martes, 30 de abril de 2024

Drácula anotado, de Leslie S. Klinger

 


Drácula anotado
de Leslie S. Klinger
 
Jesús Guerra
 
El 26 de mayo de 2024, la novela Drácula cumplirá (cumple o cumplió, depende de cuándo lean ustedes esta reseña) 127 años de su primera publicación en Inglaterra en 1897, dos años después fue publicada en los Estados Unidos, en 1920 apareció la traducción al francés y no fue sino hasta 1935 que se publicó en español.
 
Poco después de su publicación en inglés fue adaptada al teatro y poco después al cine. De hecho, Drácula es el segundo personaje de ficción con más películas (el primero es Sherlock Holmes). Hay más de 160 filmes con la palabra Drácula en el título, y de ellas hay más de 30 adaptaciones de la novela, aunque hay que decir que casi ninguna de ellas es fiel al libro. La adaptación más cercana es Drácula de Bram Stoker (Bram Stoker's Dracula, 1992), escrita por James V. Hart y dirigida por Francis Ford Coppola, e incluso ésta tiene un prólogo y un final que no están en la novela y que convirtieron la cinta en una historia de amor. Vale la pena señalar, además, que ninguna película de Drácula ha presentado al personaje tal y como está descrito en la obra literaria. Precisamente por esto es necesario leer la novela. Hay muchísimas ediciones debido a que desde hace años los derechos de la obra son del dominio público, así que no tendrán ningún problema para conseguirla. Mi recomendación es que la lean de inmediato. Por supuesto, hay algunas ediciones que son mejores que otras, y traducciones que sobresalen.
 
Sin embargo, esta reseña es de una edición en particular: Drácula anotado (en inglés The New Annotated Dracula), cuyo anotador o comentarista es Leslie S. Klinger, quien ya había realizado esta labor de anotar (en español a estos libros les llamamos ediciones críticas) las novelas y los cuentos de Sherlock Holmes, y luego hizo lo mismo con la obra de H.P. Lovecraft, y bastantes otras. Se ha convertido en una especie de detective literario. Y si en inglés este libro se llama “El nuevo Drácula anotado” se debe a que en esa lengua hay varias ediciones críticas de la novela de Stoker, con ese nombre o con otros; las más importantes son:
 
* The Annotated Dracula (1975), de Leonard Wolf
* The Essential Dracula (1979), de Raymond McNally y Radu Florescu
* The Essential Dracula (1993, no es error, tiene el mismo título del libro anterior), de Leonard Wolf
* Dracula. Norton Critical Edition (1997), de Nina Auerback y David J. Skal
* Dracula (2002), con notas de John Paul Riquelme
* Bram Stoker's Dracula Unearthed (1998), de Clive Leatherdale.

 
La edición en inglés


Algunas de estas ediciones tomaron en cuenta las “Notas” manuscritas de Bram Stoker para la novela, descubiertas a finales de los años 70 del siglo pasado, y otras ediciones no, pero la edición crítica de Leslie S. Klinger es la primera que además de tomar en cuenta las Notas, tiene en consideración el manuscrito original de Drácula, el cual pertenece a un coleccionista privado, quien le permitió a Klinger leer y analizar esos papeles. Los descubrimientos de Klinger nos los explica a los lectores de su edición a lo largo de sus notas. Encontró que hubo versiones anteriores de la novela, pues varios de los capítulos fueron eliminados, o agregados, o cambiados de lugar, y esto dio pie a que la obra publicada contenga varios errores que han sido detectados en algunas de las ediciones críticas mencionadas arriba.
 
