viernes, 17 de abril de 2026

Primeras líneas de El halcón maltés, en tres idiomas y dos versiones en español

 

Primeras líneas...

 

El halcón maltés

de Dashiell Hammett

 

en tres idiomas (y dos versiones en español)

 

 



Samuel Spade's jaw was long and bony, his chin a jutting v under the more flexible v of his mouth. His nostrils curved back to make another, smaller v. His yellow-grey eyes were horizontal. The v motif was picked up again by thickish brows rising outward from twin creases above a hooked nose, and his pale brown hair grew down--from high flat temples--in a point on his forehead. He looked rather pleasantly like a blond Satan.

 

[The Maltese Falcon. Versión original en inglés de Dashiell Hammett. Publicada por primera vez en formato de libro por Alfred A. Knopf en 1930.]

 

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Sam Spade avait la mâchoire inférieure lourde et osseuse. Son menton saillait, en V, sous le V mobile de la bouche. Ses narines se relevaient en un autre V plus petit. Seuls, ses yeux gris jaune coupaient le visage d'une ligne horizontale. Le motif en V reparaissait avec les sourcils épais partant de deux rides jumelles à la racine du nez aquilin, et les cheveux châtains très pâle, en pointe sur le front dégarni, découvrant les tempes. L'ensemble du visage faisait penser au masque sardonique d'un Satan blond.

 

[Le faucon de Malte. Traducción al francés de Édouard Michel-Tyl. Mtn edition (libro digital). Esta edición fue publicada en 2017.]

 

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Samuel Spade tenía larga y huesuda la quijada inferior, y la barbilla era una V protuberante bajo la V más flexible de la boca. Las aletas de la nariz retrocedían en curva para formar una V más pequeña. Los ojos, horizontales, eran de un gris amarillento. El tema de la V lo recogía la abultada sobreceja que destacaba en medio de un doble pliegue por encima de la nariz ganchuda, y el pelo, castaño claro, arrancaba de sienes altas y aplastadas para terminar en un pico sobre la frente. Spade tenía el simpático aspecto de un Satanás rubio.

 

[El halcón maltés. Traducción al español de Fernando Calleja. Alianza Editorial. 1a. Ed. en Libro de Bolsillo, 1969.]

 

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La mandíbula de Samuel Spade era larga y huesuda y su barbilla una V que sobresalía bajo la V más flexible de su boca. Las ventanas de su nariz se curvaban hacia atrás para formar otra V más pequeña. Sus ojos de color amarillo grisáceo eran horizontales. El leitmotiv de la V aparecía nuevamente en sus espesas cejas, que al alzarse formaban dos pliegues gemelos por encima de su nariz aguileña; su cabello castaño oscuro caía en un punto de su frente, desde las sienes altas y planas. Tenía el aspecto de un demonio rubio, un aspecto más bien agradable.

 

[El halcón maltés. Traducción al español de Antonio Rubio. Aguilar Editor (México), con la autorización de Aguilar S.A. de Ediciones (Madrid), 1980.]

 

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viernes, 10 de abril de 2026

El halcón maltés, de Dashiell Hammett

 




El halcón maltés
de Dashiell Hammett
 
Jesús Guerra
 
Como sabemos, la novela policiaca se divide, inicialmente, en dos grandes subgéneros: la novela policiaca clásica (representada, entre otros, por Arthur Conan Doyle y su personaje Sherlock Holmes, y por Agatha Christie y sus personajes Hércules Poirot y Miss Marple), y la novela negra, noir o hardboiled (representada, también entre otros, por Dashiell Hammett y su detective Sam Spade, y por Raymond Chandler y su investigador Philip Marlowe). La novela clásica es típicamente inglesa, y la novela negra es característicamente estadounidense, aunque por supuesto, escritores de muchos otros países del mundo, y diversas lenguas, han escrito obras que pertenecen a estos géneros.


