lunes, 1 de septiembre de 2014

La fiesta de la insignificancia, de Milan Kundera





La fiesta de la insignificancia
de Milan Kundera

Jesús Guerra

Milan Kundera (nacido en Brno, Checoslovaquia, el 1 de abril de 1929), quien por problemas de censura de su obra en su país emigró a París en 1975, adquirió la ciudadanía francesa, y en 1981 perdió su ciudadanía checa debido a la publicación de su novela El libro de la risa y el olvido, y autor de obras fundamentales como La vida está en otra parte (1972), y La insoportable levedad del ser (1984), no había publicado nada desde La ignorancia (2000), tercera novela escrita ya directamente en lengua francesa (las otras dos son La lentitud, de 1995, y La identidad, de 1998), y podría decirse que ya no se esperaba que publicara nada puesto que en 2011 aparecieron, en dos tomos, sus Obras definitivas en la famosa Bibliothèque de la Pléiade de la editorial francesa Gallimard (el primer tomo de 1,504 páginas, y el segundo de 1,328), sin embargo en 2013 dio la sorpresa con la aparición, en Francia, de una novela breve, la cuarta escrita en francés, llamada La fiesta de la insignificancia (el título original, La fête de l'insignifiance), la cual comienza a circular en España y México, y otros países de lengua española, este mes de septiembre de 2014, con traducción de Beatriz de Moura, bajo el sello de su editorial en nuestra lengua: Tusquets.
 
La edición original
de Gallimard
La novela está dividida en siete partes (cuyos títulos son: «Los protagonistas se presentan»; «El teatro de marionetas»; «Alain y Charles piensan con frecuencia en sus madres»; «Todos andan en busca del buen humor»; «Una plumita planea bajo el techo»; «La caída de los ángeles», y «La fiesta de la insignificancia»). Y a su vez, cada parte está dividida en capítulos pequeños, todos con título. La brevedad de la novela sólo es sorpresiva si la comparamos con sus grandes novelas (grandes en ambos sentidos), pero en realidad todas sus novelas escritas en francés han sido breves, aunque ésta es la más reducida. Yo pienso que sus novelas francesas se han reducido en tamaño debido a que por bien que escriba en una lengua que no es la suya, con todo y los 38 años que lleva viviendo en Francia, este (quizá) esfuerzo le ha quitado «naturalidad» a su prosa. Pero ahora hay que considerar también su edad y su evolución como autor.

Evidentemente Kundera no había dejado de escribir, ni siquiera de publicar. Después de su penúltima novela (La ignorancia, de 2000), publicó dos libros de ensayos: El telón (2005) y Un encuentro (2009), pero quizá al volver a la ficción simplemente ya no tuvo ganas de engendrar un enorme tomo, quizá sólo tenía ganas de contar, de la manera más sencilla posible, incluso de la manera más esquemática posible, aunque sin descuidar su prosa, una historia bastante escueta, la cual, a pesar del título y del elogio que en este libro realiza de la insignificancia, está llena, desbordante de significado. La fiesta de la insignificancia es una obra que es en realidad la esencia de su obra y de su pensamiento.

La novela es sorprendente, entre otras cosas, porque es casi surrealista (al leerla por momentos uno piensa en un Boris Vian hiperculto). Las diversas historias que se entrecruzan, las de los personajes principales, son o parecen insignificantes, como narración, como sucesión de eventos, pero lo que los personajes dicen y piensan es lo contrario. Una parte de la explicación a esta obra se encuentra en el texto de la contraportada del libro: «Proyectar una luz sobre los problemas más serios y a la vez no pronunciar una sola frase seria, estar fascinado por la realidad del mundo contemporáneo y, a la vez, evitar todo realismo, así es La fiesta de la insignificancia. Quien conozca las obras anteriores de Kundera sabe que en él no son en absoluto inesperadas las ganas de incorporar en una novela algo "no serio"». En el mismo texto se nos recuerda que la esposa del escritor, en la novela La lentitud, le dice a su marido: «Me has dicho muchas veces que un día escribirías una novela en la que no habría ninguna palabra seria...» Y el texto de contraportada concluye que «...en esta novela Kundera ve por fin plenamente cumplido su viejo sueño estético, que puede leerse como un sorprendente resumen de toda su obra».

La edición original
con cintillo
Los personajes centrales son Alain (quien paseando por París reflexiona sobre esa moda de las jovencitas, con pantalones a la cadera y camisetas muy cortas que permiten ver el ombligo. «Estaba arrobado; arrobado e incluso trastornado: como si el poder de seducción de las jovencitas ya no se concentrara en sus muslos, ni en sus nalgas ni en sus pechos, sino en ese hoyito redondo situado en mitad de su cuerpo».

