
El desierto de los tártaros
de Dino Buzzati
Jesús Guerra
Empiezo con esto: la novela El
desierto de los tártaros es una maravilla, un clásico del siglo XX y una
obra maestra (y esto no es para que le tengan miedo, al contrario, es un libro
delicioso y sencillo de leer). Su autor, el italiano Dino Buzzati (nacido en
Belluno el 16 de octubre de 1906 y fallecido en Milán el 28 de enero de 1972 a
los 65 años) fue periodista, cuentista, novelista y pintor. Sin embargo,
curiosamente, él no se veía a sí mismo como escritor sino como periodista, y
trabajó siempre en el diario de Milán Corriere della Sera, desde el año
1928. No obstante, fue un autor relativamente prolífico. Publicó las siguientes
novelas:
* Bàrnabo delle montagne (Bàrnabo
de las montañas, 1933)
* Il segreto del Bosco Vecchio (El secreto del Bosque Viejo,
1935)
* Il deserto dei Tartari (El
desierto de los tártaros, 1940)
* La famosa invasione
degli orsi in Sicilia (La famosa invasión de Sicilia por los osos,
1945)
* Il grande ritratto (El
gran retrato, 1960)
* Un amore (Un
amor, 1963)
Además, publicó cuentos y
novelas cortas, muchos de ellos primero en periódicos, y luego recogidos en
algunos volúmenes como:
* I sette messaggeri (Los
siete mensajeros y otros relatos, 1942)
* Paura alla Scala (1949)
* In quel preciso momento (1950)
* Il crollo della Baliverna (1954)
* Esperimento di magia (1958)
* Sessanta racconti (Sesenta relatos, 1958)
* Il colombre e altri cinquanta racconti (1966)
* La boutique del mistero (1968)
* Le notti difficili (1971)
Por supuesto, los años que
aparecen en las listas anteriores son los de su primera edición en Italia.
.png) |
| Edición italiana |
Como sucede con frecuencia
con las ediciones de cuentos, algunos de sus relatos se repiten en varios
libros distintos, pues algunos son recopilaciones o antologías, y la cuestión
se complica con las ediciones en otros idiomas, ya que algunas editoriales crean
sus propias recopilaciones.
Yo había leído algunos
cuentos de Buzzati en diversas antologías y en revistas, y siempre me ha dejado
perplejo por su calidad, sus temas, sus personajes y quizá, sobre todo, por su
tono, de una melancolía reflexiva extraordinaria. Sabía, también, de la importancia
de sus novelas, sobre todo de la que es considerada la mejor de su producción: El
desierto de los tártaros, sabía también, como dice la contraportada de la
edición española de Alianza Editorial, de "La fascinación que desde su
aparición en 1940 ha despertado" esta novela, y de su enorme influencia en
la literatura posterior, y, sin embargo, así son las cosas, tuve el libro
varios años en añejamiento en una torre altísima de libros por leer. Y ahora
que lo he leído me asombra, como siempre sucede, no haberlo leído antes.
.png) |
| Edición francesa |
El protagonista es Giovanni
Drogo, un joven que tan pronto como es nombrado oficial es enviado a la
fortaleza Bastiani. Hay que decir que, aunque muchos de los nombres y apellidos
que aparecen en el libro son evidentemente italianos, la historia transcurre en
un país inventado, nunca nombrado, lo mismo que su ubicación geográfica,
porque, en realidad, no importa. Puede ser cualquier lugar, y Giovanni Drogo
puede uno mismo, el lector.
La fortaleza Bastiani es
enorme y laberíntica, aunque un tanto venida a menos. Es una edificación que se
encuentra en la frontera del país, y del otro lado lo que existe en un desierto
muy extenso, conocido precisamente como el desierto de los tártaros, porque,
quizá, según cuentan las leyendas, los tártaros atacaban por ahí. Pero en ese
desierto lo que empieza es el País del Norte. No hay ninguna fortaleza
extranjera frente a la Bastiani, solo desierto, por una parte, y montañas, por
el otro.
.png) |
| Edición en inglés |
Tan pronto llega Giovanni
Drogo decide que se quiere ir de ahí, y cuando descubre que en realidad no hay
nada que lo obligue a permanecer en el lugar, aunque casi todos los militares
que llegan ahí se quedan dos años de servicio, va a hablar con uno de sus
superiores, el cual le dice que sería preferible que se quede cuatro meses,
pues en ese plazo todos recibirán su examen médico de rigor, y que si realmente
quiere irse en esas fechas, él mismo lo ayudará para que su examen médico
recomiende que lo envíen a la ciudad. A Giovanni no le queda más que aceptar,
ya que, en todo caso, cuatro meses, aunque en ese momento le parecen una
eternidad, realmente no son nada, sobre todo a su edad. Y hasta aquí les
cuento, porque de verdad me parce que es importante llegar a este libro sin
conocer gran cosa de su argumento, para que puedan descubrirlo con su propia
lectura.
Sí puedo decirles que es una
novela que tiene un nivel intelectual y otro emocional, que la intensa prosa
del autor provoca sensaciones fuertes, que parece contener cierta dosis de los
versos de Cavafis, otra de algunos poemas y prosas de Pessoa, y también
influencias de Kafka, Camus y el existencialismo. Y los paisajes observados por
Drogo y sus compañeros, así como algunas escenas, tienen algo onírico y
surrealista. (Estas son mis asociaciones literarias, cada lector encontrará las
suyas.) El coctel suena, tal vez, extraño, pero el resultado es maravilloso. Y
la novela, si tuviera que definirla en una frase, diría que es una alegoría de
la vida.
De verdad, es un libro muy
recomendable, y creo que es imprescindible para cualquier lector que se precie
de serlo. Se encuentra en el número 29 de la lista de Los 100 mejores libros
del siglo XX del diario francés Le Monde.
. . . . . . . . . . . . . .
.
El desierto de los tártaros.
Dino Buzzati. Traducción de Esther Benítez. Alianza Editorial, colección El
libro de bolsillo. (1a. Ed. en esta colección, 1976; con reimpresiones
posteriores). 254 págs.
. . . . .
Te puede interesar:
* El extranjero, de
Albert Camus
* La peste, de Albert
Camus
* Libro del desasosiego,
de Fernando Pessoa
* Los 100 mejores libros del siglo XX (de Le Monde y Fnac)
No hay comentarios:
Publicar un comentario