 
Edición en inglés



La novela clásica depende de la capacidad deductiva del detective para resolver el enigma central, y el punto en el que el detective explica su proceso y desenmascara al criminal es un momento asombroso. En la novela negra, el detective tiene que realizar una investigación, seguir al sospechoso, interrogar personas y en algunos casos enfrentarse a golpes o a tiros con los criminales. En la novela clásica, la división moral de los personajes es muy clara, sabemos quién representa al bien en todo momento; en la novela negra, aún si no dudamos de que el detective representa al bien, sus métodos, sus acciones y hasta sus motivaciones pueden ser casi tan turbios como los de los criminales. En la novela negra, los detectives son más bien antihéroes.
 
Los lectores tendemos a creer que las narraciones policiacas clásicas son anteriores a las obras noir. En sus inicios es cierto, las obras clásicas empezaron a escribirse (aunque siempre hay obras pioneras más antiguas) a mediados del siglo XIX con los cuentos policiacos del estadounidense Edgar Allan Poe, y su detective Auguste Dupin, y con las novelas del inglés Wilkie Collins; las historias de Sherlock Holmes comenzaron a publicarse en 1887 (Estudio en escarlata) pero Conan Doyle siguió publicando relatos hasta 1927, pasado el primer cuarto del siglo XX. Agatha Christie publicó su primera novela policiaca (El misterioso caso de Styles) en 1920, y continuó publicando hasta su muerte en 1976, bastante después de los fallecimientos de Raymond Chandler (1959) y de Dashiell Hammett (1961). Lo que quiero subrayar es que, a partir de la creación del relato noir, en la segunda década del siglo XX, ambos subgéneros se han desarrollado en paralelo, hasta nuestros días. Hay lectores a los que les gusta sólo uno de estos géneros, a otros nos gustan los dos, pero está claro que ambos son importantes, sumamente entretenidos y muy populares.


 



Luego de esta miniintroducción, paso a comentarles El halcón maltés, del estadounidense Dashiell Hammett (27 de mayo de 1894-10 de enero de 1961), la más conocida de sus cinco novelas:
 
* Cosecha roja (Red Harvest, publicada el 1 de febrero de 1929)
* La maldición de los Dain (The Dain Curse, 19 de julio de 1929)
* El halcón maltés (The Maltese Falcon, 14 de febrero de 1930)
* La llave de cristal (The Glass Key, 24 de abril de 1931)
* El hombre delgado (The Thin Man, 8 de enero de 1934)
 
Además, Hammett escribió alrededor de 65 relatos y algunos guiones de cine (estuvo nominado al Oscar por Mejor Guion en 1944 por la adaptación de Watch on the Rhine, basada en la obra de teatro de su pareja, Lillian Hellman, pero perdió ante la adaptación de Casablanca).


 
Edición en francés



El halcón maltés, que apareció serializada en la revista Black Mask a partir del número de septiembre de 1929, y que se publicó en libro en 1930 por la editorial Alfred A. Knopf, es una de las obras que estableció las características de la novela negra y, al mismo tiempo, se convirtió en una de sus mejores representantes. La novela dio origen a cuatro adaptaciones cinematográficas:
 
* The Maltese Falcon, de 1931
* Satan Met a Lady, de 1936
* The Maltese Falcon, de 1941
* The Black Bird, de 1975
 
De éstas, la reconocida como una obra maestra, que a su vez estableció las características estéticas del cine negro, es la tercera, dirigida por John Houston, con las actuaciones de Humphrey Bogart, Mary Astor, Peter Lorre, Sydney Greenstreet y Gladys George. Es interesante que Bogart, Lorre y Greenstreet aparecieron juntos también en Casablanca, de 1944.


