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Bienvenidos al Sabbath
(antología de relatos de
satanismo y brujería)
Selección de Juan Luis
González Caballero
y Óscar Sacristán
Jesús Guerra
Bienvenidos al Sabbath (02):
Brujas
En una entrada anterior,
llamada “Bienvenidos al Sabbath (01): Panorama” (que pueden encontrar aquí),
escribí, como el título lo indica, una visión general de esta espléndida
antología de relatos sobre satanismo y brujería, y mi recomendación es que la
lean, antes o después del texto que ahora leen; ahí señalé que mi intención era
(y sigue siendo) comentar cada uno de los cuentos del libro y que lo haré por
secciones. Así que hoy comenzamos con la primera, llamada “Brujas”, la cual
contiene cinco cuentos:
* El ojo invisible o El
albergue de los tres ahorcados (L'œil invisible ou l'Auberge de trois-pendus),
de Erckmann-Chatrian
* Janet la Torcida (Thrawn
Janet), de Robert Louis Stevenson
* Antiguas brujerías (Ancient
Sorceries), de Algernon Blackwood
* Los sueños en la casa de
la bruja (The Dreams in the Witch House), de H.P. Lovecraft
* Mater tenebrarum, de Pilar
Pedraza
El ojo invisible o El
albergue de los tres ahorcados
Erckmann-Chatrian era como
firmaban sus trabajos conjuntos dos escritores franceses: Émile Erckmann
(1822-1899) y Alexandre Chatrian (1826-1890). Escribieron una gran cantidad de
cuentos y obras de teatro, así como algunos ensayos. En su momento fueron bien
conocidos, y fueron alabados por otros escritores, como el inglés M.R. James y
los franceses Victor Hugo y Émile Zola. Actualmente, junto a otros autores,
como Maupassant y Gautier, están considerados entre los más importantes
narradores franceses de cuentos de terror del siglo XIX, y sus libros son considerados
clásicos en Francia. El cuento procede del libro Hugo el Lobo y otros
relatos de terror, de la editorial Valdemar, colección Gótica, y fue
traducido por Adalberto Aguilar.
El protagonista y narrador
del relato es Christian, un pintor que vivía en el desván de una vieja casa en
la ciudad alemana de Nuremberg. Apunta que “por aquellos tiempos [...] era yo
pobre como un ratón de iglesia”. Tenía un trato con un chamarilero (alguien que
compra y vende objetos de segunda mano) llamado Toubac, y éste le compraba
hasta un cuadro a la semana por una pequeña cantidad y los vendía por más del
doble. Pero Christian estaba conforme con el trato. Por la ventana del cuarto
en que vivía, el pintor tenía una estupenda vista de la ciudad, y enfrente
estaba el lateral de una vieja casa que en su diseño exterior era gemela de la
edificación que se encontraba al frente de ésta, en donde estaba ubicado el
Albergue del Buey Gordo, que tenía un bar muy frecuentado. De la base de una
ventana del segundo piso del albergue salía una barra metálica de la cual
pendía el anuncio del establecimiento. Curiosamente, la casa gemela de
enfrente, cuyo costado podía ver Christian, también tenía una barra idéntica,
aunque de ahí no colgaba cartel alguno. En dicha casa vivía una vieja que,
según le contó Toubac a Christian, todos en la ciudad evitaban pues se decía
que era una bruja. Le decían Fledermaus (murciélago).
Una noche suceden algunos
incidentes extraños, por los cuales Christian despierta y mira por la ventana,
y ve, horrorizado, que de la barra del anuncio del albergue está colgado el
cuerpo de un hombre. Y ve algo más, quizá más aterrador... Cuando se lo platica
a Toubac, éste le responde que con ése ya van tres hombres que se ahorcan de la
misma barra. Así que Christian decide vigilar a su vecina de enfrente. Y no les
cuento más. El relato es misterioso, con toques de terror y de humor picaresco,
y resulta sumamente entretenido.
Janet la Torcida
¿Quién no conoce a Robert
Louis Stevenson? Su nombre completo era Robert Lewis Balfour Stevenson. Nació
el 13 de noviembre de 1850 y falleció el 3 de diciembre de 1894. Fue un
escritor escocés autor de novelas, ensayos, cuentos, poemas y libros de viaje.
A pesar de su salud endeble, aparentemente por una condición genética, y de
morir prematuramente a los 44 años, viajó y escribió mucho, y dejó una obra
espléndida. Por increíble que parezca, durante una buena parte del siglo XX la
crítica inglesa lo consideró un autor de segunda, a pesar de su popularidad (es
el autor número 26 de los más traducidos en el mundo). Sin embargo, en las
últimas tres décadas del siglo pasado comenzó su reivindicación como un autor
de primer nivel. Sus obras más conocidas son la novela La isla del tesoro,
y la novela corta El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde.