Este libro (Drácula Anotado) es importante para los lectores de lengua española porque es (hasta donde yo tengo conocimiento) la primera edición crítica en inglés de Drácula que ha sido traducida a nuestra lengua. Aunque en español contamos, eso sí, con una edición anotada hecha directamente en castellano, la de Juan Antonio Molina Foix, publicada por Ediciones Cátedra en 1993 (que ha seguido reimprimiéndose). La gran diferencia entre estas dos ediciones (además del precio) es que la de Molina Foix es más tradicional, las notas son, sobre todo, de contexto cultural, lingüístico, histórico y geográfico para ayudarnos a entender la obra, y la de Leslie S. Klinger, además de contener también esas notas, tiene muchas otras relacionadas con los personajes y sus acciones, con la estructura de la novela, con los errores de la obra, con los cambios que hay entre las Notas para la novela, el manuscrito final y la primera edición, y con algunas decisiones del autor. Pero va mucho más allá pues en las notas Klinger establece una suerte de diálogo con los anotadores de las ediciones críticas anteriores (especialmente de las seis ediciones mencionadas líneas arriba), en algunos casos está de acuerdo con los autores, en otras extiende o corrige la información, en otras está en desacuerdo, lo cual es estupendo. También hace comentarios sobre la ciencia médica de la época en que transcurre la novela, y nos dice en qué años supone que sucede la historia narrada (pues como la obra no nos lo dice, ha habido muchas especulaciones al respecto).
 
Para que puedan tener una idea de la cantidad de material informativo que agrega Klinger, la edición crítica española de Juan Antonio Molina Foix tiene 245 notas, y la de Leslie S. Klinger alrededor de 1,500.

 
La edición de Cátedra


El libro incluye, además, una Introducción del escritor inglés Neil Gaiman, un Prefacio del propio Bram Stoker que sólo apareció en una rara edición abreviada de la novela de principios del siglo XX, y el cuento de Stoker (publicado después de su muerte) “El huésped de Drácula”, el cual según algunos formaba parte de la novela en una versión anterior. Tiene además capítulos y apéndices dedicados a las fechas de la novela, a la cronología de los acontecimientos de la novela, a las obras literarias que han continuado la historia de Drácula, a las adaptaciones teatrales y cinematográficas, a los estudios académicos sobre el personaje y la novela, y más. Y, por si fuera poco, está deliciosamente ilustrado con fotografías de los lugares en los que se desarrolla la trama, antiguas y recientes, y también con mapas, con fotogramas de películas, carteles de los filmes, etc.
 
Se trata sin duda de un libro que nos muestra aspectos interesantísimos del universo del vampiro más famoso de la literatura y el cine, y nos permite comprender su importancia y su influencia.
 
Por supuesto, si adquieren este libro y nunca han leído la novela, mi recomendación es que la lean primero de corrido, sin las notas. Inmediatamente después podrán echarse de cabeza en este minucioso y sabrosísimo análisis.
 
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Drácula anotado. Bram Stoker. Edición con prólogo y notas de Leslie S. Klinger. Introducción de Neil Gaiman. Traducción de Julio Rodríguez Puértolas. Ediciones Akal (1ª. Ed. En inglés: 2008; 1ª. Ed. En español: 2020). 640 págs.
 
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Te puede interesar:
 
* 120 años de Drácula

* Drácula (para jóvenes)

* Drácula, para adultos

* Primeras líneas de Drácula, en tres idiomas

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viernes, 29 de marzo de 2024

Los destrozos, de Bret Easton Ellis

 



Los destrozos
de Bret Easton Ellis
 
Jesús Guerra
 
En mi reseña de Menos que cero, de Bret Easton Ellis, apunté que la releí hace poco como preparación para leer su más reciente novela, Los destrozos [The Shards, 2023] (lo cual recomiendo), debido a que están ubicadas en la misma época y con personajes similares. En Menos que cero el narrador es Clay, un joven de unos 17 años, una especie de alter-ego del autor, por lo menos en términos generales, y Los destrozos (publicada 13 años después de su novela anterior, Suites imperiales [Imperial Bedrooms, 2010], cuatro años después de su libro anterior, de no ficción, Blanco [White, 2019], y 38 años después de Menos que cero [Less Than Zero, 1985]) tiene como narrador a Bret Easton Ellis, pero ojo, el narrador es el Bret Easton Ellis de más o menos 2021, el escritor de 57 años, que recuerda los acontecimientos que les sucedieron a él y a su grupo de amigos en Los Ángeles en 1981, en el tiempo en que el Bret Easton Ellis de ese año estaba escribiendo Menos que cero. En este punto lo importante es entender que este libro es una novela, específicamente una autoficción, lo que significa que, si bien el narrador y el personaje central son reales, puesto que son el autor del libro, y por lo tanto muchos de sus sentimientos, estados de ánimo y opiniones son también reales, los acontecimientos narrados (aunque no sabemos con exactitud cuáles) son ficticios.

