lunes, 19 de mayo de 2014

La hija del Caníbal, de Rosa Montero




La hija del Caníbal
de Rosa Montero

Jesús Guerra

La novela La hija del Caníbal, de la periodista y narradora española Rosa Montero, fue publicada por la Editorial Espasa en el año 1997, es decir hace 17 años, pero se trata de una obra muy exitosa que ha tenido un gran número de ediciones, la más reciente es de la editorial Alfaguara, del año 2012, así que se trata de una novela más o menos fácil de conseguir en librerías, o de comprar por Internet, o incluso, más fácil, en formato de libro electrónico.

Comento un poco de qué trata esta espléndida novela: Lucía Romero es una escritora española de libros infantiles que está casada con Ramón Iruña, un funcionario del gobierno español de Hacienda. Un día antes de fin de año, de algún año de la década de los 90, están ellos dos, Lucía y Ramón, en el aeropuerto de Madrid porque van a pasar el año nuevo a Viena. Poco antes de que les toque abordar su avión, Ramón decide ir al baño, y Lucía, nerviosa porque ya casi es hora de irse, observa la puerta de los baños esperando que su marido salga... pero Ramón no sale. Finalmente lo busca personalmente, y luego lo busca la seguridad del aeropuerto, pero Ramón no está.


Así que Lucía regresa a su departamento en estado de shock, y al día siguiente va a la policía, y comienza de esa manera la búsqueda personal y oficial de Ramón Iruña. Unos días después recibe una llamada de un grupo extremista del que nadie parece saber nada, pidiéndole una muy fuerte suma de dinero como rescate. Cuando se anuncia en los noticieros de televisión que Ramón ha sido secuestrado, comienza Lucía a recibir muestras de apoyo de sus padres (ambos actores, divorciados, que son un caso) y de amistades. Incluso de un vecino octogenario llamado Félix Roble, el cual termina siendo su gran compañero en esta búsqueda por su marido. Al poco tiempo, por cuestiones accidentales, se les une otro vecino, un joven de unos 20 años llamado Adrián.

Cuando el asunto policiaco se vuelve lento e incluso sospechoso, este extravagante trío decide que la búsqueda deben de realizarla ellos tres personalmente. Así, la novela nos narra, por una parte, la búsqueda de Ramón (que, como toda historia de búsqueda, se convierte por una parte en un viaje, geográfico y psicológico, al interior del personaje central, una búsqueda de un objeto o, como en este caso un personaje, que es en realidad la metáfora de una búsqueda del verdadero yo del personaje central, una búsqueda y un viaje que son en realidad un rito de iniciación) y por otra parte, la novela nos cuenta la interesantísima vida del viejo vecino de Lucía, narrada por él a Lucía y a Adrián en los tiempos muertos de la búsqueda. Y su vida es interesante porque formó parte del movimiento anarquista y sus aventuras recorren todos los momentos importantes de la historia de España del siglo XX.


La novela está muy bien escrita, está llena de acción, tiene momentos dramáticos y muchos muy divertidos. Y está también llena de reflexiones de los dos narradores de estas historias, Lucía y Félix, no sólo sobre lo que les sucede sino sobre la vida. Desde este punto de vista es una obra entrañable, íntima, muy cercana a cada uno de los lectores; es una novela que, como todas las grandes obras, nos ayuda a vivir, nos enseña cosas, o quizá sólo nos las recuerda, acerca de la vida, y por lo tanto acerca de nuestra propia vida.

Como la obra tiene muchas reflexiones importantes, está llena de frases, de párrafos e incluso de páginas enteras que uno como lector marca y quisiera memorizar. Muchas de las reflexiones de Lucía están relacionadas con la escritura, con la acción de narrar, de ahí que este personaje sea una escritora, y específicamente una escritora medio frustrada. Una de sus reflexiones es la siguiente:

"Hay quien cree que la música es el arte más básico, y que desde el principio de los tiempos y la primera cueva que habitó el ser humano hubo una criatura que batió las palmas o golpeó dos piedras para crear ritmo. Pero yo estoy convencida de que el arte primordial es el narrativo, porque, para poder ser, los humanos nos tenemos previamente que contar. La identidad no es más que el relato que nos hacemos de nosotros mismos".


Vale la pena apuntar que esta novela ganó el Premio Primavera, en España, en 1997. Y al año siguiente el Premio del Círculo de Críticos de Chile a la mejor novela del año.

Hay que recordar que existe la versión cinematográfica de esta novela; es una película del año 2003, que tiene el mismo título, y fue escrita y dirigida por el mexicano Antonio Serrano, el mismo cineasta que hizo en 1999 Sexo, pudor y lágrimas, y cuenta con las actuaciones de Cecilia Roth, Carlos Álvarez Novoa y Kuno Becker en los papeles principales. Yo vi la película en su momento, y recuerdo que en términos generales me gustó, pero evidentemente está muy cambiada y resumida. Así que aunque hayan visto la película, mi recomendación es que lean el libro, no sólo porque el argumento es más amplio sino porque las reflexiones de los personajes, que son espléndidas, están sólo ahí.

