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lunes, 22 de junio de 2026

El cartero siempre llama dos veces, de James M. Cain

 




El cartero siempre llama dos veces
de James M. Cain
 
Jesús Guerra
 
James Mallahan Cain, quien firmaba sus cuentos y novelas como James M. Cain, es otro de los grandes de la novela negra estadounidense clásica, quizá menos apreciado, en general, que Raymond Chandler y Dashiell Hammett, aunque la popularidad y la fama de su primera novela, El cartero siempre llama dos veces (The Postman Always Rings Twice), son innegables, así como la influencia que ha ejercido en escritores y cineastas posteriores. Por supuesto, esta novela también se encuentra en las listas de Las 100 mejores novelas sobre crímenes de todos los tiempos, de la Crime Writers' Association (CWA), de Gran Bretaña (la novela está en el puesto 30) y de Las 100 mejores novelas de misterio de todos los tiempos, de la Mystery Writers of America (MWA), de Estados Unidos (está en el puesto 14). James M. Cain nació en Annapolis, Maryland, el 1 de julio de 1892 y falleció en University Park, Maryland, el 27 de octubre de 1977; fue periodista, novelista, cuentista, dramaturgo y guionista. Sus novelas son las siguientes:


 
Portada de la primera edición



* The Postman Always Rings Twice (El cartero siempre llama dos veces), 1937
* Serenade (Serenata), 1937
* Two Can Sing (Carrera en Do mayor. Two Can Sing fue el título original de la obra aparecida primero en una revista, y posteriormente se llamó Career in C Major), 1938
* Mildred Pierce (mismo título en español), 1941
* Love's Lovely Counterfeit (que en español ha aparecido con dos títulos: Ligeramente escarlata y El simulacro de amor), 1942
* Three of a Kind (libro que reúne tres novelas cortas: Career in C Major [Carrera en Do mayor], Double Indemnity [Pacto de sangre] y The Embezzler [que al parecer no se publicó en nuestro idioma]), 1942
* Past All Dishonor (Más allá del deshonor), 1946
* The Butterfly (La mariposa), 1947
* The Moth, 1948
* Sinful Woman, 1948
* Jealous Woman, 1950
* The Root of His Evil, que también fue publicada como Shameless, 1951
* Galatea (mismo título en español), 1953
* Mignon (mismo título en español), 1962
* The Magician's Wife, 1965
* Rainbow's End, 1975
* The Institute, 1976
* Cloud Nine, 1984 (edición póstuma)
* The Enchanted Isle, 1985 (edición póstuma)
* The Cocktail Waitress, 2012 (La camarera), (edición póstuma)


 
Edición digital en
italiano



Las fechas que aparecen en la lista anterior son las de las primeras ediciones en inglés; en español, de algunos de sus libros existen distintas ediciones, sobre todo argentinas y españolas, en diferentes editoriales y momentos. Como se puede ver, además, hay un buen número de sus novelas que no se han publicado en nuestra lengua, y en el caso de los libros que reúnen novelas cortas, por lo general en español se han publicado por separado.



Edición de bolsillo
en francés


 
La idea central de El cartero siempre llama dos veces es sencilla, aunque el desarrollo del argumento es bastante más complejo: la historia está ubicada en la época de la Gran Depresión estadounidense (1929-1939), en California. Un vagabundo llamado Frank llega a un restaurante de carretera cercano a Los Ángeles poco después de que lo echan de un camión de heno en donde pasó la noche. No trae dinero, así que finge que quedó de ver a alguien ahí y pide de comer. El dueño del restaurante, un griego llamado Nick Papadakis, se da cuenta de la situación, pero aun así le sirve, y le ofrece un empleo como mecánico, que incluye también atender la pequeña gasolinería que tiene junto al restaurante. Se queja de que sus empleados no duran mucho en el puesto. A Frank la idea no le gusta mucho, pero en el momento en que entra Cora, la esposa de Nick, al área del comedor, Frank acepta el ofrecimiento. Y ahí está la semilla de los problemas para Cora y Frank y de la muerte de Nick, pues tan pronto se convierten en amantes, planean la muerte del griego. Pero la historia, en realidad, apenas empieza.