Ramón, quien pasea por el Jardin du Luxembourg y aunque intenta desde hace tiempo entrar a ver una exposición de Chagall en el museo del parque, cada vez que ve el tamaño de la cola de gentes que intentan hacer lo mismo, da la media vuelta y simplemente pasea.

D'Ardelo, un hipocondriaco a quien esa tarde le confirman que no tiene cáncer, pero al pasar por el Jardin du Luxembourd de regreso a su departamento se topa con Ramón y, para darse importancia, le dice a éste que tiene cáncer. («¿Por qué había mentido D'Ardelo? El propio D'Ardelo se lo preguntó a sí mismo inmediatamente después y tampoco él supo darse una respuesta. No, no se avergonzaba de haber mentido. Le intrigaba más bien ser incapaz de entender el motivo de esa mentira [...] Simplemente, sin saber por qué, le encantaba su cáncer imaginario».)

Charles, quien trabaja organizando pequeñas fiestas o reuniones, y a quien le encanta contar y analizar una anécdota sobre Stalin aparecida en las Memorias de Nikita Jrushchov.

Calibán, un actor desempleado que trabaja con Charles como mesero en las reuniones (su último trabajo como actor fue en el personaje Calibán, de La tempestad, de Shakespeare, y como no lo han vuelto a contratar, sus amigos lo llaman así), quien para divertirse, ha montado un numerito: Charles lo presenta como si fuera Pakistaní, y Calibán, que por supuesto no habla esa lengua, ha tenido que inventar algo parecido a un idioma para poder "hablar" con Charles en las reuniones en las que sirven.

La absurda anécdota de Stalin tiene repercusiones y reflexiones a lo largo de la novela:

Tras una pausa, dijo Calibán:
—Lo que me parece increíble en toda esa historia es que nadie entendiera que lo de Stalin era una broma.
—Claro —dijo Charles y volvió a dejar el libro encima de la mesa—, porque todos a su alrededor habían olvidado ya qué es una broma. Y, a mi entender, eso anunciaba ya la llegada de un nuevo gran periodo de la Historia.

Y más adelante:

—Me encontré con tu amiga Madeleine. Le conté la historia de las perdices, ¡y se la tomó como una anécdota incomprensible sobre un cazador! Tal vez había oído nombrar vagamente a Stalin, pero no entendía por qué un cazador debía llevar ese apellido...

Y una de las reflexiones al respecto, que sirve para explicar muchas cosas más: «La gente se va encontrando en la vida, discute, se pelea, sin darse cuenta de que se interpelan de lejos los unos a los otros, cada cual desde un observatorio situado en distinto lugar en el tiempo».
 
La edición italiana
Entre los grandes temas de esta obra sobresale el humor: «Comprendimos desde hace mucho que ya no era posible subvertir el mundo, ni remodelarlo, ni detener su pobre huida hacia delante. Sólo había una resistencia posible: no tomarlo en serio. Pero me doy cuenta de que nuestras gracias ya perdieron todo su poder». Pero no todo es ligero ni divertido, pues este libro que parece una broma no es del todo, y necesariamente hay también una cierta tristeza.

En varias partes se reflexiona acerca del valor de la insignificancia, para concluir que: «La insignificancia, amigo mío, es la esencia de la existencia».

Si La fiesta de la insignificancia es el resumen y el epílogo de la obra de Kundera (y muy probablemente así sea, aunque nada impide que el escritor nos dé otra sorpresa como ésta en el futuro próximo) eso explica, en parte, su grado de compresión. Leída esta novela luego de haber leído por lo menos una buena parte de las grandes obras narrativas de este autor, y algunos de sus libros de ensayos, el libro satisface. A mí en lo personal me parece deslumbrante en cuanto a las ideas, a la inteligencia de cada página, e insatisfactorio en cuanto a la narración, es decir, mi opinión de este libro es la misma que apunté al comentar la novela La ninfa inconstante de Guillermo Cabrera Infante: como novela es mala pero como libro es una maravilla. No es, pues, recomendable para empezar a leer a Kundera, pero sí para terminar de leer su obra... o por lo menos para leerla a medio camino. Sin embargo, si ya son lectores de Kundera me parece que deben leerla de inmediato. Por lo menos los va a sorprender.