La autora

Rosa Montero nació en Madrid en enero de 1951. Estudió periodismo y psicología. Desde muy joven comenzó a publicar en revistas y periódicos, pero desde mediados de los los años 70 publica, como periodista, exclusivamente en el diario El País.

A fines de esa misma década de los 70, cuando Rosa Montero tenía 28 años de edad, publicó su primera novela: Crónica del desamor, y desde entonces ha seguido publicando ficción —novela y cuento—, y también textos periodísticos, algunos de los cuales ha reunido después en libros de reportajes, de entrevistas, de artículos.

Rosa Montero ha declarado en entrevistas que no le gustan las etiquetas, y que aunque son útiles para los académicos, cree que son siempre reductoras y simplificadoras, así que aunque los críticos le cuelguen títulos y etiquetas ella las desecha. En algunas obras puede ser vista como feminista, pero ella dice que si bien defiende la condición femenina, sería en todo caso antimachista, antisexista más que feminista, y eso porque piensa que el pensamiento dogmático, y el pensamiento ideológico de cualquier tipo no tiene nada que hacer en la narrativa.
 
Edición en alemán
Rosa Montero dice que no le gusta repetirse y que por eso todos sus libros son diferentes. Más aún, que cada libro que empieza lo escribe desde la frontera en donde no sabe cómo escribirlo. Cada libro suyo, entonces, es un camino nuevo para ella como autora. Escribir una novela, dice Rosa Montero, es aprender. Así que nunca escribe sabiendo las respuestas de antemano, escribe para entender la vida, y la entiende escribiendo, sobre la marcha, porque ella es de los escritores que opinan, y son muchísimos lo que opinan lo mismo, que escribir es una manera de pensar.

Apunto a continuación sólo sus novelas:

          * Crónica del desamor (Debate, 1979)
          * La función Delta (Debate, 1981)
          * Te trataré como a una reina (Seix Barral, 1983)
          * Amado amo (Debate, 1988)
          * Temblor (Seix Barral, 1990)
          * Bella y oscura (Seix Barral, 1993)
          * La hija del caníbal (Espasa, 1997)
          * El corazón del tártaro (Espasa, 2001)
          * La loca de la casa (Alfaguara, 2003)
          * Historia del Rey Transparente (Alfaguara, 2005)
          * Instrucciones para salvar el mundo (Alfaguara, 2008)
          * Lágrimas en la lluvia (Seix Barral, 2011)
          * La ridícula idea de no volver a verte (Seix Barral, 2013)

Edición en francés
Tiene una novela para jóvenes llamada El nido de los sueños (Siruela, 1991, 2004), y tres libros para niños. Además ha publicado relatos y varios libros con recopilaciones de colaboraciones de prensa.

Algunos de estos títulos seguramente los habrán visto recientemente en librerías, debido a que la editorial Alfaguara ha estado reeditando en los últimos años las obras más importantes de Rosa Montero. Y qué bueno, pues así es mucho más sencillo conseguirlas. Rosa Montero es una autora que no hay que perderse.

. . . . . . . . . .

La hija del Caníbal. Rosa Montero. La edición más reciente es de la Editorial Alfaguara. México, noviembre de 2012. 350 págs.


martes, 6 de mayo de 2014

Dispara, yo ya estoy muerto, de Julia Navarro





Dispara, yo ya estoy muerto
de Julia Navarro

Maru Galindo

Dos familias, una árabe y otra judía, unen su destino en la Huerta de la Esperanza, un pedazo de tierra en donde encuentran un lugar para vivir y convivir en paz. Es la historia de un grupo de hombres y mujeres a los que el destinó unió por circunstancias históricas, contada desde dos puntos de vista, el de los Zucker y el de los Ziad.

«Hay momentos en la vida en los que la única manera de salvarse uno mismo es muriendo o matando» (p. 9) es la frase leitmotiv que veremos en el transcurso de esta historia porque los personajes no tienen otra opción ante todos los acontecimientos históricos que viven. Con esta frase arranca el relato. Jerusalén, época actual, la señora Marian Miller conduce un automóvil rumbo a la casa de Arón Zucker a quien entrevistará para comprender la ley de asentamientos humanos en Palestina. Marian representa a una ONG que entrevista a una serie de personajes con la finalidad de entender a los refugiados en Israel/Palestina, convertido en Estado desde mayo de 1948 por David Ben Gurión, primer ministro de Israel, quien es considerado por los israelitas como el padre del estado sionista.