 
Edición en catalán



Esta obra es una novela corta, de sorprendente agilidad e intensidad. Está narrada en primera persona por Frank, y, por lo tanto, aunque hay investigación del caso por parte del fiscal y de las compañías aseguradoras, lo importante es el punto de vista de los perpetradores del crimen, personas “normales” que en las circunstancias adecuadas no dudan en cometer un asesinato. Es una novela negra, pero en lugar de la perspectiva del detective utiliza la opuesta, y por eso a esta variante, o este subgénero de la novela noir, se le denomina novela criminal. Y por supuesto, como toda novela negra que se respete, lo que nos muestra es el océano de corrupción en que navega la sociedad, en este caso la sociedad estadounidense de los años 30. La novela criminal tiene una gran representante posterior, también estadounidense, en la extraordinaria autora Patricia Highsmith. Pero la variante preferida de James M. Cain es ésta de El cartero... a la que se le llama la pareja maldita, pues tiene otras novelas con la misma idea central, aunque con desarrollos muy diversos.


 



Hay varias historias que cuentan cómo surgió el estupendo y memorable título de esta novela (las pueden buscar en internet), lo cierto es que, independientemente del origen de la idea del título, éste es muy adecuado como metáfora de esta obra si pensamos, por ejemplo, que el cartero del título en realidad representa al destino. Al terminar de leerla, nos damos cuenta de lo acertado que es. Esa época de la literatura norteamericana fue fructífera en títulos metafóricos e inolvidables, como El largo adiós, de Raymond Chandler, y Un tranvía llamado Deseo, del dramaturgo Tennessee Williams.


 



Esta novela de James M. Cain ha tenido una enorme influencia en el cine y en otras artes escénicas, pues ha sido adaptada también a la radio, al teatro y a una ópera. En cine, Hollywood ha hecho dos adaptaciones que llevan el título de la novela: la versión de 1946 con guion de Harry Ruskin y Niven Busch, dirección de Tay Garnett, y con Lana Turner y John Garfield en los papeles principales, y la de 1981 con guion de David Mamet, dirección de Bob Rafelson, y con Jack Nicholson y Jessica Lange en los papeles de la pareja maldita. Pero hay además una serie de filmes de diversos países que han sido adaptaciones plenas o parciales de la novela de Cain, entre ellas Le Dernier Tournant, película francesa de 1939, dirigida por Pierre Chenal; Ossessione, de 1943, película italiana dirigida por Luchino Visconti; Cronaca di un amore, de 1950, cinta italiana dirigida por Michelangelo Antonioni; y también hay adaptaciones cinematográficas de Brazil, Hungría, Malasia y Alemania, por lo menos.


 



El cartero siempre llama dos veces es, sin duda alguna, una novela breve imprescindible para los interesados en la novela negra estadounidense, particularmente de la novela negra clásica, y los interesados en la literatura norteamericana del siglo XX, pero también para todo lector interesado en las novelas rápidas e intensas.
 
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El cartero siempre llama dos veces. James M. Cain. Traducción de Federico López Cruz (revisada para la edición española por Carmen Criado). 1a. Ed. argentina, Emecé Editores, 1945; 1a. Ed. española, Alianza Editorial, 1973. Colección El Libro de Bolsillo. 136 págs. (Por supuesto, hay otras ediciones, tanto impresas como digitales.)
 