 

Edición estadounidense


El narrador revisita el universo “real” (es conocido el dicho de que “real” y “realidad” siempre deben escribirse entre comillas) en el que vivió a los 17 años y que retrató, con un estilo muy distinto, en Menos que cero: la preparatoria para jóvenes muy adinerados, el grupo de amigos, las fiestas, los bares, los conciertos de rock, las relaciones amorosas y sexuales de los miembros del grupo, y las relaciones con el mundo adulto. Pero este universo de amigos y colegio, de descubrimiento del mundo, empezando por la ciudad de Los Ángeles, de experimentación, de autodescubrimiento, de sexo, enamoramientos y amistades, de autos y lujos, de música, cine, libros, etc., se ve afectado por varios acontecimientos externos: uno de ellos es la existencia en esos momentos de un asesino en serie activo en Los Ángeles, llamado por la prensa el Arrastrero, y otro es la llegada al colegio de un estudiante que viene de Nueva York, Robert Mallory, un joven que se une al grupo muy selecto de amigos al que pertenece también el narrador y que parece encantar a todos: guapo, rico, simpático, atlético, misterioso, pero que al narrador no termina de gustarle (aunque al mismo tiempo parece fascinarlo) y que por una serie de detalles que no contaré, termina de convencer a Bret de que Robert es un tipo mentiroso, que oculta algo importante y oscuro de sí mismo y de su pasado. El asunto se complica cuando Bret empieza a sospechar que existe alguna relación entre Robert Mallory y el Arrastrero o que, incluso, sean la misma persona, y más a partir de que uno de los amigos del grupo muere en condiciones extrañas, condiciones que pueden ser interpretadas como un raro accidente o como un asesinato ritual, aunque esta última interpretación sólo es de Bret, a partir de una serie de pistas y datos que nadie más parece relacionar.
 
Edición francesa


Todos estos elementos de thriller criminal y psicológico, y a su manera también de novela de terror, están mezclados y muy inteligentemente dosificados en medio de una novela de maduración y de autodescubrimiento, compuesta a partes iguales por un drama adolescente y por una narración con una fuerte dosis de escenas eróticas. El autor ha declarado en entrevistas que algunos críticos han dicho que el libro tiene demasiadas escenas sexuales, y su respuesta a esto es que cómo no va a tener mucho sexo una novela cuyos personajes principales tienen 17 años (teniendo en cuenta que esta novela pretende ser un retrato realista de estos personajes en el sur de California a principios de la década de los años ochenta).
 
Esta novela es también un paseo, y a su manera una visita guiada, a una ciudad de Los Ángeles que ya no existe, con paradas en clubes, bares, restaurantes y cines. El narrador menciona y comenta los libros que leía, las películas que veía y, sobre todo, la música que escuchaban él y su grupo de amigos, o sea que éste, como todos los libros del autor, viene con su propia playlist integrada (de hecho, el autor dijo en una entrevista que alguien había creado la playlist de Los destrozos en Spotify, que incluye más de cien canciones. Por supuesto, la busqué y no encontré una sino varias, unas más completas que otras [busquen “playlist The Shards”], estupendas y terriblemente nostálgicas).

 

Edición inglesa


La novela es compleja entre otras cosas porque toca muchos temas, mezcla varios géneros, tiene diversos tonos, y, como siempre, en el caso de este autor, es sumamente ambigua, pero nunca se diluye. Sí, es posible que le sobren páginas en las secciones de drama adolescente, y sin embargo está tan bien escrita que no podemos dejar de leerla y, de pronto, nos damos cuenta de que ya hemos llegado a la última de sus 674 inteligentes, entretenidas, emocionantes, sorprendentes, intensas y en ocasiones violentas páginas. Si ya BEE nos había sorprendido con Menos que cero, y nos había deslumbrado con American Psycho (que es un verdadero tour de force), ahora en Los destrozos nos confirma su calidad y su madurez literaria. Esta novela es, sin duda, la mejor que ha escrito (hasta ahora).
 