Ella debe hacer un reporte de la política de ocupación, de los asentamientos ilegales de los judíos en Palestina, para ello entrevista a los patriarcas de dos familias divididas por concepciones ideológicas: ¿de quién es Palestina?, ¿de los refugiados judíos que vinieron huyendo de Rusia, de los judíos que Hitler deseaba exterminar, de los sefarditas?, ¿o es la tierra prometida por Dios a los israelitas comandados por Moisés?

Iniciamos el relato con la primera entrevista que realiza Marian Miller a Ezequiel Zucker, padre de Arón Zucker, quien narra la salida de su padre Samuel de Rusia. «En realidad mis padres eran rusos y mis antepasados polacos… Polonia siempre estuvo en el punto de la mira de los rusos y, cada vez que éstos se quedaban con un trozo de tierra polaca los judíos polacos pasaban a ser rusos. La vida de los judíos no era fácil en Rusia, de hecho no lo era en ningún lugar de Europa…» (p. 18).

Samuel, padre de Ezequiel, vive una vida sencilla en San Petersburgo; hijo de Isacc, un curador de pieles, y de Esther, una mujer de origen francés; tiene un hermano, Friede, y una hermana, Anna. La vida en Rusia se cimbra con la llegada de las ideas liberales de los bolcheviques y mencheviques así que el zar Nicolás II la emprende contra los judíos a los cuales se asesina masivamente. Una de esas familias es la de Isacc Zucker, a la que sobrevive Samuel quien huye a Suecia en compañía de Irina, una mujer ultrajada por un aristócrata ruso y del pequeño Mijaíl, quien es su hijo adoptivo; ellos se convierten en una familia que se refugia en casa del abuelo materno de Samuel, monsieur Elías, en París. El padre de Samuel antes de dar su último suspiro le dice: «Hijo, el año que viene en Jerusalén» (p. 129), consigna que lleva a Samuel a la tierra prometida.

Desembarca en Jaffa y ahí, junto con otros emigrantes, compra un pedazo de tierra a said Aban, dueño de la huerta que trabaja y en donde vive Ahamed Ziad, quien está casado con Dina, y es padre de Mohamed, Aya e Ismail. «Al final llegamos a un acuerdo, uniría mis recursos a los de estos hombres para comprar las fincas» (p. 182). Así nace la Huerta de la Esperanza, habitada por un grupo de personas, musulmanas y judías, deseosas de tener una vida diferente: Jacob, Kassia, Marinna, Ariel, Louis, Samuel, Ahmed, Dina, Mohamed, Aya, Ismail y Zaida.

A Ahmed no le gusta la intromisión de esas personas tan diferentes a él, que rezan a Yahvé, pero pronto se va acostumbrando a ellos, especialmente a Samuel; juntos forman durante mucho tiempo una gran familia que por lazos de amor y tolerancia puede convivir. La Huerta de la Esperanza se convierte en la tierra prometida y quizá el final del camino emprendido por el grupo judío; un oasis para los musulmanes que ven cómo su sueño de formalizar una confederación árabe se diluye y fragmenta.

Cuando Samuel, acompañado de Mijaíl, regresa por segunda ocasión a Palestina, les están esperando: «Ahmed es un hombre inteligente y harás buenas migas con Mohamed, quien tiene más o menos tu edad, aunque ahora está en Estambul estudiando leyes» (p. 270).

Samuel y Majíl ingresan con naturalidad al ritmo de la casa, aunque durante los cuatro años que Samuel se alejó hubo distanciamiento entre sus habitantes. Los distanciamientos fueron marcados por el contexto social y no por desavenencias naturales del grupo. Pero Samuel es la piedra angular de esa historia, es quien tiende puentes y hace que la convivencia sea pacífica. Tan es así que se casó con Miriam, mujer viuda de origen musulmán.


Edición catalana


Esta versión se complementa con lo que Wädi Ziad, nieto de Ahmed Ziad, le platica a Marina. La incomodidad que sintieron al ver que cada vez llegaban más refugiados judíos y compraban tierra. Las luchas entre los británicos y los turcos, su expulsión y el gobierno de los británicos. Cómo poco a poco fueron entrando en disputa. Ellos, los palestinos, poseían la tierra, fueron los dueños, hasta que la Declaración Balfour expresa como favorable la creación de un Hogar Nacional Judío en Palestina.

La historia de Dispara, yo ya estoy muerto está contextualizada en una serie de eventos históricos que van de fines del siglo XIX hasta nuestros días, y que continúan pidiendo una resolución justa en el conflicto Arabe-Israelí. Actualmente grupos de ambas partes, y desde organizaciones no gubernamentales, están impulsando la búsqueda de razones como la tolerancia para que esto pare.