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Te puede interesar:
 
* Página de Wikipedia con las listas de Las 100 mejores novelas policiacas de la CWA y Las 100 mejores novelas de misterio de la MWA

* El último crimen de la escritora Emilia Ward, de Claire Douglas

* La hija del tiempo, de Josephine Tey

* El sueño eterno, de Raymond Chandler

* El halcón maltés, de Dashiell Hammett

* El asesinato de Roger Ackroyd, de Agatha Christie

* Diez negritos, de Agatha Christie

 
 
 
 
 
 

viernes, 10 de abril de 2026

El halcón maltés, de Dashiell Hammett

 




El halcón maltés
de Dashiell Hammett
 
Jesús Guerra
 
Como sabemos, la novela policiaca se divide, inicialmente, en dos grandes subgéneros: la novela policiaca clásica (representada, entre otros, por Arthur Conan Doyle y su personaje Sherlock Holmes, y por Agatha Christie y sus personajes Hércules Poirot y Miss Marple), y la novela negra, noir o hardboiled (representada, también entre otros, por Dashiell Hammett y su detective Sam Spade, y por Raymond Chandler y su investigador Philip Marlowe). La novela clásica es típicamente inglesa, y la novela negra es característicamente estadounidense, aunque por supuesto, escritores de muchos otros países del mundo, y diversas lenguas, han escrito obras que pertenecen a estos géneros.


 
Edición en inglés



La novela clásica depende de la capacidad deductiva del detective para resolver el enigma central, y el punto en el que el detective explica su proceso y desenmascara al criminal es un momento asombroso. En la novela negra, el detective tiene que realizar una investigación, seguir al sospechoso, interrogar personas y en algunos casos enfrentarse a golpes o a tiros con los criminales. En la novela clásica, la división moral de los personajes es muy clara, sabemos quién representa al bien en todo momento; en la novela negra, aún si no dudamos de que el detective representa al bien, sus métodos, sus acciones y hasta sus motivaciones pueden ser casi tan turbios como los de los criminales. En la novela negra, los detectives son más bien antihéroes.
 
Los lectores tendemos a creer que las narraciones policiacas clásicas son anteriores a las obras noir. En sus inicios es cierto, las obras clásicas empezaron a escribirse (aunque siempre hay obras pioneras más antiguas) a mediados del siglo XIX con los cuentos policiacos del estadounidense Edgar Allan Poe, y su detective Auguste Dupin, y con las novelas del inglés Wilkie Collins; las historias de Sherlock Holmes comenzaron a publicarse en 1887 (Estudio en escarlata) pero Conan Doyle siguió publicando relatos hasta 1927, pasado el primer cuarto del siglo XX. Agatha Christie publicó su primera novela policiaca (El misterioso caso de Styles) en 1920, y continuó publicando hasta su muerte en 1976, bastante después de los fallecimientos de Raymond Chandler (1959) y de Dashiell Hammett (1961). Lo que quiero subrayar es que, a partir de la creación del relato noir, en la segunda década del siglo XX, ambos subgéneros se han desarrollado en paralelo, hasta nuestros días. Hay lectores a los que les gusta sólo uno de estos géneros, a otros nos gustan los dos, pero está claro que ambos son importantes, sumamente entretenidos y muy populares.


 



Luego de esta miniintroducción, paso a comentarles El halcón maltés, del estadounidense Dashiell Hammett (27 de mayo de 1894-10 de enero de 1961), la más conocida de sus cinco novelas:
 
* Cosecha roja (Red Harvest, publicada el 1 de febrero de 1929)
* La maldición de los Dain (The Dain Curse, 19 de julio de 1929)
* El halcón maltés (The Maltese Falcon, 14 de febrero de 1930)
* La llave de cristal (The Glass Key, 24 de abril de 1931)
* El hombre delgado (The Thin Man, 8 de enero de 1934)
 
Además, Hammett escribió alrededor de 65 relatos y algunos guiones de cine (estuvo nominado al Oscar por Mejor Guion en 1944 por la adaptación de Watch on the Rhine, basada en la obra de teatro de su pareja, Lillian Hellman, pero perdió ante la adaptación de Casablanca).