 
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Los destrozos. Bret Easton Ellis. Traducción de Rubén Martín Giráldez. Random House. 674 págs.
 
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Te pueden interesar:
 
* Menos que cero

* Blanco

 
 
 
 
 
 

miércoles, 28 de febrero de 2024

Blanco, de Bret Easton Ellis

 



Blanco
de Bret Easton Ellis
 
Jesús Guerra
 
Para este comentario, creo que es importante tener a la mano (o a la vista) los títulos de las obras de Bret Easton Ellis, así que, aunque ya los apunté en la reseña de Menos que cero, los transcribo a continuación: Siete obras de ficción (seis novelas y un volumen de relatos) y uno de no ficción:
 
* Less than Zero (Menos que cero, 1985; Anagrama, 1988; Mondadori, 2010; y recientemente en Debolsillo)
* The Rules of Attraction (1987; Las leyes de la atracción, Anagrama, 1990)
* American Psycho (1991; American Psycho, Ediciones B, 1992)
* The Informers (1994; relatos; Los confidentes, Ediciones B, 1994)
* Glamorama (1998; Glamourama, Ediciones B, 1999)
* Lunar Park (2005; Lunar Park, Mondadori, 2006)
* Imperial Bedrooms (2010; Suites imperiales, Mondadori, 2010)
* The Shards (2023; Los destrozos, Random House, 2023)
 
Y el libro de no ficción (ensayos autobiográficos):
 
* White (2019; Blanco, Random House, 2020).
 
Desde mi punto de vista, aunque todas las novelas de este autor son realmente interesantes, las fundamentales son tres: Menos que cero, American Psycho y la más reciente: Los destrozos. Pero hay otro libro que en lo personal creo que si no es fundamental es, por lo menos, muy importante, su libro de ensayos autobiográficos o, tal vez, una suerte de memorias: Blanco. Es un libro que me queda claro que no interesa o interesará a todos los lectores (¿pero qué libro interesa a todos los lectores?), sin embargo, sí tiene un interés especial, por una parte, para los lectores de Bret Easton Ellis (es decir, para los lectores verdaderamente interesados en su obra), y por otra, para quienes están interesados y atentos a la situación político-social de los Estados Unidos de los últimos 10 o 15 años: una polarización brutal entre la derecha y la izquierda, tanto entre los políticos como entre los votantes, que se manifiesta de maneras absurdas y extremas con repercusiones en todos los ámbitos. Y lo que sucede en los Estados Unidos es importante para nosotros, en primer lugar, porque son nuestros vecinos, con todo lo que eso implica y, en segundo, porque en un mundo globalizado con comunicaciones instantáneas de todo tipo, lo que sucede en cualquier parte del mundo, y más en Estados Unidos, tiene efectos en todo el planeta.
 
Bret Easton Ellis no es un político ni un sociólogo ni un filósofo, pero es un escritor inteligente y crítico, y en el contexto actual podríamos decir que rebelde, con opiniones muy certeras acerca de lo que acontece en su país. Y vale la pena leer lo que dice al respecto.

 
Edición en inglés



Su libro está compuesto por una introducción (sin título) y ocho capítulos: Imperio; Actuar; Álter Ego; Postsexo; Gustar; Tuitear; Postimperio; Hoy Día.
 
El autor señala su asombro (que es el de muchos, pero debería serlo de todos) ante algo que hasta hace algunos años era impensable: que una opinión pudiera convertirse en algo que estaba mal, que la gente se ofenda de todo, que las redes sociales se hayan convertido en una trampa que ha desencadenado la llamada cultura de la cancelación. Y eso nos conduce al silencio y a la sumisión. Escribe: “[...] hemos entrado en una peligrosa suerte de totalitarismo que en realidad aborrece la libertad de expresión y castiga a la gente por mostrarse tal cual es” (p. 44.).
 