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La fiesta de la insignificancia. Milan Kundera. Traducción de Beatriz de Moura. Tusquets Editores. España y México, septiembre de 2014. 138 págs. El dibujo de la portada es de Milan Kundera.

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Puede interesarles leer los comentarios de:

La ignorancia, de Milan Kundera.
  
  
La ninfa inconstante, de Guillermo Cabrera Infante.





martes, 26 de agosto de 2014

Centenario del nacimiento de Julio Cortázar


Centenario del nacimiento de Julio Cortázar


Hoy Google celebra los 100 años de nacimiento de Julio Cortázar así:




Julio Cortázar: Bruselas, Bélgica, 26 de agosto de 1914-París, Francia, 12 de febrero de 1984.

Los invitamos a leer algo sobre la obra de Cortázar, y específicamente sobre Rayuela, aquí.

lunes, 25 de agosto de 2014

Tal vez, de José Antonio Villarreal Acosta




Tal vez
de José Antonio Villarreal Acosta

Maru Galindo

La primera fuerza motivante del hombre es la lucha por encontrar un sentido a su propia vida y no una «racionalización secundaria» de sus impulsos instintivos, dice el filósofo judío Viktor Frankl —quien fue sobreviviente de un campo de concentración nazi. Esa frase se me vino a la mente cuando terminé de leer Tal vez, y si ustedes me preguntasen cómo sintetizarla, así lo haría… Todos tenemos diferentes maneras de abordar un libro, la mía es tratando de entender su construcción, por ejemplo, ¿por qué inicia con epígrafes de otros autores? A mí me llamó mucho la atención el siguiente epígrafe: «Pregúntate, si el sueño del cielo y de la grandeza está esperando por nosotros o en nuestras tumbas… O debe ser lo nuestro aquí y ahora en esta tierra» Ayn Rand (filósofa y escritora estadounidense de origen ruso).

Esa cita me dio un indicio antes de abordar la lectura y mi cerebro quedó listo para asociar ideas sobre la trascendencia del ser. Las ideas perfectamente empezaron a complementarse cuando leí lo que Bernard Parodi recordó, las palabras que un hombre misterioso le dijo, al sentirse frustrado por la noticia que recibió sobre el resultado de los fragmentos que encontró de la mítica Arca de Noé. «La vida no está donde todos imaginan, búscala en las pequeñas partículas subatómicas que forman el universo y ahí, donde menos lo pienses, está la explicación a las preguntas que la humanidad se hace desde sus orígenes y su perpetuidad; tú tendrás la oportunidad de conocer el principio y el fin.» (p. 42.) Sí, a medida que leemos vamos descifrando enigmas.

La novela es un fantástico relato que plantea una alternativa para el crecimiento espiritual de la raza humana, que no hace más que marchar día a día su propio exterminio. Nos adentramos en un camino nuevo que propone la libertad interior del ser humano. Narrada a través de 41 capítulos, con un Porqué, una nota preliminar y una presentación del propio autor, la historia está ambientada dentro de un mágico, dinámico y lúdico contexto. 25 capítulos son antecedidos por microtextos que dan mayor profundidad a la lectura. Ilustrada con imágenes cuya temática es el ascenso y descenso del hombre desde un punto de vista espiritual.
Ópera prima del autor, quien promete dar continuidad al tema que ahora nos ocupa.

Imaginemos el Arca de Noé. Recordemos la historia que describe la Biblia en el libro Génesis. Noé tenía una esposa y tres hijos. Los hijos se llamaban Sem, Cam y Jafet. Cada hijo tenía una esposa. Así que había ocho personas en la familia de Noé. Dios le dijo que hiciera un arca grande. El arca era grande como un barco, pero más bien parecía una caja grande y larga. «Hazla de tres pisos,» dijo Dios, «y ponle cuartos.» Los cuartos eran para Noé y su familia, los animales y el alimento para todos. Dios le dijo a Noé que hiciera el arca de modo que no le entrara agua. Dijo: «Voy a enviar un gran diluvio de agua y destruir al mundo entero. El que no esté en el arca morirá.» ¿Qué hicieron los humanos, que no agradó a Dios? ¿Por qué sólo ocho personas fueron elegidas? ¿Sería que ellas poseían un corazón limpio y eso agradó a Dios para continuar con la especie humana?