 
Edición en francés



El halcón maltés, que apareció serializada en la revista Black Mask a partir del número de septiembre de 1929, y que se publicó en libro en 1930 por la editorial Alfred A. Knopf, es una de las obras que estableció las características de la novela negra y, al mismo tiempo, se convirtió en una de sus mejores representantes. La novela dio origen a cuatro adaptaciones cinematográficas:
 
* The Maltese Falcon, de 1931
* Satan Met a Lady, de 1936
* The Maltese Falcon, de 1941
* The Black Bird, de 1975
 
De éstas, la reconocida como una obra maestra, que a su vez estableció las características estéticas del cine negro, es la tercera, dirigida por John Houston, con las actuaciones de Humphrey Bogart, Mary Astor, Peter Lorre, Sydney Greenstreet y Gladys George. Es interesante que Bogart, Lorre y Greenstreet aparecieron juntos también en Casablanca, de 1944.


 



Hay dos listas famosas de las cien mejores novelas policiacas (que ya he citado en mis reseñas de otras obras del género, las cuales, por cierto, mezclan novelas policiacas clásicas y novelas negras): Las 100 mejores novelas sobre crímenes de todos los tiempos, publicada en 1990 por la Crime Writers' Association (CWA), de Gran Bretaña, y Las 100 mejores novelas de misterio de todos los tiempos, publicada poco después por la Mystery Writers of America (MWA). En la lista de la asociación inglesa (CWA), El halcón maltés aparece en la posición número 10, y en la de la asociación norteamericana (MWA) en la posición número 2. Con esto, por si alguien lo dudaba, queda establecida la importancia de esta novela en la historia de la novela policiaca de los últimos cien años, según los propios escritores del género.
 
¿De qué trata? Es un misterio laberíntico en el cual, sin embargo, los lectores nunca nos perdemos. Les comento sólo el inicio. Llega al despacho de los detectives Samuel Spade y Miles Archer una mujer que dice llamarse miss Wonderly, y cuenta que un tipo llamado Floyd Thursby tiene prácticamente secuestrada a su hermana menor (de miss Wonderly), y les pide que lo sigan. Archer queda de hacerlo personalmente. Pero a la mañana siguiente, Spade se encuentra con la noticia de que, durante la noche, su socio Archer fue asesinado. A medida que se acumulan asesinatos y tipos armados, Spade descubre que el asunto está relacionado con una estatuilla medieval de un halcón de piedras y metales preciosos de un valor incalculable, que todos quieren y que nadie está dispuesto a decir la verdad; por si fuera poco, para algunos policías de San Francisco, el sospechoso del asesinato de Archer es el propio Spade.


 



Si uno ha leído las novelas de Raymond Chandler, sabe que el estilo de la narración es importantísimo (de hecho, el estilo es muy importante en toda novela negra), en primera persona con la voz socarrona del propio detective, sin embargo, sorprende que en El halcón maltés la novela es narrada en tercera persona y nunca se menciona lo que piensan los personajes, todo es exteriorioridad y objetividad (como el cine), conocemos sólo las descripciones de lugares y personajes, y lo que los personajes hacen y dicen. Las descripciones, por supuesto, son estupendas. De hecho, el primer párrafo del capítulo primero es la descripción de Spade, quien tiene “el simpático aspecto de un Satanás rubio”, imagen que definitivamente no concuerda con Humphrey Bogart.
 
En el ámbito de la novela negra latinoamericana, específicamente de la cubana, el espléndido Leonardo Padura ha tomado la narración en primera persona, en la voz de su detective Mario Conde, a lo Chandler, pero la cuarta novela de su serie policiaca, Paisaje de otoño, no sólo está dedicada a Dashiell Hammett por El halcón maltés, sino que la novela misma es un homenaje a esta obra y, de paso, se ganó el Premio Hammett que se otorga en la Semana Negra de Gijón.