«… la verdadera patria de los hombres es la infancia…» (p. 890). Esta saga nos ayuda a entender desde un punto de vista neutral ese conflicto que se ha estigmatizado como entre «fieles» e «infieles»; es una obra que abre ante nosotros, los occidentales, una ventana de comprensión a esos dos grupos que viven el resultado de una resolución internacional, ante la imposibilidad de un acuerdo voluntario.


Cronología

1917: Declaración Balfour. Los 700,000 habitantes de Palestina se dividían en 574,000 musulmanes, 74,000 cristianos y 56,000 judíos. 1918: Termina la Gran Guerra y Palestina queda como protectorado británico.
1928-1939: El censo oficial de 1931 da estas cifras: 1,015,251 habitantes, con solo 174,006 judíos.
1935: El canciller Hitler decreta las leyes raciales de Núremberg.
1938: Se celebra en EE.UU. la Primera Conferencia Internacional sobre el problema de los refugiados con el objetivo de ampliar las cuotas de integración para los judíos perseguidos.
1939-1945: El ascenso del nazismo hizo aumentar en más de 200,000 la emigración de judíos a Palestina.
1947: Las Naciones Unidas aprobaron la partición de Palestina bajo la cual los árabes palestinos, que sumaban el 70% de la población y poseían el 92% de la tierra, fueron reducidos al 43% del país.
1948: Declaración del Estado de Israel.
1947-1949: Retirada británica e inicio de la primera guerra árabe israelí. Los judíos se apoderaron del 77% de Palestina.
1964: Guerra de los Seis Días.
1982: Matanza de palestinos en los campos de refugiados de Sabra y Chatilla en Líbano.
1987: Inicio de la primera Intifada palestina en Jerusalén, Gaza y Cisjordania.
1988: Alta inmigración de judíos procedentes de la URSS y progresivo establecimiento de colonias en los altos del Golán, Cisjordania y Gaza.
1988: El rey Husein de Jordania renuncia a sus derechos sobre Cisjordania en favor del pueblo palestino.
1988: El Consejo Nacional Palestino proclama el Estado palestino y acepta la resolución 242 de la ONU (adoptada en 1967).
1991: Se realiza en Madrid la Conferencia de Paz para Medio Oriente.
1993: Acuerdo de Oslo. Israel y la OLP se reconocen mutuamente y firman la Declaración de Principios para el autogobierno palestino.
1994: Israel firma la paz con Jordania.
1995: Se concretan los términos de una retirada parcial israelí, dejando para el final Hebrón y aplazando la negociación sobre varias zonas de Cisjordania y el futuro de Jerusalén.
1997: Benjamín Netanyahu firma el acuerdo de Hebrón.
2000: Segunda Intifada.
2001: El atentado contra las torres gemelas en Estados Unidos.
2002: Matanza de Palestinos en el campo de refugiados de Yenín.


Julia Navarro

(Madrid, 1953), periodista española, Julia Navarro ha destacado por su trabajo en el campo del periodismo político, desarrollando su labor profesional para la agencia de noticias Europa Press y también en radio y televisión. Ha escrito varios libros de género político, alternando el tema periodístico: Nosotros, la transición, La izquierda que viene, Entre Felipe y Aznar y Señora Presidenta. Su carrera como novelista sigue el género histórico, destacando títulos como La hermandad de la sábana santa, La biblia de barro, La sangre de los inocentes y Dime quién soy.
Sus obras han sido publicadas en 30 países (datos de la autora tomados de www.lecturalia.com/autor/29/julia-navarro en donde se puede ver un breve booktrailer de esta novela).

. . . . . . . . . . . . . . .

Dispara, yo ya estoy muerto. Julia Navarro. Plaza & Janés Editores. 912 págs.


martes, 29 de abril de 2014

Recomendaciones de la Librería del Fondo Carlos Monsiváis


Recomendaciones
de la Librería del Fondo Carlos Monsiváis





Blankets
Novela gráfica de Craig Thompson

Premios Harvey 2004 en las modalidades de Best Cartoonist, Best Artist y Best Graphic album of Original Work. Elegido como mejor novela gráfica de 2004 por el Library Journal, YALSA (Asociación Americana de Bibliotecarios) y Time Magazine. Premio del público a la mejor obra extranjera en el Salón Internacional del Cómic de Barcelona 2005. Elegida por la revista Time como una de las 10 mejores novelas gráficas de todos los tiempos.

Criado en la América profunda de Wisconsin, Thompson cuenta en esta novela autobiográfica su infancia y adolescencia apoyándose en un espléndido dibujo y pulso narrativo. Cansado del autoritarismo paterno y de los abusos vividos en la escuela, Craig se refugia en el dibujo, un «placer frívolo» del que sus educadores se esfuerzan en apartarle. Su sentimiento de culpabilidad alcanza el límite cuando conoce a Raina en una colonia de vacaciones parroquial y se enamora perdidamente de ella. La férrea disciplina cristiana en que ha sido educado se tambalea.