 



Hay dos listas famosas de las cien mejores novelas policiacas (que ya he citado en mis reseñas de otras obras del género, las cuales, por cierto, mezclan novelas policiacas clásicas y novelas negras): Las 100 mejores novelas sobre crímenes de todos los tiempos, publicada en 1990 por la Crime Writers' Association (CWA), de Gran Bretaña, y Las 100 mejores novelas de misterio de todos los tiempos, publicada poco después por la Mystery Writers of America (MWA). En la lista de la asociación inglesa (CWA), El halcón maltés aparece en la posición número 10, y en la de la asociación norteamericana (MWA) en la posición número 2. Con esto, por si alguien lo dudaba, queda establecida la importancia de esta novela en la historia de la novela policiaca de los últimos cien años, según los propios escritores del género.
 
¿De qué trata? Es un misterio laberíntico en el cual, sin embargo, los lectores nunca nos perdemos. Les comento sólo el inicio. Llega al despacho de los detectives Samuel Spade y Miles Archer una mujer que dice llamarse miss Wonderly, y cuenta que un tipo llamado Floyd Thursby tiene prácticamente secuestrada a su hermana menor (de miss Wonderly), y les pide que lo sigan. Archer queda de hacerlo personalmente. Pero a la mañana siguiente, Spade se encuentra con la noticia de que, durante la noche, su socio Archer fue asesinado. A medida que se acumulan asesinatos y tipos armados, Spade descubre que el asunto está relacionado con una estatuilla medieval de un halcón de piedras y metales preciosos de un valor incalculable, que todos quieren y que nadie está dispuesto a decir la verdad; por si fuera poco, para algunos policías de San Francisco, el sospechoso del asesinato de Archer es el propio Spade.


 



Si uno ha leído las novelas de Raymond Chandler, sabe que el estilo de la narración es importantísimo (de hecho, el estilo es muy importante en toda novela negra), en primera persona con la voz socarrona del propio detective, sin embargo, sorprende que en El halcón maltés la novela es narrada en tercera persona y nunca se menciona lo que piensan los personajes, todo es exteriorioridad y objetividad (como el cine), conocemos sólo las descripciones de lugares y personajes, y lo que los personajes hacen y dicen. Las descripciones, por supuesto, son estupendas. De hecho, el primer párrafo del capítulo primero es la descripción de Spade, quien tiene “el simpático aspecto de un Satanás rubio”, imagen que definitivamente no concuerda con Humphrey Bogart.
 
En el ámbito de la novela negra latinoamericana, específicamente de la cubana, el espléndido Leonardo Padura ha tomado la narración en primera persona, en la voz de su detective Mario Conde, a lo Chandler, pero la cuarta novela de su serie policiaca, Paisaje de otoño, no sólo está dedicada a Dashiell Hammett por El halcón maltés, sino que la novela misma es un homenaje a esta obra y, de paso, se ganó el Premio Hammett que se otorga en la Semana Negra de Gijón.


 



¿Por qué El halcón maltés es tan importante? En principio, porque Hammett redefinió con esta novela al detective moderno: solitario, frío, cínico, con una ética personal, capaz de sobrevivir en medio de la corrupción generalizada de la sociedad, específicamente de las instituciones policiales, de la política y de las élites financieras. Además, introdujo o popularizó elementos que se han vuelto clásicos, como la Femme Fatale y el MacGuffin (el MacGuffin, para decirlo con rapidez, es un objeto que se supone es importantísimo, la causa que impulsa el argumento, y que al final puede resultar irrelevante. El tesoro de La isla del tesoro puede ser uno, y quizá el MacGuffin más importante de la historia de la literatura sea el Santo Grial). Así que ha tenido una influencia enorme en la literatura posterior. Recordemos que El halcón maltés se publicó casi una década antes que El sueño eterno, de Chandler.
 
Mi recomendación es que no se conformen con ver la película de 1941, aunque es maravillosa y por supuesto hay que disfrutarla, sino que además lean la novela, la cual es más dura que el filme, porque la adaptación cinematográfica se hizo ya bajo el famoso y terrible código Hays que dominó a Hollywood de 1930 a 1968, y que básicamente era un código de censura, que determinaba lo que se podía mostrar o no en una película, por lo cual la adaptación fílmica eliminó algunos elementos de la obra original.