 



¿Por qué El halcón maltés es tan importante? En principio, porque Hammett redefinió con esta novela al detective moderno: solitario, frío, cínico, con una ética personal, capaz de sobrevivir en medio de la corrupción generalizada de la sociedad, específicamente de las instituciones policiales, de la política y de las élites financieras. Además, introdujo o popularizó elementos que se han vuelto clásicos, como la Femme Fatale y el MacGuffin (el MacGuffin, para decirlo con rapidez, es un objeto que se supone es importantísimo, la causa que impulsa el argumento, y que al final puede resultar irrelevante. El tesoro de La isla del tesoro puede ser uno, y quizá el MacGuffin más importante de la historia de la literatura sea el Santo Grial). Así que ha tenido una influencia enorme en la literatura posterior. Recordemos que El halcón maltés se publicó casi una década antes que El sueño eterno, de Chandler.
 
Mi recomendación es que no se conformen con ver la película de 1941, aunque es maravillosa y por supuesto hay que disfrutarla, sino que además lean la novela, la cual es más dura que el filme, porque la adaptación cinematográfica se hizo ya bajo el famoso y terrible código Hays que dominó a Hollywood de 1930 a 1968, y que básicamente era un código de censura, que determinaba lo que se podía mostrar o no en una película, por lo cual la adaptación fílmica eliminó algunos elementos de la obra original.


 



Otra recomendación, para terminar. La versión publicada en formato de libro en 1930, o sea la edición definitiva de El halcón maltés, entró el primero de enero de este 2026, al dominio público (pero no sus traducciones al español, que tienen sus propios derechos y son muy posteriores), así que si deciden conseguir gratis o comprar ediciones en inglés (hay algunas baratísimas, sobre todo en edición digital), tengan cuidado pues hay editores poco escrupulosos y pueden terminar con una edición mutilada.
 
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El halcón maltés. Dashiell Hammett. Traducción de Fernando Calleja. Alianza Editorial, colección El libro de bolsillo (1a. ed. en esta colección: 1969; 5a. ed., 1981; y ha seguido reeditándose). 246 págs. Hay, por supuesto, otras ediciones en español.
 
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Te puede interesar:
 
* Las dos listas completas de las 100 mejores novelas policiacas

* El sueño eterno, de Raymond Chandler

* Playback, de Raymond Chandler

* Paisaje de otoño, de Leonardo Padura

* El sabueso de los Baskerville, de Arthur Conan Doyle

* Un cadáver en la biblioteca, de Agatha Christie

* El asesinato de Roger Akroyd, de Agatha Christie

* Diez negritos, de Agatha Christie

* Miss Marple y trece problemas, de Agatha Christie

* La verdad sobre el caso Harry Quebert, de Joël Dicker

 
 
 
 

lunes, 28 de julio de 2025

Playback, de Raymond Chandler

 




Playback
de Raymond Chandler
 
Jesús Guerra
 
Raymond Chandler (Chicago, Illinois, 23 de julio de 1888-La Jolla, California, 26 de marzo de 1959) —quien, con su obra, junto a la de Dashiell Hammett (1894-1961), y algunos otros, como James M. Cain (1892-1977), crearon la versión definitiva del género de la novela negra—, publicó sólo siete novelas, y un poco más, además de cuentos y guiones cinematográficos, lo cual le bastó no sólo para hacer respetable la novela policiaca hard-boiled y abrirle la puerta al reino de la Literatura, con mayúscula, sino para entrar él mismo a lo que podríamos llamar la inmortalidad. El escritor español Manuel Vázquez Montalbán (1939-2003), creador de grandes obras de novela negra, con su personaje Pepe Carvalho, señaló en alguna parte que la obra de Chandler le parecía tan imprescindible literariamente como pueden serlo la de Hemingway o la de Scott Fitzgerald.
 
Las siete novelas (y media) que escribió Raymond Chandler, todas con su detective Phillip Marlowe, son las siguientes:
 
* The Big Sleep (El sueño eterno), 1939
* Farewell, My Lovely (Adiós, muñeca, a veces también llamada ¡Adiós para siempre, preciosidad!, o alguna otra variante similar), 1940
* The High Window (La ventana siniestra, o La ventana alta), 1942
* The Lady in the Lake (La dama del lago), 1943
* The Little Sister (La hermana pequeña), 1949
* The Long Goodbye (El largo adiós), 1953
* Playback (Cocktail de barro, o Playback), 1958,
 
y a su muerte dejó escritos algunos capítulos de la que iba a ser su siguiente novela:
 
* Poodle Springs (La historia de Poodle Springs), 1959 / 1989,
 
la cual, treinta años después, con la autorización de los herederos de los derechos de la obra del autor, Robert B. Parker (1932-2010) terminó y publicó.