«El lento florecimiento de esta primera historia de amor está contado con una sinceridad delicada y dolorosa que puede llegar a quitar el aliento. Un hermoso relato sobre el amor, el pecado la culpa y el destino». Andrés Padilla. Babelia. El País

«Los amantes de las pequeñas grandes historias podrán disfrutar más que de una biografía ilustrada (con un trazo, por cierto, delicioso y ajeno al feísmo y un gran dominio del blanco y negro), de lo que significa hacerse adulto, el amor, la familia y la religión [...] un prodigio de ingenuidad y poesía naíf». Lola Fernández. Metrópoli. El Mundo

Astiberri Ediciones
Colección Sillón Orejero
600 págs.
$ 830.00




El vaquero indomable
Edward Abbey

Nuevo México, alrededor de 1955... Jack Burns es un tipo solitario que rechaza la civilización moderna. Rebelde, fuera de su tiempo, indocumentado, hace vida de vaquero, ya al raso ya a lomos de una tozuda yegua por el nuevo Oeste, una hermosa tierra asfixiada por grandes urbes, promociones inmobiliarias, pistas de aterrizaje, autopistas y suburbios.

Aunque no siempre fue así, desde hace tiempo Burns ha decidido vivir según sus propias normas, tan arcaicas como subversivas para este nuevo orden regido por la polución y la burocracia. Y ahora galopa hacia la ciudad para sacar de un apuro a su viejo amigo Paul Bondi, un profesor de filosofía y escritor, antiguo camarada de correrías libertarias, que se encuentra encarcelado por desobediencia civil e insumisión. Sabe que puede pasarse de la raya, pero también que él es un tipo escurridizo para los supuestos guardianes de la ley y el orden.

The Brave Cowboy, publicada en 1956, y con esta edición por primera vez en español, es la segunda novela de Edward Abbey, el autor de La Banda de la Tenaza. Subtitulada «Un vieja historia para un tiempo nuevo», esta narración, llena de acción y reflexión, funciona como una alegoría de nuestros tiempos, mediante un héreo atípico, un quijotesco «cowboy anarquista» cuya apuesta por la vitalidad y la autosuficiencia pone en evidencia muchas de las convenciones y contradicciones de la sociedad moderna. En 1962 esta novela fue adaptada al cine con el largometraje Lonely are the brave, producido y protagonizado por Kirk Douglas, que lo considera su mejor trabajo, y con guión de Dalton Trumbo.

Ed. Berenice
304 págs.
$ 405.00




Las buenas personas
Nir Naram

Europa, 1938. Cuando se ve forzado a abandonar una prometedora carrera en una empresa estadounidense, Thomas Heiselberg decide trabajar para la maquinaria nazi en Polonia. Mientras tanto, en Leningrado, Aleksandra Weissberg, hija de un intelectual judío, debe elegir entre traicionar a sus padres, a quienes cree condenados sin remedio, o poner en juego su propia vida y la de sus hermanos pequeños, y accede a implicarse con el Comisionado del Pueblo para Asuntos Internos de Stalin.

Enfrentados al ocaso de un mundo que se desmorona, Thomas y Aleksandra han resuelto sobrevivir a cualquier precio. En el camino aprenderán que ciertas decisiones pueden marcar el curso de una vida. Y otras cambian el curso entero de la historia.


La crítica ha dicho…

«Dostoievski escribiría así si viviera hoy en Israel.»
Frankfurter Allgemeine Zeitung

«Las buenas personas es el tipo de novela que sólo aparece muy de vez en cuando. Su magnitud es similar a la de Viaje al fin de la noche de Céline… Baram coloca un espejo implacable frente a 'las buenas personas', es decir, frente a todos nosotros.»
Reuven Miran, Haaretz

«Una gran novela sobre la culpabilidad y la moral. Una lectura adictiva.»
Eßlinger Zeitung

«Las buenas personas está escrita con gran talento, ímpetu e ingenio. En su núcleo late una curiosidad inmensa que es, ante todo, una curiosidad moral. Este libro amplía las fronteras de la literatura joven y abre nuevos horizontes. Thomas y Aleksandra son personajes complejos, con sus contradicciones y su gran profundidad. El trabajo de investigación ha sido arduo y la novela seduce enormemente.»
Amos Oz

«Una novela impresionante y atrevida, un viaje sin retorno al infierno.»
La Repubblica

«Las buenas personas es una novela audaz y brillante que define una nueva tendencia en la literatura israelí que amplía su visión del mundo y se atreve a tratar asuntos humanos e históricos.»
A. B. Yehoshúa

«Nir Baram es el justo heredero de las estrellas literarias Amos Oz y David Grossman.»
Marko Martin, Cicero

«Una novela magnífica. No hay duda: Israel tiene un nuevo gran escritor.»
Literatuurplein

Alfaguara
522 págs.
$ 319.00


. . . . . . . . . . . . . . .