“Janet la Torcida” (o “Janet
la Contrahecha”, o “Juana la cuellituerta”, según la traducción que se lea) es
un cuento espeluznante sobre brujería y posesión satánica escrito en 1881, en
Scots (o escocés, que es una lengua hermana del inglés) y publicado por primera
vez en el número de octubre del mismo año en la revista Cornhill Magazine,
y posteriormente incluido en el libro Los juerguistas y otros cuentos y
fábulas (The Merry Men and Other Tales and Fables), de 1887, con
otros cinco relatos: “Los hombres alegres”, “Guillermín el del molino”, “Markheim”,
“Olalla” y “El tesoro de Franchard”. Esta versión del cuento, en español,
procede del libro El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde, y otros
relatos de terror, de Robert Louis Stevenson, de Valdemar, colección
Gótica. La traducción es de Juan Antonio Molina Foix.
El reverendo Murdoch Soulis
era el pastor de la parroquia de Balweary desde hacía mucho tiempo. Era serio y
solitario. Vivía sin compañía de asistentes. Y tanto por su aspecto como por
sus aterradores sermones asustaba a los jóvenes que iban a prepararse para su
primera comunión. Además, había un sitio cercano a la casa que habitaba el
reverendo, que nadie con sentido común visitaría de noche. Sólo los más viejos
del pueblo recordaban al pastor cuando llegó, muy joven, a esa parroquia, y
sólo algunos de ellos se atreven, luego de algunas copas, a contar lo que le
sucedió al reverendo el primer año que estuvo en Balweary.
Cuando el joven reverendo
llegó, con muchos libros y recién terminados sus estudios, requería de la
asistencia de alguna mujer mayor para que se encargara de limpiar, lavar la
ropa y prepararle sus comidas. Alguien le recomendó a Janet M'Clour, pero no faltaron
quienes le aconsejaran que no la contratara pues la gente comentaba que “Janet
tenía parentesco con el demonio”. Al reverendo esto le pareció pura
superstición y la contrató. Cuando en el pueblo se supo que Janet iba a
trabajar en la casa del reverendo, algunas mujeres fueron a la casa de Janet
para insultarla y acusarla de todo lo que se decía de ella. E incluso
intentaron echarla al río para comprobar que era una bruja. En medio de la
desigual pelea, llegó el joven reverendo y convenció a las mujeres de dejar en
paz a Janet, y para tranquilizarlas le pidió a Janet que ahí, frente a todos,
renunciara al demonio y a sus obras. Y Janet lo hizo. A la mañana siguiente
todos en el pueblo vieron con horror que Janet había sufrido una extraña
transformación. Y no cuento más.
El relato es aterrador por algunos
de sus elementos y por la enorme eficacia de la escritura de Stevenson, y nos
ha dado una imagen icónica del terror que sigue influyendo en narradores y
cineastas contemporáneos, de hecho, hay una serie de terror en Netflix que
aunque es la adaptación de otra novela, toma algunos detalles de este cuento y
funcionan de maravilla. No digo cuál para no echarles a perder la lectura, pero
cuando hayan leído el cuento, si han visto la serie, reconocerán el “préstamo”.
Antiguas brujerías
Curiosamente, hace algunos
meses comenté este cuento, junto con “Los sauces”. La reseña completa la puedes
leer aquí. Pero para que, de momento, no tengas que saltar a otro texto,
copio a continuación las partes sobre el autor y este cuento.
Algernon Blackwood
(1869-1951) fue un escritor inglés de novelas, cuentos y obras de teatro en un
género intermedio entre lo fantástico, el misterio y el terror, y a pesar de
que empezó su carrera literaria escribiendo cuentos de fantasmas sus temas fueron
cambiando ya que más que provocarle terror al lector pretendía provocarle
asombro.
Blackwood, además de
Inglaterra, su país natal, vivió en Alemania, los Estados Unidos y Canadá, y
desempeñó los oficios más dispares: barman, gerente de hotel, periodista y
granjero, entre otras cosas, pero en su tiempo libre fue, sobre todo, un amante
de la naturaleza (caminaba en los bosques, escalaba montañas, navegaba en los
ríos de Europa), y esto le dio conocimientos que luego plasmó, con elementos
sobrenaturales agregados, en muchos de sus relatos [...].