Edición en inglés


 
Pero la que hoy les recomiendo es la séptima, la última que publicó Raymond Chandler, y la que legítimamente podemos considerar la última aventura de Marlowe: Playback. Así se llama en inglés y también en español, aunque en la primera edición en nuestro idioma tenía el título de Cocktail de barro. Chandler tenía la costumbre de “canibalizar” (se dice que el término lo creó él) sus relatos anteriores, es decir, seleccionaba dos o tres relatos que había publicado en revistas años atrás, los retrabajaba, encontraba la manera de unir las tramas, las desarrollaba, agregando por supuesto a Phillip Marlowe, y escribía una novela. Pero en el caso de Playback no fue así: en 1947 se anunció que la productora cinematográfica Universal le había comprado una historia a Chandler para realizar una película, y Chandler escribió el guion, pero el filme nunca se realizó. Así que en los años 50 Chandler adaptó su guion a libro.


 
Edición en español
de Bruguera de los
años 70




Playback es de las novelas de Chandler de las que menos se habla, en parte porque nunca fue llevada a la pantalla. Las hiperfamosas son, claro, El sueño eterno y El largo adiós, y Playback es vista como la menos buena, la menos compleja, y aun así es una delicia, debido sobre todo al estilo del autor. Sus originales comparaciones y metáforas son divertidas y reconocibles, y algunas son utilizadas en otras obras, como sucede con la novela detectivesca de ciencia-ficción Gun, With Occasional Music (1994) de Jonathan Lethem, donde aparecen las primeras líneas del segundo capítulo de Playback, cuando Marlowe dice que fue sencillo identificar a la persona que debe seguir: “No fue difícil. El expreso llegó puntualmente, como casi siempre, y el objetivo fue tan fácil de localizar como un canguro vestido de smoking”. En inglés dice así: “There was nothing to it. The Super Chief was on time, as it almost always is, and the subject was as easy to spot as a kangaroo in a dinner jacket”.


 
Edición en inglés
de los años 80



La verdad es que uno siempre se divierte leyendo a Chandler, pero hay algo más en sus obras, una belleza particular, que quizá para los lectores contemporáneos de Chandler era una versión mejorada del presente, y para nosotros una nostalgia idealizada de un pasado que no vivimos. Además, en la escritura y las tramas de Chandler se mezclan de manera única lo literario con lo cinematográfico. Y los rápidos diálogos son inteligentes, chispeantes y memorables.
 
Lo único que les revelo de la trama es el inicio. Un cliente anónimo contrata a Marlowe a través de un abogado para que siga a una mujer que viaja con el nombre Eleanor King. Debe encontrarla en la estación de tren y la mujer no debe enterarse de que la siguen. Y cuando ella se registre en algún hotel, Marlowe debe comunicárselo al abogado. En teoría esa es toda su labor. Pero en Los Ángeles, ya con Marlowe siguiéndola, la mujer se vuelve a subir al tren, y Marlowe lo aborda también. Bajan en San Diego y luego en taxi (en taxis, pues Marlowe la sigue sin ser detectado) viajan unos kilómetros hasta Esmeralda, California, que es el nombre que Chandler le da a lo que en realidad es La Jolla, en donde Chandler vivía en ese tiempo. De hecho, Playback es la única de las novelas publicadas por Chandler que no está ubicada en Los Ángeles (salvo el inicio). La historia de Poodle Springs tampoco se desarrolla en Los Ángeles, sino en Palm Springs.