Y a estas preguntas la respuesta es Tal vez… haya otra oportunidad. «Desde las primeras manifestaciones humanas existen noticias de misteriosos seres que llegaron de las estrellas y se quedaron aquí con propósitos inéditos; de esa presencia intangible sólo se conoce que florecieron mentes privilegiadas que influyeron en distintas etapas… (p. 19.) «¿Sería la revelación de seres divinos que vinieron con la misión de salvar al hombre del extravío en que se encuentra…?» «¿…encontraremos el sentido armónico de la humanidad?» (p. 31.) Preguntas, incógnitas que vamos encontrando en el texto de la novela, formuladas éstas por cada uno de los ocho personajes que tejen la historia:

La humanidad en su precipitada evolución dejó de lado la esencia de su misión y se volvió instrumento de su propia creación imperfecta; en la medida que avanzó la tecnología retrocedió en espiritualidad, se deshumanizó, extravió el camino de la salvación y el tiempo se agotó. Quedó sólo un puñado de personas que en sí personifican la esencia del hombre y la mujer contemporáneos; son de distinto origen, creencia, personalidad, costumbres y quehaceres, pero están ahí camino a la inmortalidad, listos para abordar la última nave que perpetuará la especie que cada uno representa.

Martín Monteverde es el primer personaje que aparece en el relato, breve su aparición y significativa puesto que desaparece después de que un extraño personaje le diera una serie de instrucciones, en el atentado terrorista que sufrieron las Torres Gemelas de Nueva York. «en la vorágine del desastre, en cierto momento sintió la presencia del “hombre sabio”. Quien en medio del estruendo ambiental, lo elevó de entre la espesa tolvanera y lo trasladó a la luz extraviada en la catástrofe; el enigmático personaje desde su estado etéreo estaba cumpliendo con el principio de su misión… (p. 29.)

Madeleine Monteverde «es la segunda de tres hermanos y como ellos, tenía los cimientos de una espléndida educación, el solvente patrimonio de su familia tapizó convenientemente su porvenir con una sólida preparación en todos los campos del saber.» (p. 47.) Ella es la encargada de buscar la genealogía de la familia Monteverde y protagonista de un gran amor.

Eugene Verdi, el aún sacerdote había conocido la clave de los elegidos; él representa al siervo humilde, el hombre devoto y misericordioso, el enlace terrenal con lo celestial. Fue novio de Madeleine. Bernard Parodi era la encarnación del individuo aventurero, analítico, estudioso, apasionado de los misterios, el gambusino urbano de los tesoros temporales. El inquieto hombre de mundo. David Maynez, guardián de la biblioteca y del archivo central en Nueva York, se ve inmiscuido con una banda tratante de blancas por lo que la policía le persigue. Hijo de María Candelaria.

Lucyanne Villard, enfermera voluntaria que trabaja para la Cruz Roja Internacional. Ella representa la abnegación, el servicio desinteresado, la devoción y la piedad hacia el prójimo. Novia en su juventud de Bernard Parodi. Martina, joven haitiana, secuestrada por una banda tratante de blancas. Representa la antigua dinastía de los ritos africanos sembrados en América. Lleva en su conciencia el espíritu ancestral de las etnias primigenias. Pamela Naron, asistente del arqueólogo Bernard Parodi. Reconocida articulista en una revista de ciencias. Irradiaba regocijo a cada paso y vivía con intensidad.

El argumento de esta novela transcurre linealmente, sigue una secuencia lógica en acontecimientos que están llenos de pistas y símbolos que nos mantienen intrigados. La novela es como un cebolla, cada capa que quitas, es decir que penetras a través de la lectura, te va adentrando a universos que pudieran ser mundos paralelos; en ella encontramos una serie de temas como el medio ambiente, la migración, los atentados, la historia genealógica, entre otros. En todos ellos encontramos fuentes serias de investigación histórica. Pero no sucede así con el tiempo ni con el espacio donde se desarrolla la acción… ¿serán proyecciones del futuro? ¿Recuerdos encapsulados del pasado? Martín aparecerá de nuevo, diez años después, con una misión muy importante, entonces es cuando el grupo se reconoce y cierra un ciclo de vida en un parque de diversiones. Me quedo con las palabras del patriarca Azael, administrador del templo de San Pablo, quien aventuraba que la alineación de algunos planetas con el Sol traería cambios importantes a la humanidad, el entendimiento, como la vida, florecerá como esta planta en un grande y frondoso árbol, alimentada por los rayos del sol… la luz que iluminará a la nueva raza… (p. 455.)

