Mostrando entradas con la etiqueta FLS 2009. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta FLS 2009. Mostrar todas las entradas

jueves, 22 de octubre de 2009

Cinco balas para Manuel Acuña


Feria del Libro Saltillo 2009


Cinco Balas para Manuel Acuña,

de César Güemes




Fabiola Rodríguez y April Parra



Tras una amigable conversación con César Güemes, autor de la novela Cinco balas para Manuel Acuña, descubrimos una nueva visión acerca de la muerte del reconocido poeta saltillense.


El autor nos comenta que la historia oficial es que, a sus veinticuatro años, el poeta Manuel Acuña se suicidó al tomar cianuro en su habitación, el 6 de diciembre de 1873. La sociedad comentó en aquella época que el suicidio había sido por el desamor de Rosario de la Peña, a quien Acuña le dedicó un célebre nocturno cuatro meses antes de su fallecimiento.


Sin embargo, para el autor de ésta obra la verdad es otra, ya que tras 10 años de estudios e investigaciones descartó por completo la posibilidad de una relación amorosa entre el poeta y Rosario de la Peña.


César Güemes comentó otro hecho importante, la ingestión de cianuro por parte de Acuña para su muerte. Güemes afirma que siendo Manuel Acuña un estudiante de medicina bastante avanzado y a punto de terminar sus estudios, conocía a la perfección los horribles efectos que esta sustancia causan en el cuerpo, lo cual provoca una sospecha, pues el poeta pudo haber conseguido sustancias más rápidas para su muerte y, por supuesto, menos dolorosas.


Esta novela, Cinco balas para Manuel Acuña, intenta descartar las cuestiones equívocas de su muerte y llevar al lector a completar un rompecabezas complejo y lleno de intrigas acerca de este poeta y los misterios que envuelven su muerte.


. . . . . . . . . . . . . . .


Cinco balas para Manuel Acuña. César Güemes. Alfaguara. 504 págs.


. . . . . . . . . . . . . . .


Ver también:




lunes, 5 de octubre de 2009

Todas mis vidas posibles


Feria del Libro Saltillo 2009


Todas mis vidas posibles, de Beatriz Rivas


Fabiola Rodríguez y April Parra

La autora de La hora sin diosas (Alfaguara, 2003; Punto de Lectura, 2006); Recorded Books, 2007) y Viento amargo (Alfaguara, 2006; Punto de Lectura, 2009) comenta que la idea de su nueva novela surgió hace dos años, cuando, al buscar en Internet comentarios sobre uno de sus libros, escribió su nombre y encontró que salían entradas sobre varias Beatriz Rivas con sus respectivas historias.




La narradora escribe en Todas mis vidas posibles (Alfaguara, 2009) sobre otras Beatrices, mujeres que podrían ser ella y con las que comparte alguna pasión o temor: una vendedora de fármacos, una manicurista, una periodista asesinada en Ciudad Juárez, una senegalesa que anhela regresar a su país natal. Las vidas que va narrando cambian su visión de sí misma y le hacen saber que el destino es más astuto que nosotros, tiene más experiencia y nunca se siente culpable.
La autora afirmó tener un temor al momento de escribir esta novela, pues había resultado ser una serie de cuentos en lugar de una sola historia. Sin embargo, el hilo conductor se lo dio gracias a una carta de William Coday, un condenado a muerte en Estados Unidos, lector de sus novelas que se impresionó con La hora sin diosas.


“Un escritor sabe que sus libros pueden llegar a cualquier mano. Pero conocer que uno de mis lectores era alguien que asesinó a dos mujeres a puñaladas y martillazos me dejó estupefacta. Además, porque sostuve correspondencia con él, supe que era un tipo culto. Estudió filosofía. Intenté visitarlo, conocerlo, pero no me lo permitió”, detalla.