Easton Ellis escribe de su infancia y de las diferencias entre los años 70 y nuestro tiempo: “El mundo todavía no giraba en torno a los niños”. El mundo de aquellos años era de los adultos, y los niños y los jóvenes querían crecer para ser adultos. Ahora los niños y los jóvenes quieren permanecer siendo niños y jóvenes.
 
El autor escribe de los libros que leía de niño y de adolescente, y de las películas que veía, y dice que la cinta American Gigolo (Paul Schrader, 1980, con Richard Gere), que vio cuando tenía 15 años, le llamó la atención por su ambigüedad moral pues no entendía qué quería “venderle” esa obra. (Y esto, obviamente, es una de las claves para entender la obra narrativa del propio Bret Easton Ellis.) En esa época, las películas, al igual que las novelas y la música, podían ejercer una influencia cultural amplia. Ahora ya no.
 
Aquí debo señalar mi desacuerdo con una de las estrategias de la traducción al español de este libro, el cual está repleto de referencias a películas, canciones y novelas. La traducción ha optado por utilizar todos los títulos de películas en la versión de España (y ya sabemos que España y México son especialistas en destrozar los títulos originales). Nada les hubiera costado, al traductor y/o a los editores, poner entre paréntesis o en nota al pie de página los títulos originales. Por ejemplo: El club de los cinco, tengo que suponer por el contexto de lo comentado por Easton Ellis que se trata de The Breakfast Club (John Hughes, 1985), y que St. Elmo, punto de encuentro es en realidad St. Elmo's Fire (Joel Schumacher, 1985), pero ¿de qué películas se trata cuando se menciona La chica del valle o Aquel excitante curso?

 
Edición en francés



El capítulo denominado Álter Ego es uno de los más interesantes, para los lectores de este autor, debido a que trata de cómo concibió la idea y cómo comenzó a escribir su novela más polémica, American Psycho, y cómo ésta cambió cuando fue a cenar con unos ejecutivos de Manhattan en los años 80. Toda la historia detrás de la novela es fascinante: sus editores originales se negaron a publicarla, y luego cuando otra editorial la publicó se desató la furia de muchos críticos, sobre todo por parte de las académicas feministas que, por supuesto, leyeron mal el libro. Hasta que, al parecer, la novela y sus intenciones artísticas finalmente fueron entendidas (en términos generales). La prueba es que la adaptación cinematográfica fue escrita por dos mujeres: Mary Harron y Guinevere Turner, y fue dirigida por la primera de ellas.
 
Easton Ellis, cuyos libros, todos o casi, han sido muy controvertidos, dice que se le da mal entender lo que irritará a otros, porque a él el arte nunca lo ha ofendido. Argumenta que el arte debe hacernos ver otras realidades que están fuera de nuestra zona de confort, y que es esto lo que genera la empatía. Dice que en la actualidad la gente sólo ve, escucha o lee aquello con lo que conecta de inmediato y que esto promueve un tipo de mentalidad que termina por eliminar, cancelar y censurar todo aquello que no le gusta y que el problema de comenzar a prohibir o cancelar ideas, obras y personas nos conducirá muy pronto a prohibirlo todo.
 
BEE separa la historia de su país de los últimos 80 años en dos secciones: Imperio (del final de la Segunda Guerra Mundial al 11 de septiembre de 2001) y Postimperio (que básicamente es la decadencia y sus manifestaciones. “Reducidas las expectativas en todas partes, la gente empezó a desembarazarse del decoro del establishment” [p. 206]). Y, por supuesto, señala a Donald Trump como un ejemplo de presidente postimperial.
 
Blanco es un libro lleno de frases memorables (o subrayables) como ésta: “(...) entendiendo crisis de la mediana edad como el momento en la vida de un hombre en que éste comprende que ya no puede ni quiere seguir manteniendo ni un día más la pose que cree que se le exige” (p. 212). Compara nuestro tiempo con la Nueva York de American Psycho y concluye que el narcisismo se ha extendido y se ha profundizado y es, con las redes sociales, mucho peor que los años 80 de los yuppies...
 