El autor
José Antonio Villarreal Acosta nació el 24 de diciembre de 1936 en Saltillo, Coahuila, México. Realizó sus primeros estudios en el Colegio Zaragoza y el bachillerato en la preparatoria nocturna Mariano Narváez, en su ciudad natal. Ingresó en la Academia Militar Peacok, en San Antonio, Texas. Adquirió conocimientos en aeronáutica y sirvió en el Escuadrón 209 de la Fuerza Aérea Mexicana. Fue propietario de la primera empresa comercializadora del combustible gas-avión y dirigió la Compañía Aerolíneas Mexicanas, que en sus inicios tuvo la ruta Saltillo-México, y extendió ramales a varias ciudades de la república mexicana. Entre sus aficiones se encuentra la pintura, la tauromaquia y la escritura. Tal vez es su primera novela; actualmente se encuentra en proceso su segunda novela. En ambas obras destaca su preocupación por la descomposición de la sociedad y fragua un universo distinto como esperanza armónica para la humanidad. Desde hace 25 años ha estudiado esa gran región en gran parte desconocida aún que está a pocos centímetros detrás de la frente, tratando de entender el proceso entre el nacer y el morir, esta apasionante aventura le ha permitido dar sentido al arte de vivir.

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Tal vez. José Antonio Villarreal Acosta. Editorial Palibrio. 2013. 496 págs. Existe edición digital de esta novela, se puede conseguir en Internet.


Recomendaciones de la Librería del Fondo Carlos Monsiváis


Recomendaciones de la Librería del Fondo Carlos Monsiváis




De libertades fantasmas o de la literatura como juego
José de la Colina

Sugestivo y cautivado, José de la Colina se deja seducir por el rostro lúdico de la literatura en una serie de ensayos que, sin dejar de ser resultado de un conocimiento profundo y extenso, han eludido intencionalmente la rigurosidad académica. Dejando de lado su habitual género narrativo, De la Colina analiza todos aquellos juegos literarios que el lector gustoso no puede ignorar.

Tras la Guerra Civil española, José de la Colina (Santander, España, 1934) pasó con su familia por Francia, Bélgica, Santo Domingo y Cuba; vive en México desde 1940 y se incorporó a las letras mexicanas en 1955. Narrador; ensayista; integrante de los consejos de redacción de Revista Mexicana de Literatura, Plural y Vuelta, entre otras publicaciones; subdirector de Sábado, de Unomásuno, y director de El Semanario Cultural, de Novedades, ha recibido El Premio Nacional de Periodismo Cultural y el Premio Mazatlán de Literatura, y es miembro del Sistema de Creadores de Arte.

Fondo de Cultura Económica
Colección Letras Mexicanas
304 págs.
$ 185.00

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Historia y trauma.
La locura de las guerras
Françoise Davoine y Jean-Max Gaudillière

«Historia y trauma» es el relato de una vasta y singular exploración en el campo de la locura. A partir de su experiencia analítica con casos de locura y traumatismos, los autores relatan historias singulares que pudieron empezar a decirse en un vínculo con la historia. En todas ellas, más allá de los síntomas y las crisis, aparece el horizonte de los traumas de la historia y las sociedades. Esas zonas catastróficas se actualizan en el trabajo de transferencia y se precipitan en las sesiones a partir de resonancias con puntos de la historia del analista o de su linaje. Su historización hace existir zonas de no existencia y lleva en sí la génesis de un nuevo lazo social de un sujeto de la palabra. En este libro, Françoise Davoine y Jean-Max Gaudillière hacen la crónica de los combates a los que los han convocado sus pacientes en su lucha por el advenimiento de verdades rechazadas.

Françoise Davoine Saboya, 1943 es doctora en Sociología, catedrática en Letras Clásicas y psicoanalista. Fue miembro de la École Freudienne de París hasta su disolución por Jacques Lacan y actualmente es miembro del Centre d´Étude des Mouvements Sociaux en la École des Hautes Études en Sciences Sociales de París, donde lleva a cabo el seminario «Locura y lazo social», junto con Jean-Max Gaudillière. Durante más de 25 años ha realizado su trabajo clínico psicoanalítico en el hospital psiquiátrico Paul Guiraud de Villejuif, así como en el dispensario y el consultorio, y ha establecido vínculos de investigación con clínicos de la locura en Estados Unidos en el marco de su práctica.

Fondo de Cultura Económica
Colección Tezóntle
440 págs.
$ 400.00 menos 15% de descuento: $ 360.00

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Edén. Vida imaginada
Alejandro Rossi

Una novela pletórica como la vida misma, donde la astuta prosa de Rossi se despliega con aliento sinfónico, pues se lo hace en una época en la que ni la patria ni la lengua ni la familia pueden darse por sentados.