Así, prosigue la también cuentista, periodista y tallerista, decidió ser un personaje más de su propia novela y que la historia de la “Beatriz Uno” fuera el eje alrededor del cual giraban las demás Beatrices que, al final, el lector se da cuenta que unas tienen que ver con las otras, que no son extrañas.


“Fue difícil escoger a los diversos personajes femeninos, pues me puse como requisito sentir su vida en el estómago, que me cautivara realmente. Mi búsqueda no fue intelectual ni me identifico con ninguna, excepto con la Uno, y quise contar cada historia de diferente manera”, añade.


Para la escritora Beatriz Rivas elegir es “maravilloso y terrible a la vez”, porque al escoger una carrera, una vocación, un amor o un proyecto “se reducen tus vidas posibles; esos otros destinos que pudiste experimentar se cancelan o se transforman con una sola decisión”. Por eso, en su nueva novela busca responder a la pregunta de cuántas vidas caben en un mismo nombre: el suyo.


Para finalizar, la autora comentó sobre la necesidad de fomentar la lectura en nuestro país, pues no es sólo un hobbie, sino que abre la mente y te ayuda a aprender sobre ti mismo. Puntualizó que lo más valioso no es una historia o el conocimiento que te dejan los libros, sino “la búsqueda de respuestas, independientemente si haya o no respuestas”.


domingo, 4 de octubre de 2009

Feria del Libro Saltillo 2009


Literatura policiaca y sociedad mexicana contemporánea

Fabiola Rodríguez y April Parra


En su décima segunda edición, la Feria del Libro Saltillo 2009 (FLS) reúne a escritores, editores, libreros y lectores aficionados al género negro en el panel de discusión Literatura policiaca y sociedad mexicana contemporánea, presidida por los escritores Juan Hernández Luna, Jaime Muñoz, Eduardo Monteverde, Élmer Mendoza, Rolo Diez, Juan José Rodríguez y Paco Ignacio Taibo II; este último, en una entrevista previa comentó el valor de este género en la actualidad.

Taibo II explicó que es imposible desligar los factores políticos y sociales de la criminalidad en nuestros países: están tan absoluta e íntimamente vinculados, que el hecho del crimen es un reflejo de los comportamientos, los modelos y los conflictos de cada una de nuestras sociedades.

En sus propias palabras: “en México vivimos un momento crítico, no sólo por la violencia, sino por la impunidad. Vivimos en un país donde el 90% de los crímenes no se resuelven y el sistema judicial no funciona”.

Al preguntarle qué rasgo consideraría el más representativo de la sociedad Mexicana al enfrentarse diariamente a la violencia, respondió que la sociedad converge con la memoria colectiva de un pueblo y de un país. “Los mexicanos ya no creemos… desde el fraude electoral, si no se castiga esa presunción, si no se limpia o se aclara este delito mayor, si no se responde a la demanda de los mexicanos de no ser gobernados por alguien que no eligieron, es que existe un grave problema”.

Ya en el panel de discusión, la opinión de los escritores se unió a la de Taibo II al reflexionar sobre la necesidad de escribir acerca de un tema tan polémico. “¿De qué otra cosa podemos escribir?”, si en esta sociedad la violencia ha iniciado un proceso de descomposición, burocratización, y pérdida ideológica, por eso es necesario no abandonar la visión crítica y también hay que rescatar el sentido romántico y épico de la propuesta de los valores de libertad y paz.

Durante la plática, entre diversos comentarios y anécdotas, los autores rescataron la necesidad de confiar en el triunfo de las causas justas, pues si bien en la vida no existen los finales felices, nunca hay que dejar de buscar la luz al final del túnel.

¿Cuál es el futuro que le espera al país? Paco Ignacio Taibo II respondió: “Pues no tengo mi bola de cristal ahorita porque la usé para jugar boliche, así que no te podría decir. Lo que sí te digo es que hay que resistir, ¿cómo vamos a salir del agujero si no lo hacemos? Yo me levanto en las mañanas y digo: no me voy a quedar callado”.

[Viernes 2 de octubre]