 



Otra recomendación, para terminar. La versión publicada en formato de libro en 1930, o sea la edición definitiva de El halcón maltés, entró el primero de enero de este 2026, al dominio público (pero no sus traducciones al español, que tienen sus propios derechos y son muy posteriores), así que si deciden conseguir gratis o comprar ediciones en inglés (hay algunas baratísimas, sobre todo en edición digital), tengan cuidado pues hay editores poco escrupulosos y pueden terminar con una edición mutilada.
 
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El halcón maltés. Dashiell Hammett. Traducción de Fernando Calleja. Alianza Editorial, colección El libro de bolsillo (1a. ed. en esta colección: 1969; 5a. ed., 1981; y ha seguido reeditándose). 246 págs. Hay, por supuesto, otras ediciones en español.
 
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* Un cadáver en la biblioteca, de Agatha Christie

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* Diez negritos, de Agatha Christie

* Miss Marple y trece problemas, de Agatha Christie

* La verdad sobre el caso Harry Quebert, de Joël Dicker

 
 
 
 

viernes, 27 de marzo de 2026

Primeras líneas de "El club de los martes", de Agatha Christie, en tres idiomas

 

Primeras líneas...

 

“El club de los martes”

de Agatha Christie

 

en tres idiomas

 

 

Nota: “El club de los martes” es el primer cuento del libro Miss Marple y trece problemas.


 


 


“Unsolved mysteries”.

Raymond West blew out a cloud of smoke and repeated the words with a kind of deliberate self-conscious pleasure.

“Unsolved mysteries”.

He looked round him with satisfaction. The room was an old one with broad black beams across the ceiling and it was furnished with good old furniture that belonged to it.

 

[The Tuesday Night Club. Versión original en inglés de Agatha Christie. Publicado por primera vez en la revista The Royal Magazine en el Reino Unido en diciembre de 1927, y en libro, ya como The Thrirteen Problems, en junio de 1932 en la editorial Collins Crime Club, de Londres.]

 

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—Des mystères... jamais éclaircis...

Raymond West exhala une bouffée de fumée et répéta avec un plaisir non dissimulé :

—Des mystères... jamais éclaircis...

Il regarda autour de lui avec satisfaction. La pièce avait un cachet ancien, avec de grosses poutres foncées au plafond et de bons vieux meubles en harmonie.

 

[Le club du mardi. Traducción al francés de Sylvie Durastanti. Édition du Masque. París.]

 

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Misterios insolubles.

Raymond West, lanzando una bocanada de humo, repitió las palabras con una especie de placer deliberado.

—Misterios insolubles.

Y miró satisfecho a su alrededor. La habitación era amplia, con vigas oscuras en el techo y buenos muebles.

 

[El club de los martes. Traducción al español de C. Peraire del Molino. Editorial Molino, 1956.]

 

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viernes, 20 de marzo de 2026

Miss Marple y trece problemas, de Agatha Christie

 




Miss Marple y trece problemas
de Agatha Christie
 
Jesús Guerra
 
Este libro contiene trece relatos en los que aparece Miss Marple, la segunda investigadora más querida por los lectores de Agatha Christie. Empieza con un breve pero muy informativo prefacio de la autora que, aunque no está fechado, debe ser de 1932, año en que se publicó el libro por primera vez, en el Reino Unido, por la editorial Collins Crime Club, bajo el título The Thirteen Problems (“Los trece problemas”). En los Estados Unidos se publicó al año siguiente, 1933, por Dodd, Mead and Company, con el título The Tuesday Club Murders (“Los asesinatos del Club de los Martes”). No fue sino hasta una edición de Penguin Books de 1953 que el libro se publicó como Miss Marple and the Thirteen Problems.
 
