríos, islas y continentes.
 
[La hija del tiempo. Traducción al español de Efrén del Valle Peñamil (2012, cedida por acuerdo con RBA Libros). Hoja de Lata Editorial, Xixón, Asturies, España, 2020.]
 
. . . . .
 
Te puede interesar:
 
* Primeras líneas de “El club de los martes”, de Agatha Christie, en tres idiomas

* Primeras líneas de Un cadáver en la biblioteca, de Agatha Christie, en dos idiomas

* Primeras líneas de El halcón maltés, de Dashiell Hammett, en tres idiomas y dos versiones en español

* Primeras líneas de El sueño eterno, de Raymond Chandler, en dos idiomas (con dos versiones en español)

* Primeras líneas de Playback, de Raymond Chandler, en dos idiomas (con dos versiones en español)

 
 
 
 

viernes, 24 de abril de 2026

La hija del tiempo, de Josephine Tey


 



La hija del tiempo
de Josephine Tey
 
Jesús Guerra
 
A veces releo las listas de Las 100 mejores novelas sobre crímenes de todos los tiempos, publicada en 1990 por la Crime Writers' Association (CWA), de Gran Bretaña, y Las 100 mejores novelas de misterio de todos los tiempos, publicada por la Mystery Writers of America (MWA), las cuales he mencionado varias veces (en los comentarios de novelas como El halcón maltés, de Dashiell Hammett; El sueño eterno, de Raymond Chandler, o Diez negritos, de Agatha Christie, entre otros) para seleccionar lecturas, y después de leer la novela de Hammett, por pura curiosidad, sin tener mayor información acerca del libro ni de la autora, decidí leer La hija del tiempo, de Josephine Tey, por la sencilla razón de que se encuentra ubicada en la posición número 1 de la lista de los escritores policiacos británicos (CWA) y en la número 4 de la lista de escritores norteamericanos.
 
Primero les comento algunas cosas de la autora. Resulta que Josephine Tey era en realidad el seudónimo de Elizabeth Mackintosh (al inicio de su carrera también publicó algunos libros bajo el nombre Gordon Daviot), escritora nacida el 25 de julio de 1896 en Inverness, Escocia, y fallecida el 13 de febrero de 1952 en Londres, de cáncer, a los 55 años.


 
Edición reciente en
inglés



Escribió seis novelas con el inspector Alan Grant como protagonista, o, en una de ellas, como personaje secundario:
 
* The Man in the Queue (o Killer in the Crowd, 1929; inicialmente esta primera novela del inspector Grant fue publicada con el seudónimo de Gordon Daviot)
* A Shilling for Candles (Un chelín para velas, 1936, ya como Josephine Tey. Esta novela fue adaptada al cine por Alfred Hitchcock en 1937, con el título Young and Innocent)
* The Franchise Affair (El caso de Betty Kane, 1948)
* To Love and Be Wise (Amar y ser sabio, 1950)
* The Daughter of Time (La hija del tiempo, 1951)
* The Singing Sands (1952)
 
Además, escribió otras novelas y varias obras de teatro.


 
Edición digital en
francés



El título de La hija del tiempo proviene de un “proverbio antiguo” utilizado como epígrafe general: “La verdad es la hija del tiempo”. Esta novela, que, en efecto, es estupenda, es también extraña, en el sentido de que no sigue las tradiciones principales de las novelas policiacas clásicas, subgénero al que pertenece, o por lo menos no las sigue de una manera evidente, aunque en el fondo sí. Para darme a entender tengo que comentarles de qué trata la obra: la novela empieza con el inspector Alan Grant acostado en una cama de hospital, inmovilizado, con una pierna fracturada, aburrido de mirar el techo del cuarto. Unos días antes, persiguiendo a un criminal, cayó en un pozo. Sus amistades y algunos compañeros le han regalado novelas para que se entretenga, pero no le interesa ninguna. A él, como policía, le interesan los rostros de las personas, y se precia de ser bueno leyendo el carácter de la gente en su rostro, y su amiga Marta Hallard, que es actriz teatral, lo sabe, así que un día le lleva una serie de fotografías de personajes históricos (que incluyen, claro, fotografías de retratos pintados de personajes antiguos) para que pase el tiempo.


 
Edición digital en
español



A Grant le interesa de manera particular un retrato de fines del siglo XVI del rey Ricardo III. A él le parece que refleja a un hombre bueno y justo, pero históricamente la fama de este rey es la de un asesino desalmado. ¿Por qué? Le muestra la foto a su médico, a las enfermeras que lo atienden, a un compañero de Scotland Yard que lo va a visitar, y todos tienen opiniones distintas de lo que ese rostro representa, pero, al mismo tiempo, todos parten de sus prejuicios escolares sobre el personaje. Uno de los crímenes que se le imputan a Ricardo III es que mandó matar a dos de sus sobrinos, muy jóvenes, para que luego no le disputaran el derecho al trono de Inglaterra. ¿Pero eso fue cierto?
 
Grant le plantea sus dudas a su amiga, Marta Hallard, y ella, unos días después, le manda a un joven norteamericano que estudia Historia en Londres, llamado Brent Carradine, para ver si el joven le puede ayudar a realizar algún tipo de investigación. Grant y Carradine se caen bien desde el principio, y el estadounidense investiga lo que Grant le solicita, y le consigue libros, y ambos platican lo que van sacando en claro. Así, el inspector Alan Grant resuelve un misterio de 400 años de antigüedad desde su cama de hospital.