Estos libros se pueden conseguir en:


lunes, 17 de marzo de 2014

Equilibrio, de Viktoria Tókareva






Equilibrio
de Viktoria Tókareva

Jesús Guerra

El libro Equilibrio, de la autora rusa Viktoria Tókareva está compuesto por tres cuentos. El primero es el que le da el título al libro, «Equilibrio», en el cual una mujer —la narradora—, cuyo nombre no sabemos, se quiere suicidar. No parce encontrarse en una profunda depresión ni tener problemas agudos muy específicos, o al menos no los menciona, al parecer simplemente está cansada de vivir. Su edad no la sabemos pero quizá deba andar —al igual que ella misma calcula de manera poco precisa las edades de los personajes que nos va presentando a lo largo del texto— entre los 30 y los 50 años. Recurre a ejemplos de la literatura universal pero ningún método de suicidio la convence. Y entonces dice, o piensa, lo siguiente:

«¿Qué queda? Ahorcarse no es estético. Arrojarme por una ventana me da miedo. Lo que me gustaría es que la muerte llegara sin que yo me diera cuenta, me tomara cariñosa de la mano y me llevara en pos de sí como a la felicidad. Como a los brazos de la persona amada después de una larga separación. Porque es lo mismo. La vida es una separación de la eternidad. Llegué de la eternidad y volveré a ella. La vida sólo es una pausa entre ambas eternidades, y es algo completamente personal —mío— el tiempo que esta pausa se prolongue».

Debido a que este personaje (y la autora también) es rusa, evidentemente vive en un ambiente muy frío, así que matarse por congelamiento es lo que de alguna manera le resultaría lo más sencillo, por tanto, sin pensarlo mucho más, se da un baño, se cubre sólo con una sábana y sale a su balcón. La temperatura exterior es de 30 grados bajo cero. Su primera sorpresa, en esos momentos, es que el frío quema. Sentía como si estuviera parada en una hoguera. Pero está dispuesta a morir y se queda ahí.

Sin embargo, en esos momentos pasa del balcón vecino al suyo un hombre que le pide permiso para salir por su departamento. Ella le dice que sí, y como ella es muy amable acompaña al hombre hasta la puerta. Aunque no se conocían, ese hombre es su vecino, y es médico. El vecino se da cuenta de las intenciones de la mujer, y como él tiene que ir al hospital, le pide que vaya con él. No para curarla, pues la mujer está bien, sino para vigilarla. Y ella, que fuera de matarse no parece tener otra cosa que hacer, decide acompañarlo... Y esto es sólo el inicio del cuento, aquí comienzan las aventuras del día de esta mujer que quiere matarse. El cuento es interesante, está muy bien escrito (y está muy bien traducido) y es, sobre todo, muy divertido, aunque toca temas terribles, como el de la soledad y el de la enfermedad.

El segundo cuento, el más breve, es «Un rato de trabajo»; en él, Sievka, que es un niño como los demás, quizá un poco más guapo que algunos de sus compañeros, estaba jugando con algunos amigos en el patio de la escuela cuando se le acercó una mujer a pedirle su nombre y su teléfono, y le preguntó si le gustaría trabajar en el cine. Algo tan sencillo como eso marcó de inmediato una diferencia entre la vida de Sievka y la de sus compañeros, por lo menos por un tiempo. La madre de Sievka, sin perder tiempo alguno, le habló a todos sus familiares y amistades para darles la notica, que a Sievka le habían pedido que trabajara en el cine, y luego agregó de su cosecha «en el papel principal». Los amigos y las amigas de Sievka ya lo veían diferente, y comenzaron a imitar lo que hacía. Para todos ellos Sievka ya era una celebridad.

En pequeño, en ese microcosmos de alguna manera provinciano —el Moscú soviético—, en un entorno familiar, y en un tono más bien tierno, la autora explora esta idea de la fama que tiene la gente común y corriente, y por supuesto su deseo de la misma.

El tercer cuento, el más extenso, se llama «Cien gramos para armarse de valor». Se trata de un cuento clásico en sus temas, en su estructura y en sus personajes, y creo que pudo haber sido concebido por Charles Chaplin para una de sus películas. En un edificio vive Nikitin, un joven «colaborador científico», sea lo que sea que esto significara en la Rusia soviética de los años 80. En el edificio de enfrente vive una chica guapa que todos los días practica el arpa sentada junto a la ventana. Por supuesto, a Nikitin le encanta esta chica, y cuando ella toca su instrumento, él la observa de ventana a ventana. Está enamorado.

