lunes, 11 de febrero de 2013

El amante de la China del Norte, de Marguerite Duras





El amante de la China del Norte
de Marguerite Duras

Jesús Guerra

En 1984, Marguerite Duras (nacida en Gia-Dinh, ahora Saigón, en 1914), entonces de 70 años de edad, con una trayectoria reconocida como novelista, dramaturga y directora de cine, publicó una novela breve, autobiográfica, llamada El amante, acerca de su relación, en 1929, a los 15 años de edad, con un chino de 27 años, millonario, en Indochina (ahora Vietnam), en esa época colonia francesa.

La novela se convirtió en un éxito de ventas instantáneo, y siendo ya un éxito, la novela ganó el Premio Goncourt, el de mayor prestigio en Francia, lo que sin duda aumentó las ventas. Pronto se tradujo a otras lenguas, a más de 40.

Luego, en mayo de 1990, la autora se enteró de la muerte del chino de la novela, su ex amante, su primera relación, su primer amor. Entonces decidió reescribir esa historia. Ampliarla, profundizarla. No es la primera vez que Marguerite Duras hacía eso. Muchas veces se ha dicho que los grandes novelistas escriben el mismo libro a lo largo de toda su obra. En el caso de Marguerite Duras esto es más cierto aun, pues varias de sus novelas tienen su origen en fragmentos de su vida, sobre todo de su infancia y adolescencia en Indochina. Pero no sólo en esos casos. Cuando Marguerite Duras quedó fascinada por un hecho criminal acaecido en Francia en los años 40, escribió primero una obra de teatro basada en ese hecho, Les viaducs de la Seine et Oise, años después escribió una novela sobre el mismo hecho, La amante inglesa, y después una adaptación de la novela al teatro. Así que esto de volver a un mismo tema, a una misma historia, y reescribirla, no era nuevo para ella. Entonces, en 1991, publicó El amante de la China del Norte.

Edición francesa original
de Gallimard
La historia de El amante de la China del Norte es exactamente la misma que la de El amante, sí, pero las obras son diferentes. El estilo es muy parecido, es el estilo maduro inconfundible de Marguerite Duras, compuesto de líneas cortas y directas, repeticiones parciales, mención de elementos atmosféricos, una descripción precisa pero breve de los lugares, entre otras cosas. Sus facetas como dramaturga y, sobre todo, como guionista, influyeron mucho su desarrollo posterior como novelista. Y al final ella ya se lo permitía todo. Cambios de tiempo, cambios de perspectiva, paso de la primera a la tercera persona, inclusión de notas a pie de página e incluso de notas dentro del texto, consejos para el caso de que se hiciera una película a partir de esa novela, etcétera. La segunda novela tiene pues un estilo muy parecido pero no idéntico, si la primera es más concentrada (es más breve), la segunda desarrolla más los hechos contados. Si la primera es más introspectiva, la segunda es más narrativa.

Edición francesa de bolsillo
de Folio
A pesar del título, El amante, la mayor parte de lo narrado en dicha obra está relacionada con la familia de «la niña» (ni el chino ni la joven reciben nombres en ninguna de las dos novelas), en cambio en su variante ampliada, la relación amorosa tiene mucho espacio. La importancia de la relación es la misma en ambas obras, por supuesto, pero en la segunda se le concede más espacio, más tiempo en pantalla, por decirlo como si de una película se tratara. La segunda obra es más dialogada, también. Hay algunos pequeños cambios entre ambos libros, interesantes de rastrear, y curiosamente la segunda tiene un personaje extra, Thanh, un joven camboyano que fue recogido por la madre de la protagonista y criado como otro hijo. Thanh no aparece en El amante, en donde el claustrofóbico y violento ambiente familiar estaba formado sólo por la madre, la protagonista, el hermano pequeño, Paulo, y el terrible hermano mayor, Pierre. Y es a Thanh a quien Marguerite Duras dedicó El amante de la China del Norte.

Otra edición francesa
En 1992 se estrenó la película El amante, del realizador francés Jean-Jacques Annaud (el mismo de La guerra del fuego [1981], El nombre de la rosa [1986], El oso [1988], y posteriormente Siete años en el Tíbet [1997] y Enemy at the gates [2001], entre otras), con guión suyo y de Gérard Brach. La película también tuvo su ración de escándalo. La actriz que interpretó a la protagonista, una modelo inglesa llamada Jane March era aún menor de edad (17 años) cuando hizo la prueba para el casting, aunque filmó la cinta cuando tenía ya 18 años. Y dentro de lo que cabe la película fue exitosa con el público, aunque no tanto con los críticos. Hay que reconocer que la cinta es muy bella. Por supuesto, si la propia Marguerite Duras la hubiera dirigido, el resultado hubiera sido muy diferente. Quizá menos bella, quizá más interesante y extraña.
Edición estadounidense

Si uno ve la versión fílmica (la cual dice que está basada en la novela El amante) después de leer la novela, de inmediato se da uno cuenta de que la cinta tiene muchos diálogos que no están en la obra, y uno piensa que se trata de la adaptación, que son obra de los guionistas, pero si después de ver la película uno lee El amante de la China del Norte reencuentra dichos diálogos ahí, y es que la película en realidad es una adaptación de ambas novelas.

Ambas novelas son autónomas, y para la mayor parte de los lectores leer una de las dos será suficiente, pero si se quiere tener «la experiencia completa», por decirlo así, una experiencia envolvente, vale la pena leer los dos libros y, claro, también ver la película.

Otra edición estadounidense


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El amante de la China del Norte. Marguerite Duras. Traducción de Beatriz de Moura. Tusquets Editores (se encuentra en las colecciones Andanzas y Fábula). 207 págs.

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3 comentarios:

  1. Gracias por la reseña, tenía la duda si El Amante de la China del Norte era una "nueva edición" de El Amante. Al final sí y no, lo que me parece muy bien. Saludos.

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  2. Se incluye dentro la corriente existencialista del Paris 1945

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  3. Descubrí la novela y me parecio una belleza! Lo q la realidad no logra la ficción lo hace: fue amor!

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