Escribió novelas, cuentos,
obras de teatro, narraciones infantiles, además de artículos y ensayos. Era uno
de los escritores a los que más admiraba H.P. Lovecraft, y para otros autores
posteriores, Los sauces es uno de los mejores relatos de terror o de lo
extraño publicados en lengua inglesa. La novela corta Antiguas brujerías
pertenece también al grupo de narraciones más importantes y conocidas de su
obra. Este relato ha sido tomado de John Silence, investigador de lo oculto,
de Algernon Blackwood, editorial Valdemar, colección Gótica; la traducción es de
Francisco Torres Oliver.
Antiguas brujerías (publicado
en 1908) es un relato largo que también puede ser visto como novela corta, y
aunque es una historia autónoma, forma parte de una serie de narraciones en las
que interviene un personaje recurrente: el doctor John Silence, una especie de
psicólogo, médico de almas e investigador paranormal. El narrador, cuyo nombre
no se menciona, es un personaje cuya relación con Silence no me queda clara
(porque no he leído aún los otros cuentos de la serie), es una suerte de amigo,
colega y/o asistente del doctor. El personaje central es un inglés de apellido
francés, Arthur Vezin, de 45 años, un tipo tímido y cuadrado, anodino,
destinado teóricamente a que nunca le suceda nada extraordinario, al que, sin
embargo, le sucede algo extraño, y por eso va a ver a Silence, para intentar
darle sentido a su experiencia.
Cuenta Vezin que fue en sus
vacaciones a Francia a realizar excursiones campestres y de regreso a
Inglaterra, viajando aún por el norte de Francia en un tren repleto de turistas
ingleses, bajó en la estación de un pueblo a estirar las piernas y de pronto,
él que nunca realiza nada de manera impulsiva, decidió quedarse a pasar la
noche en ese pueblo, con el único propósito de esperar para tomar otro tren al
día siguiente, con la esperanza de que fuera menos lleno y por lo tanto más
cómodo. Como ya estaba en el andén cuando tomó la decisión, le pidió al
silencioso francés que hasta momentos antes fue su compañero de viaje, que le
pasara su maleta por la ventana del tren. Así lo hizo el francés y le dijo una
larga frase en su idioma, que Vezin entiende, pero no domina, que terminaba de
manera enigmática (misma que no apuntaré aquí).
Vezin caminó por el campo
hasta el pueblo, se instaló en una hostería y luego salió a pasear por las
calles. Y aquí empezó a ver, a sentir y a intuir que algo extraño sucedía ahí,
a pesar de que todo parecía ser normal. Una de las cosas más curiosas de su
aventura es que, aunque Vezin había planeado permanecer sólo una noche en esa
localidad, pasaban los días y él sentía que no podía irse de ahí.
Al final, aunque el Dr.
Silence da su interpretación de los extraños acontecimientos, queda abierta la
puerta para otras interpretaciones, lo que convierte a este relato en un
ejemplo espectacular de la literatura fantástica y también de lo que en inglés
llaman weird tales, o sea relatos extraños o de lo extraño.
Además, es una excelente muestra del estilo de Blackwood, gran creador de
atmósferas, con momentos de una sorprendente intensidad.
Los sueños en la casa de la
bruja
El escritor estadounidense
Howard Phillips Lovecraft (nacido en Providence, el 20 de agosto de 1890 y
fallecido en la misma ciudad el 15 de marzo de 1937), firmaba sus relatos como
H.P. Lovecraft, y así es como ha pasado a la historia de la literatura.
Escribió relatos y novelas de terror, y de una mezcla, muy novedosa en su
momento, de terror y ciencia-ficción. Es el creador de los Mitos de Cthulhu y
de un subgénero específico: el horror cósmico. No escribo nada más acerca del
autor, porque he escrito bastante sobre la vida y la obra de Lovecraft, así que
al final de este comentario podrán encontrar varias ligas a algunos de esos
textos. Este cuento procede del libro Narrativa Completa de H.P.
Lovecraft, Vol. II, de Valdemar, colección Gótica. La traducción es de Juan
Antonio Molina Foix.