Una noche Nikitin se decide y la llama por teléfono. Ella contesta. Él le dice quién es y le propone salir a dar un paseo una de esas noches. Ella, que dice llamarse Natasha, menos tímida de lo que él se imaginaba, o más práctica, le dice que vaya a su departamento de una vez, que ahí deciden a dónde salir. Nikitin se sorprende pero acepta. Quedan de verse un rato después. Nikitin comienza a arreglarse. Pero al salir no está convencido, así que va a la casa de su mentor y jefe en el trabajo, y le pregunta cómo se ve. El jefe es un hombre de mundo, así que le presta una corbata y una chamarra para que luzca mejor. Ya cambiado, más elegante, se encamina al edificio de Natasha, pero cuando está a punto de llegar pierde valor. Decide tomarse un trago —aunque él no toma— y va a un almacén, una de esas tiendas soviéticas en las que había que hacer cola para ser atendido. Nikitin quiere una botella pequeña, y por algún motivo que no entiendo, lo que quiere Nikitin es una botella de 100 gramos, así que podemos suponer que es una de 100 mililitros, pero en la tienda no hay, sólo botellas más grandes. Otras personas están en la misma situación de Nikitin, así que dos individuos le proponen comprar una botella grande entre los tres y dividírsela. Nikitin acepta, y así es como conoce a Fedia, un borrachín que quiere un trago a como dé lugar... Y así es como Nikitin, sin proponérselo, se embarca en una aventura nocturna que no tiene nada que ver con Natasha.

En estos tres cuentos, tragicómicos y tiernos, la escritora rusa Viktoria Tókareva nos presenta personajes surgidos de la gente común y corriente de la Rusia de los últimos años de la URSS. Se trata de un libro publicado en su idioma original en el año 1990, aunque alguno de sus textos es varios años anterior, y publicado en español por la Editorial Circe, con traducción de Selma Ancira, en el año de 1993. No se trata de un libro reciente, aunque creo que la editorial ha hecho reimpresiones posteriores, pero si se quiere encontrar se puede. Vale la pena para comenzar a conocer la obra de esta narradora, muy popular en su país.

. . . . . . . . . . . . . . .

Equilibrio. Viktoria Tókareva. Traducción de Selma Ancira. Editorial Circe. Barcelona, 1993. 98 páginas.


lunes, 10 de marzo de 2014

El huésped, de Guadalupe Nettel




El huésped
de Guadalupe Nettel

Maru Galindo

«Lo interesante de las personas y las ciudades 
es aquello que no se percibe con la vista, 
lo poco evidente».
Guadalupe Nettel

El huésped —la primera novel de Guadalupe Nattel— es un relato en donde los personajes no son lo que parecen, son adolescentes que se desdoblan, cuya belleza interior es necesario descifrar puesto que ven, sienten y viven la realidad con otros parámetros, como la humillación permanente. Aunado a esto, su vida transita en mundos paralelos, tanto física como mentalmente y ello les produce un aislamiento permanente.

«Comprenda que se trata de salvarse, entero con sus carencias, con sus callos, con todo lo que un hombre puede tener de inconsistente, de contradictorio, de absurdo. Todo esto es lo que se necesita poner a la luz: el loco que somos.» Jean Paulhan (epígrafe del libro).

La propia Nettel dice: «esta novela, como todo lo que escribo, habla de personajes outsiders, de seres inadecuados por razones físicas o psicológicas que no logran encajar en el mundo. Creo que ese sentimiento es el que nos hace únicos».

El huésped es una historia sencilla y extraña que se va convirtiendo, a medida que avanzamos, en una lectura fantástica perfectamente tejida con una mezcla de hilos, luminosos y oscuros, que nos dan un mapa «underground» de lo que vive un grupo de personas diferentes en la ciudad de México, los invidentes, cuya carencia es la falta de luz.

La novela se divide en tres partes; la primera describe la vida familiar de Ana, y la inquietud que le aqueja. La familia está compuesta por el padre, la madre y su hermano Diego quien fallece a edad temprana. Pertenecen a la clase media y sus padres llevan una relación distante, entre ellos y con los hijos. Iniciamos la primera parte con las reflexiones y el relato intimista de Ana, la protagonista, en donde ella misma se reconoce como una persona diferente en cuyo cuerpo habita La Cosa, la cual no la deja vivir libremente y con quien tiene peleas cotidianas, de las que algunas gana y otras negocia.

«Estaba segura de que algún día La Cosa iba a manifestarse, a dar signos de vida y, aunque la idea me parecía espeluznante, no dejaba de buscar esos signos en todos los pasillos de mi vida cotidiana…» (p. 13).

Consciente de que en su cuerpo habitaba un huésped, Ana vive siempre a la expectativa de esos episodios que le hacen entrar en una amnesia periódica y sin control. Se sabía diferente y lo asumía con valentía y soledad: «No tenía amigos, ni en la escuela ni en el barrio. Por miedo a sentirme descubierta, participaba solamente en los juegos colectivos donde la atención recae sobre uno en momentos breves, como las escondidas o Doña Blanca» (p. 19).