De Blanco se ha dicho que es un libro irreverente, irónico, provocativo, revelador, y un golpe a lo políticamente correcto, y sí, es todo eso y más; es un libro inteligente y divertido que comenta, entre otras cosas, temas muy serios; que nos cuenta fragmentos de la vida personal y profesional de su autor, y analiza su contexto sociopolítico, su país, a lo largo de las últimas cuatro décadas. Es un libro fascinante lleno de recuerdos, observaciones y opiniones.
 
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Blanco. Bret Easton Ellis. Traducción de Cruz Rodríguez Juiz. 1a. ed. en inglés: 2019. 1a. ed. en España: marzo de 2020. 1a. ed. en México: abril de 2020. Literatura Random House. Penguin Random House Grupo Editorial. 251 págs.
 
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Te puede interesar:
 
* Menos que cero (de Bret Easton Ellis)

* Dientes blancos (de Zadie Smith)

 
 
 

 


lunes, 22 de enero de 2024

Menos que cero, de Bret Easton Ellis

 


Menos que cero
de Bret Easton Ellis
 
Jesús Guerra
 
Menos que cero (Less Than Zero), la famosa, interesantísima, polémica e impactante primera novela del escritor estadounidense Bret Easton Ellis se publicó en 1985, cuando el autor tenía apenas 21 años y aún estaba en la universidad. Es una novela breve (176 páginas en la reciente edición en español de Debolsillo, 208 páginas en la edición norteamericana en pasta blanda de Penguin Books de 1986) que brinda una visión panorámica de la mentalidad y las actitudes de los adolescentes y jóvenes californianos adinerados, hijos de grandes empresarios y productores de cine. No tiene propiamente una trama, se trata más bien de un mosaico, una serie de escenas del narrador del relato (Clay) y sus amigos y conocidos.

 
Edición estadounidense,
1986



La novela, ubicada a principios de los años 80, comienza con el regreso de Clay a Los Ángeles a pasar las semanas de vacaciones de Navidad y Año Nuevo. Clay ha estado apenas unos pocos meses en el este del país donde ha comenzado sus estudios universitarios, pero al regresar retoma el estilo de vida que llevaba antes con sus amigos: fiestas constantes, conciertos, bares, restaurantes de moda, todo aderezado con drogas y alcohol, y una postura ante todo lo que los rodea, distante, desencantada y moralmente ambigua, en el mejor de los casos. Toda la novela es impactante, pero tiene dos o tres escenas que lo son más que todas las demás, y Clay no juzga, simplemente participa, u observa o no participa, y narra. El estilo directo, helado y minimalista aumenta el impacto de la obra en el lector. Además, como ya es una costumbre en las obras del autor, la novela viene con su propio soundtrack (ahora diríamos que viene con su propia playlist), pues en todo momento el narrador apunta o comenta las canciones que escucha él solo o que escuchan él y sus amigos en la radio, en el estéreo de la casa o del auto, en las fiestas, en los bares. Las canciones y los grupos mencionados son la esencia del New Wave de esos años. De hecho, el título de la novela lo tomó prestado (o directamente se lo robó) de uno de los primeros éxitos de Elvis Costello, la canción Less Than Zero, del álbum My Aim Is True, de 1977. (La canción, hasta donde yo recuerdo, no se menciona en la novela, pero sí otras de Costello.)

 
Edición francesa
de bolsillo



La novela tuvo un gran éxito con la crítica y el público, fue polémica, como lo ha sido toda la obra de Easton Ellis, y no faltó quien dijera que era El guardián entre el centeno de los años 80 y una de las obras que definía a la Generación X. Por supuesto, Hollywood la convirtió en película en 1987, dirigida por Marek Kanievska y con actuaciones de Andrew McCarthy, Jami Gertz, Robert Downey Jr. y James Spader, entre otros. La cinta es malísima y, al parecer, no fue culpa del director sino de los productores, que quisieron una versión lavada de la historia, más presentable y digerible. Bret Easton Ellis ha señalado varias veces que la película no tiene ni una escena ni una sola línea de diálogo de su novela.
 
Me parece que esta novela es imprescindible para los lectores de este autor, pero también para quienes quieran entender algunos aspectos de la Generación X y de la literatura norteamericana de los años 80, y para quienes quieran leer una de las novelas clave de la literatura estadounidense de las últimas cuatro décadas.