En las fechas en que se realizaron la primera edición inglesa y la norteamericana, la autora tenía alrededor de 42 y 43 años, y todavía faltaba un poco más de media década para el inicio de la Segunda Guerra Mundial. Dentro de seis años se celebrará, entonces, el centenario de la publicación de la primera edición, en inglés, de este libro. Pero los relatos son ligeramente anteriores. En el mencionado prefacio la autora apunta: “Estas historias fueron la primera introducción de Miss Marple al mundo de los lectores de relatos policiacos”. Y más adelante: “Esperaba que fuese un éxito... y lo fue. Después de las seis primeras historias publicadas, me fueron solicitadas otras seis. Miss Marple había venido para quedarse”.
 
Las primeras seis historias:
* El club de los martes [The Tuesday Night Club],
* La casa del ídolo de Astarté [The Idol House of Astarte],
* Lingotes de oro [Ingots of Gold],
* Manchas de sangre en el pavimento [The Blood-Stained Pavement],
* Motivo contra oportunidad [Motive versus Opportunity], y
* La huella del pulgar de San Pedro [The Thumb Mark of St. Peter]),
fueron publicadas entre diciembre de 1927 y mayo de 1928 en la revista The Royal Magazine, del Reino Unido.



Las portadas de la Editorial
Molino son ya clásicas


 
El segundo grupo de seis historias:
* El geranio azul [The Blue Geranium],
* Tragedia navideña [A Christmas Tragedy],
* La señorita de compañía [The Companion],
* La hierba mortal [The Herb of Death],
* Los cuatro sospechosos [The Four Suspects], y
* El caso del bungallow [The Affair at the Bungalow])
empezaron a publicarse año y medio después, en la revista The Story-Teller Magazine, entre diciembre de 1929 y mayo de 1930. El cuento número 13, “Muerte por ahogo” (Death by Drowning), fue publicado un año y medio después en la revista Nash's Pall Mall Magazine en noviembre de 1931.
 
En los Estados Unidos estas historias aparecieron en fechas cercanas, en diversas revistas, como Detective Story Magazine y Pictorical Review, en algunos casos con títulos distintos (por ejemplo, The Tuesday Night Club fue publicada como The Solving Six).
 
A pesar de que la autora señala en el prefacio del libro que había llegado a la conclusión de que las historias cortas eran perfectas para Miss Marple y las novelas para Hércules Poirot, para cuando se publicaron estos cuentos reunidos en libro (1932), ya había publicado la primera novela con el personaje de Miss Marple, Muerte en la vicaría (The Murder at the Vicarage), en 1930. La segunda fue Un cadáver en la biblioteca (The Body in the Library, cuya reseña puedes leer aquí), publicada 12 años después, en 1942, y luego publicó diez novelas más con Miss Marple.


 
Una edición en inglés



La estructura del libro llama la atención, pues utiliza una especie de marco que permite contener las diferentes historias, que en realidad se las cuentan entre sí los personajes principales, aunque cada una de las historias contadas sea autónoma y, por supuesto, tenga sus propios personajes. Esta estructura la utilizaron varias obras medievales, como El Decamerón, de Giovanni Boccaccio (1313–1375), en la que diez personajes cuentan cada uno diez cuentos; y la utilizan, en términos generales, muchas series de televisión, en las que cada episodio cuenta una historia autónoma, pero además hay un arco narrativo que va del primero al último de todos los episodios, a través de todas las temporadas del programa.
 
En este libro, los primeros seis cuentos los cuentan los seis personajes que componen el efímero Club de los Martes: Raymond West, escritor, sobrino de Miss Marple; Joyce Lemprière, artista; sir Henry Clithering, comisario de Scotland Yard (a quien encontramos también en la novela Un cadáver en la biblioteca); el doctor Pender, el clérigo de la parroquia de St. Mary Meade, míster Petherick, abogado, y la anfitriona de las reuniones, Miss Marple. Por supuesto, la anfitriona, para sorpresa de todos, incluido su sobrino, encuentra las soluciones a todos los misterios.
 