 



El asunto es que Marlowe quiere saber el motivo por el cual lo han contratado para seguir a esa mujer, la cual parece ser un imán de hombres inconvenientes. Y en un momento dado, por lo que va descubriendo, debe decidir si traicionar al hombre anónimo que lo contrató y, en cambio, ayudar a la mujer a quien únicamente debía seguir. Debido a que esta novela no es la tradicional novela policiaca, durante una buena parte de la trama, ni el propio Marlowe ni los lectores entendemos exactamente qué es lo que se investiga, porque quien contrató al detective no le dio la información suficiente para comprender qué significan los acontecimientos que presencia en su labor de espía. Así que pronto Marlowe empieza a cruzar los límites de lo que su empleador solicitó de él, tanto por curiosidad como por su moral de caballero medieval reencarnado en detective privado.
 
Tanto Playback como las otras novelas de Chandler aún se pueden adquirir, en librerías de viejo y en librerías en línea, en algunas de las ediciones de distintas editoriales, como Bruguera, Plaza & Janés, Alianza Editorial y Planeta, pero las que se consiguen ahora con más facilidad son las ediciones de Debolsillo, que son más recientes, y todavía más fáciles de conseguir son las ediciones digitales de Debolsillo. Hay también una edición de RBA con las siete novelas publicadas por Chandler y los dos cuentos en los que interviene Phillip Marlowe llamada Todo Marlowe, pero a estas alturas no es tan sencillo encontrarla.
 
Mi recomendación es que lean Playback, y, de hecho, cualquiera de las obras de Raymond Chandler, pues el placer de la lectura está garantizado.
 
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Playback. Raymond Chandler. Traducción de Manuel de la Escalera. Debolsillo, ed. de 2014, 215 págs. En estos momentos es más sencillo conseguir esta edición en digital.
 
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Te puede interesar:
 
* El sueño eterno, de Raymond Chandler

* Primeras líneas de El sueño eterno en dos idiomas (con dos versiones distintas en español)

* El sabueso de los Baskerville, de Arthur Conan Doyle

* La casa de la Seda, de Anthony Horowitz

* Mi nombre era Eileen, de Ottesa Moshfegh

* Un animal salvaje, de Joël Dicker

* La verdad sobre el caso Harry Quebert, de Joël Dicker

* Personas decentes [serie Mario Conde], de Leonardo Padura

* Diez negritos, de Agatha Christie

* Blanco nocturno, de Ricardo Piglia

 
 
 

viernes, 24 de junio de 2022

El sueño eterno, de Raymond Chandler

 


El sueño eterno
de Raymond Chandler
 
Jesús Guerra
 
El sueño eterno (un buen título, pero el original en inglés es mejor: The Big Sleep) —primera novela del autor estadounidense Raymond Chandler (Chicago, Illinois, 1888-La Jolla, California, 1959), publicada en 1939, en la que además introdujo a su personaje más importante, conocido y admirado, el detective privado Philip Marlowe—, es una de esas obras que, en estos tiempos, más de 80 años después de su publicación original, casi todo lector la ha por lo menos oído mencionar alguna vez pero relativamente pocos, sobre todo lectores jóvenes, la han leído. Y la verdad es que es una novela imprescindible, sobre todo para los interesados en la novela policiaca en general, y negra (o noire) en particular, por su enorme influencia en la literatura y en el cine hasta nuestros días.

 
Edición en inglés


Para que se den cuenta de su importancia les doy estos tres datos:
En la lista de Las 100 Mejores Novelas Policiacas de la Crime Writer's Association de Gran Bretaña ocupa el lugar número 2.
En la lista de Las 100 Mejores Novelas de Misterio de la Mystery Writers of America, de los Estados Unidos, ocupa el lugar número 8.
Y, todavía más impresionante, en la lista de Los 100 Libros del Siglo XX del periódico francés Le Monde, está en el lugar 96 (sí, está muy abajo en la lista, pero es una lista de libros en general, no sólo novelas y mucho menos policiacas, y sin embargo se encuentra ahí, como uno de los 100 libros más importantes e influyentes del siglo XX).
 