Walter Gilman es un
estudiante de matemáticas, ni más ni menos que en la Universidad de Miskatonic,
en Arkham (universidad y ciudad inventadas por H.P.L. y mencionadas en muchos
de sus relatos), quien a la par de sus conocimientos científicos sabe mucho de
las leyendas y supersticiones locales. Sabe, por ejemplo, que se dice que la
bruja Keziah Mason logró escapar de la cárcel durante los juicios de Salem, a
finales del siglo XVII, trazando ciertas líneas en una pared, lo que le
permitió entrar en otra dimensión. Y como Gilman está trabajando en problemas
matemáticos relacionados con la dimensionalidad espacial, decide rentar el
cuarto que ocupaba la famosa bruja en una casa de la ciudad. Renta el cuarto,
que se encuentra en un estado lamentable porque nadie lo quiere, y ahí empieza
a experimentar extrañísimas y aterradoras pesadillas, en las que los espíritus
de la bruja y de su animal familiar, una especie de rata con rostro humano
llamado Brown Jenkin, lo visitan y lo conducen a lugares sumamente misteriosos.
Con el tiempo se empieza a hablar del sonambulismo de Gilman, lo que lo lleva a
sospechar que quizá sus pesadillas no sean tales. Y hasta aquí les cuento.
El relato es largo y
complejo por la variedad de elementos que lo componen. Es extraño pero
fascinante, y su interpretación puede cambiar según qué tanto se conozca de los
Mitos de Cthulhu, pues el relato forma parte de ellos. Se han hecho varias
adaptaciones al cine y la TV de este relato, pero sólo se toman ciertos
aspectos de este. La adaptación más reciente se encuentra en la serie El
Gabinete de Curiosidades de Gullermo del Toro, de Netflix, en la cual el
episodio 6 lleva el título del cuento de Lovecraft, y aunque es una versión
interesante, bien hecha, aterradora y con muchos de los elementos del cuento,
el punto central ha sido cambiado. Así que hayan visto esta serie o no, lo que
es imprescindible es leer el relato original.
Mater tenebrarum
Pilar Pedraza nació en
Toledo, España, en octubre de 1951. Es doctora en Historia, profesora titular
de universidad, narradora (sobre todo de obras de terror), traductora y
ensayista de temas relacionados con el arte, la arquitectura, la historia y el
cine. Su obra es extensa y, al parecer, fascinante, basta con revisar sus obras
publicadas en la editorial Valdemar. Yo no la había leído y ahora quiero buscar
sus libros. El cuento proviene de la colección de relatos Arcano trece,
de Pilar Pedraza, Valdemar, colección El Club Diógenes. Es el único relato del
libro que ha sido escrito originalmente en español.
El sepulturero Bastián
encuentra, en el hueco de una tumba que dejó a medio excavar, lo que parece ser
un cadáver fresco; en realidad es una jovencita viva que no tenía dónde pasar
la noche. Se llama Ángela y tiene un carácter fuerte y al parecer magnético
pues cuando se marcha se va con ella Lupo, el viejo perro del sepulturero.
Ángela espera la noche y va al pudridero en busca de cadáveres de ajusticiados,
para sacarle las muelas a alguno de ellos. Con los objetos hurtados se dirige
al torreón abandonado en donde vive “la vieja Crisanta, bruja y ensalmadora de
poca monta”, con la intención de venderle las muelas de ahorcado. Pero a
Crisanta no le interesan, le dice que tiene un encargo, una mano de gloria, y
le ofrece a Ángela una especie de empleo. Le pide que la ayude a conseguir la
mano de un ahorcado, pues Crisanta ya no está para esas labores, y la bruja se
encargará de todo el procedimiento mágico. Le promete que con lo que sus
adinerados clientes le paguen por el encargo, ambas saldrán de pobres. Así, la
joven ladrona de extraña mirada se convierte en aprendiz de bruja. Y no les
cuento más.
El relato es interesante y
terrible, con una estupenda atmósfera y lleno de detalles formidables, pero lo
que sobresale es el estilo de la autora, una verdadera delicia. Sin duda es una
narradora cuya obra hay que conseguir.
Pronto continuaré comentando
los relatos de la segunda sección de esta antología: Sabbath.
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Bienvenidos al Sabbath
(antología de relatos de satanismo y brujería).
Selección de Juan Luis González Caballero y Óscar Sacristán. Editorial
Valdemar, colección El Club Diógenes. 1a. Ed., diciembre de 2017. 3a.
impresión, septiembre de 2022. España. 768 págs.
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* Bienvenidos al Sabbath (01) Panorama
* La isla del tesoro,
de R.L. Stevenson
* Antiguas brujerías y Los sauces, de Algernon Blackwood
* Un perfil general de la
vida y la obra de H.P. Lovecraft
* Una visión general de la
edición Narrativa completa, de H.P. Lovecraft, de la editorial Valdemar
* Una breve presentación de H.P.Lovecraft y los Mitos de Cthulhu (01)
* Continuación de la
presentación de H.P. Lovecraft y los Mitos de Cthulhu (02)