Establecen la regla de contar historias criminales misteriosas de las que el narrador conozca la solución del enigma. Los cinco que escuchan intentan ejercitar sus capacidades deductivas y proponen soluciones. Hay un caso en el que esta regla aparentemente se rompe, pero en realidad no es así. El motivo es estupendo.


 
Edición en francés



Meses después, Arthur y Dolly Bantry (a quienes encontramos también en la novela Un cadáver en la biblioteca) organizan una cena en su casa, cercana al pueblo de St. Mary Meade, y le piden a su amigo sir Henry Clithering que los ayude a hacer la lista de invitados, y él, impresionado por la extraordinaria capacidad deductiva de Miss Marple, propone que la inviten. Aquí, los únicos personajes que repiten del Club de los Martes son, entonces, Miss Marple y sir Henry Clithering, que para este momento ya está retirado de Scotland Yard; están además los anfitriones, y los dos personajes restantes son el doctor Lloyd y Jane Helier, una actriz de teatro muy bella y popular, aunque intelectualmente no muy brillante. A lo largo de esta cena, estos personajes cuentan los siguientes seis relatos.
 
El décimo tercer relato es diferente pues no está contado por ningún personaje en ninguna reunión. Está narrado de manera tradicional. Ha pasado un tiempo desde la cena de los Bantry, pero de nuevo sir Henry Clithering se encuentra en la casa de sus amigos para pasar unos días de descanso, y llega Miss Marple a la casa de los Bantry a buscarlo, pues ha habido una muerte en el pueblo. Una chica murió ahogada y todos dicen que se suicidó, pero Miss Marple ya ha resuelto el caso y fue un asesinato, pero no tiene pruebas, así que le pide a sir Henry que él se una a la investigación oficial para que las autoridades locales no vayan a culpar a un inocente. Miss Marple le da el nombre del culpable a sir Henry escrito en un papel. Él confía en ella, así que hace lo que le pide, y pide unirse a la investigación, para ayudar. Los investigadores oficiales son el inspector Drewitt y el primer inspector, coronel Melchett. Por supuesto, Miss Marple tenía razón.
 
Este libro de cuentos, que a su vez puede leerse como una novela episódica, es ingenioso y sumamente entretenido. No sólo funciona como una buena introducción a los relatos de la maravillosa Miss Marple, sino que son, en realidad, las primeras obras con las que Agatha Christie presentó a este personaje al mundo, el cual, como la misma autora apunta en el prefacio, llegó para quedarse.
 
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Miss Marple y trece problemas. Agatha Christie. Traducción de C. Peraire del Molino. Editorial Planeta (de México), bajo el sello Booket. 1a. Ed. en México, octubre de 2017; octava reimpresión en México: abril de 2025. Obra publicada en colaboración con Grupo Planeta Argentina (en donde se publicó en 2007). 174 págs.
 
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viernes, 13 de marzo de 2026

Primeras líneas de "Mujeres desesperadas", de Samanta Schweblin, en dos idiomas

 

Primeras líneas...

 

“Mujeres desesperadas”

de Samanta Schweblin

 

en dos idiomas

 

Nota: “Mujeres desesperadas” es uno de los cuentos que componen el libro Pájaros en la boca y otros relatos.

 

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Al asomarse a la ruta, Felicidad comprende su destino. Él no la ha esperado y, como si el pasado fuese tangible, ella cree ver en el horizonte el débil reflejo rojizo de las luces traseras del auto.

 

[“Mujeres desesperadas”. Versión original en español de Samanta Schweblin. El cuento se publicó originalmente en 2002. Forma parte del libro Pájaros en la boca y otros cuentos, 1a. ed. en Penguin Random House, 2017.]

 

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When she reaches the road, Felicity understands her fate. He has not waited for her, and, as if the past were a tangible thing, she thinks she can still see the weak reddish glow of the car's taillights fading on the horizon.

 

[“Headlights”. Traducción al inglés de Megan McDowell. El cuento se encuentra en el libro Mouthful of Birds, 1a. ed. en pasta dura, Riverhead Books, New York, 2019.]

 

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