Raymond Chandler empezó a escribir y a publicar cuentos policiacos relativamente tarde, pasados los 40 años, y los publicaba en las revistas pulp más conocidas: Black Mask y Dime Detective (en donde publicaron una gran cantidad de escritores policiacos reconocidos) y cuando decidió que quería escribir su primera novela, «canibalizó» (se dice que él inventó el término) dos de sus cuentos, es decir, tomó los argumentos de esos dos relatos, los mezcló y los desarrolló. Esos dos cuentos son «El asesino bajo la lluvia» («Killer in the Rain»), de 1935, y «El telón» («The Curtain»), de 1936, ambos publicados en Black Mask. (La edición en español de Debolsillo de esta novela incluye, al final, estos dos relatos.)
 
Edición en francés


Para una novela relativamente corta y de aquellos años, El sueño eterno tiene un argumento complicado, pero perfectamente comprensible, aunque deja un famoso cabo suelto, uno que, sin embargo, leyendo con atención, puede comprenderse si suponemos que uno de los personajes mintió en su confesión al detective. La complicación se encuentra en que en realidad Philip Marlowe investiga dos casos, relacionados pero distintos. Los casos son muy interesantes, la acción es rápida, los personajes memorables, pero lo que hace sumamente disfrutable esta obra, así como las demás de Raymond Chandler, es su estilo. El lenguaje de Chandler es sorprendente y muy divertido, sobre todo en algunas de sus descripciones, en sus reflexiones y en los diálogos. El narrador es Marlowe, desde cuya perspectiva asistimos al desarrollo de la trama, un hombre de una gran agilidad mental, rebelde, duro y cínico, pero, por supuesto, de buen corazón. Y la prosa, lo repito, es de una eficacia impresionante.
 
Al general Sternwood, un millonario viejo y enfermo, padre de dos hijas jóvenes, le recomiendan los servicios del detective privado Philip Marlowe para un problema que tiene, así que lo manda llamar. Marlowe llega a la mansión y el general le dice que un hombre llamado Arthur Gwynn Geiger le está cobrando unas supuestas deudas de su hija menor, Carmen. Y que ya en el pasado, otro hombre, Joe Brody, hizo lo mismo y él pagó. Lo que quiere el general es que investigue de qué se tratan esas deudas, si son reales, y que se lo quite de encima, aunque queda claro que no le ordena que lo mate.

 


Antes de su entrevista con el general, Marlowe conoce a Carmen, la hija menor (una joven mimada y malcriada pero muy bonita), y después de la entrevista, la hija mayor, Vivian (guapa, elegante y dura), lo manda llamar para saber para qué lo contrató su padre. Marlowe se marcha pensando que su investigación será sencilla. No podía estar más equivocado. Con esto empieza el viaje, toda una experiencia literaria.
 
Después de El sueño eterno, Raymond Chandler publicó otras siete (o seis y media) novelas:
* Farewell, My Lovely (Adiós, muñeca, a veces también llamada ¡Adiós para siempre, preciosidad!, o alguna otra variante similar), 1940
* The High Window (La ventana siniestra, o La ventana alta), 1942
* The Lady in the Lake (La dama del lago), 1943.
* The Little Sister (La hermana pequeña), 1949.
* The Long Goodbye (El largo adiós), 1953.
* Playback (Cocktail de barro, o Playback), 1958.
* Poodle Springs (La historia de Poodle Springs), 1959 / 1989. Esta novela quedó incompleta a la muerte de Chandler. Treinta años después, con la autorización de los herederos de los derechos de la obra del autor, Robert B. Parker terminó la novela.
 
Debolsillo también publicó los cuentos de Raymond Chandler en el libro Nunca soñaron con la posteridad, relatos completos.
 
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El sueño eterno. Raymond Chandler. Traducción de José Luis López Muñoz. Debolsillo, colección Contemporánea, serie Philip Marlowe. Incluye los relatos «Asesino bajo la lluvia» y «El telón», traducidos por Juan Manuel Ibeas Delgado. 374 págs.