Después de Menos que cero (1985; Anagrama, 1988; Mondadori, 2010; y recientemente en Debolsillo), Easton Ellis ha publicado otras siete obras de ficción:
 
* The Rules of Attraction (1987; Las leyes de la atracción, Anagrama, 1990)
* American Psycho (1991; American Psycho, Ediciones B, 1992)
* The Informers (1994; relatos; Los confidentes, Ediciones B, 1994)
* Glamorama (1998; Glamourama, Ediciones B, 1999)
* Lunar Park (2005; Lunar Park, Mondadori, 2006)
* Imperial Bedrooms (2010; Suites imperiales, Mondadori, 2010)
* The Shards (2023; Los destrozos, Random House, 2023)
 
Y un libro de no ficción (ensayos autobiográficos):
 
* White (2019; Blanco, Random House, 2020).

 
Primer tomo de las Obras
completas de Easton Ellis,
en francés



Todos sus libros han sido polémicos (entre otras cosas por las malas lecturas, involuntarias o de plano de mala fe de algunos críticos y personajes de cierta influencia mediática) pero nada como el escándalo suscitado por American Psycho, que volteó de cabeza al mundo editorial de lengua inglesa, con ecos en el resto del planeta, pero éste es un tema para un artículo aparte.
 
Yo leí Menos que cero, en la edición de Anagrama, cuando era la novedad, en 1988, y me sorprendió, pero aparte de eso, casi no recordaba nada, así que la volví a leer en estos días, ahora en inglés, en mi vieja edición de Penguin Books, porque acababa de comprar la novela más reciente del autor, Los destrozos, ubicada en Los Ángeles a principios de los años 80 y con un narrador llamado Bret Easton Ellis. Me sentí obligado a hacerlo y la releí con enorme placer. Y creo que lo mismo debería de hacer todo aquel que se disponga a leer Los destrozos (la cual comentaré próximamente).
 
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Menos que cero. Bret Easton Ellis. Debolsillo (la edición más reciente es de 2023, aunque no sé si sea la misma traducción de Anagrama, que es de Mariano Antolín Rato. Anagrama ya tiene este libro descatalogado). 176 págs.
 
 
 

martes, 14 de noviembre de 2023

Dientes blancos, de Zadie Smith

 


Dientes blancos
de Zadie Smith
 
Jesús Guerra
 
A inicios del año 2000 se publicó la primera novela de la muy joven escritora británica Zadie Smith (tenía entonces 24 años): Dientes blancos (el título original es White Teeth). Primero se publicó en el Reino Unido, luego en Estados Unidos y otros países de lengua inglesa, y luego en un buen número de otros idiomas. En español la publicó la Editorial Salamandra en septiembre de 2001, con la traducción de Ana María de la Fuente. El año de su publicación esta novela ganó varios premios británicos importantes, como el James Tait Black Memorial Prize, el Whitbread Book Award para primera novela, el Guardian First Book Award, el Commonwealth Writers First Book Prize y el Betty Trask Award... Con el tiempo ha sido incluida en diversas listas de «mejores libros», como la de la revista Time: «Las 100 mejores novelas de lengua inglesa de 1923 a 2005». 

 
Edición en inglés



El multiculturalismo y la identidad son los grandes temas de la novela que narra la vida, a saltos, de manera fragmentaria, de tres familias y sus interacciones:
 
La familia de Alfred Archivald Jones (inglés, blanco) y su esposa Clara Bowden (jamaiquina de origen africano), y la hija de ambos Irie Ambrosia Jones.
 
La familia de Samad Miah Iqbal y su esposa Alsama Begum, ambos nacidos en Bangladesh y emigrados luego al Reino Unido, y sus hijos gemelos Magid Mahfooz Murshed Mubtasim Iqbal y Millat Zulfikar Iqbal, ambos nacidos en Londres.
 
Y la «muy inglesa» y blanca familia de Marcus y Joyce Chalfen y de sus hijos (sobresale Joshua en la trama de la novela).
 