Edición francesa


Más que combatir al huésped, Ana se defiende aceptando la invasión del mismo, lo asume ya que ella sabe que deberá habitar la oscuridad y para ello debe prepararse. «A estas alturas ya estaba resignada a cualquier calamidad y no tenía la fuerza suficiente para oponerme a ella. En caso de invasión absoluta, la memoria sería mi única prueba de existencia» (p. 51).

«A veces me pregunto por qué, si siempre recuerdo mi propio nombre, Ana, tan simple, tan común, no recuerdo ese otro nombre que llevo dentro» (p. 15).

La segunda parte se encuentra dividida en 24 apartados breves. En ellos Ana relata diez años de su vida en los cuales La Cosa casi nunca apareció, sin que por ello Ana la olvidara. «Desde la muerte de Diego, La Cosa había permanecido discreta, casi imperceptible, como si ella también se hubiera visto sumergida por el letargo en el que vivíamos mamá y yo» (p. 61).

En estos bloques de texto la protagonista continúa describiendo con detalle su preparación para enfrentar la oscuridad. «Durante años recogí el movimiento de las bicicletas sobre las hojas del parque, los charcos de lodo que tapan las coladeras en temporada de lluvias, las formas que toma el verde sobre el pan enmohecido» (p. 55).

Inicia su vida laboral en una escuela para ciegos en donde se convertirá en su lectora de cuentos e historias cortas; así inicia su introducción en el mundo de las sombras que le asusta e incomoda. «El libro que estaba sobre la mesa era Las mil y una noches, en una edición de lujo con pasta dura y forro negro de piel… Comencé a leer de inmediato para evitar el horror de tenerlos ante mí, descifrándome sin que yo supiera cómo» (p. 68).

La vida en el instituto para ciegos es rutinaria: «lunes, miércoles y viernes, taller de Braille toda la mañana. Martes y jueves de 10.00 a 12.00 discusión sobre la actualidad, a cargo del Cacho, en la que se hablaba de temas políticos, el alza de precios, las noticias del periódico» (p. 74). El Cacho es un personaje que sabe tratar a los ciegos, a diferencia de Ana, quien siente lástima y miedo por éstos. A Cacho le falta una pierna y se ayuda con una muleta para caminar; es un mendigo que recorre las calles de la ciudad pidiendo limosna y habitando las oquedades del Metro. Este mundo paralelo que el Cacho presenta a Ana la hará conocedora de una de tantas sórdidas realidades que viven los excluidos como Marisol, Madero y los invidentes.

«—¿No te molesta la compasión de la gente?
»—¡Compasión! —exclamó sorprendido—. La gente no sabe qué es eso. Cuando mucho me tendrán lástima, y eso en los días de suerte» (p. 91).

Ellos, especialmente Madero, hacen reflexionar a Ana al mostrarle otro punto de vista social; Madero le dice que hay muchas maneras de ser ciego… «las maneras de ver el mundo son miles y los ojos sólo una de ellas, un umbral intermitente que abre el paso hacia el universo de las siluetas y colores». «En realidad no vemos al mundo tal y como es sino como somos nosotros. Entonces habló de la ceguera de la mente, la del afecto, la del humor» (p. 130).

Y finalmente en la tercera parte de la novela La Cosa se aparecerá en todo su esplendor.

Guadalupe Nettel (ciudad de México, 1973), doctora en Ciencias del Lenguaje por la École des Hautes Études en Sciences Sociales de París, es autora de cuatro libros de cuentos (Juegos de artificio, Les jours fossiles, Pétalos y otras historias incómodas y El matrimonio de los peces rojos); de la novela El huésped, finalista del Premio Herralde, publicada simultáneamente en francés por la editorial Actes Sud. También publicó Para entender a Julio Cortázar, un ensayo corto sobre el escritor argentino. Sus narraciones han merecido premios y la atención de la crítica en varios países. Ha sido traducida al francés, su segunda lengua, y al inglés, holandés, esloveno, alemán y sueco, entre otras. Ha recibido varios reconocimientos como el prestigioso premio alemán Anna Seghers (2009), el Premio internacional de narrativa breve Ribera del Duero, el premio franco-mexicano Antonin Artaud (2008), el Premio Nacional de Cuento Gilberto Owen (2007) y el Prix Radio France Internacional (1993), entre otros. Ha publicado en varias antologías en España, México, Francia, Eslovenia, India, Alemania y otros países.


. . . . . . . . . . . . . . .

El huésped. Guadalupe Nettel. Editorial Anagrama. Colección Narrativas Hispánicas. 192 págs.