 
Edición digital en
italiano



De entrada, puede parecer que es sólo una novela para ingleses y lectores familiarizados con la historia inglesa (y en efecto, tal vez se disfrute más si uno conoce el tema), pero la autora se encargó de escribir su novela de tal manera que los lectores vamos entendiendo en todo momento la situación, el misterio, las motivaciones probables de los historiadores del pasado, y de todos los personajes relacionados con el misterio histórico. Y además lo hace con unos diálogos extraordinariamente buenos y con mucho sentido del humor. Y los personajes del entorno de Grant, y Grant mismo, son estupendos. Al final, resuelto el caso, Grant se prepara para irse a su casa, con muletas.
 
La originalidad de esta novela es que, en el fondo, es un ensayo histórico, planteado con personajes que piensan y platican los argumentos que van desarrollando la tesis central. Puede ser que haya otras novelas con una puesta en escena similar, no lo sé, pero no son lo tradicional en el marco de la novela policiaca. Disfruté muchísimo la lectura de La hija del tiempo; no sé si yo la pondría en el número 1 de las cien mejores novelas sobre crímenes, o en el número 4 de las cien mejores novelas de misterio, pero sí me parece que pertenece a ese selecto grupo de obras, y definitivamente se me antoja leer otras novelas de Josephine Tey. Mi recomendación es que lean esta novela. Se consigue con facilidad en edición digital.
 
. . . . . . . . . . . . . . .
 
La hija del tiempo. Josephine Tey. Traducción de Efrén del Valle Peñamil (2012; traducción cedida por acuerdo con RBA Libros). Hoja de Lata Editorial, colección Sensibles a las Letras, Xixón, Asturies, España. 272 págs. Se consigue en edición digital.
 
. . . . .
 
Te puede interesar:
 
* Las dos listas completas de las 100 mejores novelas policiacas

* El sabueso de los Baskerville, de Arthur Conan Doyle

* Un cadáver en la biblioteca, de Agatha Christie

* El asesinato de Roger Akroyd, de Agatha Christie

* Diez negritos, de Agatha Christie

* Miss Marple y trece problemas, de Agatha Christie

* El halcón maltés, de Dashiell Hammett

* El sueño eterno, de Raymond Chandler

* Playback, de Raymond Chandler

 
 
 
 

viernes, 17 de abril de 2026

Primeras líneas de El halcón maltés, en tres idiomas y dos versiones en español

 

Primeras líneas...

 

El halcón maltés

de Dashiell Hammett

 

en tres idiomas (y dos versiones en español)

 

 



Samuel Spade's jaw was long and bony, his chin a jutting v under the more flexible v of his mouth. His nostrils curved back to make another, smaller v. His yellow-grey eyes were horizontal. The v motif was picked up again by thickish brows rising outward from twin creases above a hooked nose, and his pale brown hair grew down--from high flat temples--in a point on his forehead. He looked rather pleasantly like a blond Satan.

 

[The Maltese Falcon. Versión original en inglés de Dashiell Hammett. Publicada por primera vez en formato de libro por Alfred A. Knopf en 1930.]

 

. . . . .


 



Sam Spade avait la mâchoire inférieure lourde et osseuse. Son menton saillait, en V, sous le V mobile de la bouche. Ses narines se relevaient en un autre V plus petit. Seuls, ses yeux gris jaune coupaient le visage d'une ligne horizontale. Le motif en V reparaissait avec les sourcils épais partant de deux rides jumelles à la racine du nez aquilin, et les cheveux châtains très pâle, en pointe sur le front dégarni, découvrant les tempes. L'ensemble du visage faisait penser au masque sardonique d'un Satan blond.

 

[Le faucon de Malte. Traducción al francés de Édouard Michel-Tyl. Mtn edition (libro digital). Esta edición fue publicada en 2017.]

 

. . . . .


 



Samuel Spade tenía larga y huesuda la quijada inferior, y la barbilla era una V protuberante bajo la V más flexible de la boca. Las aletas de la nariz retrocedían en curva para formar una V más pequeña. Los ojos, horizontales, eran de un gris amarillento. El tema de la V lo recogía la abultada sobreceja que destacaba en medio de un doble pliegue por encima de la nariz ganchuda, y el pelo, castaño claro, arrancaba de sienes altas y aplastadas para terminar en un pico sobre la frente. Spade tenía el simpático aspecto de un Satanás rubio.

 

[El halcón maltés. Traducción al español de Fernando Calleja. Alianza Editorial. 1a. Ed. en Libro de Bolsillo, 1969.]

 

. . . . .


 



La mandíbula de Samuel Spade era larga y huesuda y su barbilla una V que sobresalía bajo la V más flexible de su boca. Las ventanas de su nariz se curvaban hacia atrás para formar otra V más pequeña. Sus ojos de color amarillo grisáceo eran horizontales. El leitmotiv de la V aparecía nuevamente en sus espesas cejas, que al alzarse formaban dos pliegues gemelos por encima de su nariz aguileña; su cabello castaño oscuro caía en un punto de su frente, desde las sienes altas y planas. Tenía el aspecto de un demonio rubio, un aspecto más bien agradable.

 

[El halcón maltés. Traducción al español de Antonio Rubio. Aguilar Editor (México), con la autorización de Aguilar S.A. de Ediciones (Madrid), 1980.]

 

. . . . .

 

Te puede interesar:

 

* Primeras líneas de “El club de los martes”, de Agatha Christie, en tres idiomas

* Primeras líneas de Un cadáver en la biblioteca, de Agatha Christie, en dos idiomas

* Primeras líneas de El sueño eterno, de Raymond Chandler, en dos idiomas (con dos versiones en español)

* Primeras líneas de Playback, de Raymond Chandler, en dos idiomas (con dos versiones en español)