La historia comienza desde 1945, a fines de la Segunda Guerra Mundial, donde se conocen y se hacen amigos Archie Jones y Samad Iqbal (pues los dos formaban parte del ejército británico), años después siguen siendo amigos, en Londres, donde Archie trabaja en una imprenta y Samad es un eterno mesero de un restaurante de comida de La India. Archie, a pesar de que en 1975 estuvo a punto de suicidarse, es un hombre al que, en términos generales, le parece que todo está bien, quizá porque no se entera de muchas cosas que pasan a su alrededor. Samad, por el contrario, es de los que piensan que todo está mal, todo el tiempo. Samad intenta ser un musulmán de verdad porque siente que la vida de Occidente lo desborda, pero no se da cuenta de lo acostumbrado que está a la vida en Londres. Las esposas de ambos tienen sus propios problemas, tanto reales como imaginarios, como parte de minorías étnicas en una Inglaterra supuestamente muy blanca que en realidad ya no lo es tanto. Sus hijos, que en realidad son jóvenes ingleses, tienen sus propios problemas de identidad (que se suma a los típicos problemas de identidad de cualquier adolescente) por el constante bombardeo ideológico, religioso y político proveniente de todas partes.

 
Edición italiana



La novela es un enredo fabuloso de elementos raciales, lingüísticos, sociales, culturales, religiosos, de género y de edad que se lee con una sonrisa en la boca. Es seria en sus planteamientos, pero está escrita con un gran sentido del humor y con un estilo delicioso. El estilo, sin embargo, no pasa del todo bien al español (y supongo que a otras lenguas tampoco), es un problema de las traducciones en general, sobre todo en una obra como ésta que reproduce diversas maneras de hablar el inglés, según la procedencia geográfica, la edad y el nivel social y cultural de los hablantes... y esto en los años 90 del siglo XX.
 
Yo tengo mis desacuerdos con algunas instancias de la traducción, pero me referiré sólo a la primera línea de la novela: en español dice: «Primera hora de la mañana, último cuarto del siglo, avenida de Cricklewood». En inglés dice: «Early in the morning, late in the century, Cricklewood Broadway». Me parece que hubiera quedado mucho mejor tal y como está en el original: «Temprano en la mañana, tarde en el siglo…».

 



De todas maneras, creo que la novela se disfruta enormemente también en español, y me parece que es un libro sensacional que hay que leer y/o releer. A mí, la verdad, me sigue sorprendiendo que un libro como éste haya sido escrito cuando la autora tenía, más o menos, entre 20 y 24 años y estudiaba en la universidad. Un libro que la crítica, en general, elogió muchísimo, y del que el mismísimo Salman Rushdie dijo: «Estuve encantado con Dientes blancos, y con frecuencia impresionado».
 
Zadie Smith (nacida en Londres en 1975, de padre británico y madre jamaiquina) ha seguido publicando novelas, cuentos y ensayos. Sus novelas posteriores a Dientes blancos son:
 
* El cazador de autógrafos (The Autograph Man, 2002)
* Sobre la belleza (On Beauty, 2005)
* NW London (NW, 2012)
* Tiempos de Swing (Swing Time, 2016)
* Tha Fraud (2023), que aún no aparece en nuestro idioma.
 
Tiene un libro de relatos:
* Grand Union: Stories (2019. Grand Union, 2022).
 
Y tres colecciones de ensayos:
* Changing My Mind: Occasional Essays (2009. Cambiar de idea, 2011),
* Feel Free (2018. Con total libertad, 2020), y
* Intimations (2020. Contemplaciones, 2020).
 
Todas las ediciones en español son de Salamandra.
 
Si aún no han leído a esta autora fascinante, me parece que Dientes blancos es quizá la mejor puerta de entrada a su obra, una novela rica, inteligente y divertida, verdaderamente deslumbrante, poblada por personajes complejos y fascinantes, que sin duda nos ayuda a entender mejor el mundo de los últimos cien años, y particularmente el último cuarto de siglo. 
 
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Dientes blancos. Zadie Smith. Traducción de Ana María de la Fuente. 1a. ed. en español: 2001. 526 págs.