Nació en Italia en 1932 y murió en el DF en 2009. Maestro en Filosofía por la UNAM, 1955, con estudios de posgrado en Friburgo, Alemania, 1957, y candidato a doctor por la Universidad de Oxford, 1961, y la UNAM, donde ha sido investigador, director de Personal Académico y de la Imprenta Universitaria. Fundó y dirigió la revista Crítica, fue miembro del consejo de redacción de Vuelta y formó parte de los consejos editoriales de Diánoia y Revista Latinoamericana de Filosofía. Becario de El Colegio de México y las Fundaciones Rockefeller y Guggenheim. Recibió la Orden del Águila Azteca en 1988. Creador Emérito del SNCA desde 1994, investigador emérito de la UNAM y miembro de El Colegio Nacional desde 1996.

Fondo de Cultura Económica
Colección Letras Mexicanas
271 págs.
Pasta dura: $ 220.00 menos 15%: $ 187.00
Rústico: $ 160.00 menos 15%: $ 136.00




viernes, 22 de agosto de 2014

Primeras líneas de... Vientos de Cuaresma, de Leonardo Padura, en dos idiomas


Primeras líneas de...

Vientos de Cuaresma
de Leonardo Padura

en dos idiomas



Era Miércoles de Ceniza y con la puntualidad de lo eterno un viento árido y sofocante, como enviado directamente desde el desierto para rememorar el sacrificio del Mesías, penetró en el barrio y revolvió las suciedades y las angustias. La arena de las canteras y los odios más antiguos se mezclaron con los rencores, los miedos y los desperdicios de los latones desbordados, las últimas hojas secas del invierno volaron fundidas con los olores muertos de la tenería y los pájaros primaverales desaparecieron, como si hubieran presentido un terremoto.

[Vientos de Cuaresma. Versión original en español cubano de Leonardo Padura. Tusquets Editores.]


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It was Ash Wednesday and, eternally punctual, a parched, choking wind swept through the barrio stirring up filth and sorrow, as if sent straight from the desert to recall the Messiah's sacrifice. Sand from quarries and ancient hatreds stuck to rancour and fear and the rubbish overflowing from bins; the last dry leaves of winter scattered, coated with the stench from the tannery, and the birds of spring vanished as if anticipating an earthquake.


[Havana Gold. Traducción al inglés británico de Peter Bush. Bitter Lemon Press. Londres.]


Vientos de Cuaresma (serie Mario Conde 2), de Leonardo Padura




Vientos de Cuaresma
(serie Mario Conde 2)
de Leonardo Padura

Jesús Guerra

Hace unos días comenté la primera novela de la serie del Conde llamada Pasado perfecto (novela número 1 de la serie Mario Conde), la cual transcurre en invierno, en los primeros días de 1989. Hoy comento la segunda novela de la serie, llamada Vientos de Cuaresma, que transcurre a fines de marzo de ese mismo año, es decir en primavera. Señalo los meses y las estaciones pues estas dos novelas forman parte de la tetralogía original llamada Cuatro estaciones. Las otras dos novelas son Máscaras (número 3) y Paisaje de otoño (4) —cuyos comentarios vienen en camino— pero dicho cuarteto se multiplicó y ya van ocho novelas, de las cuales ya comenté dos en este mismo blog, Adiós, Hemingway (número 5 de la serie) y La cola de la serpiente (7), y están pendientes La neblina del ayer (6) y Herejes (8), pero no por mucho tiempo... Con respecto a la tetralogía original es importante tener en cuenta la importancia mundial de ese año y sus repercusiones posteriores en Cuba, recordemos que en noviembre de 1989 cayó el célebre Muro de Berlín, y con él la Unión Soviética, y por lo tanto estas novelas suceden antes de la crisis económica cubana de los años 90.

Si Pasado perfecto trata de un asunto de corrupción de un político importante de la Cuba de Castro, Vientos de Cuaresma trata de un tema mucho más común en la novela policiaca: un asesinato. El asesinato de una joven profesora de Química de una preparatoria de La Habana, un Pre, como le llaman en Cuba, y específicamente del Pre de La Víbora, la misma escuela a la que asistió en su añorada adolescencia el ahora teniente investigador Mario Conde. Aquí aparece una buena parte de los personajes del entorno laboral y casi podemos decir familiar del Conde, introducidos en la novela anterior, volvemos a encontrar al sargento Manuel Palacios, el compañero de trabajo del Conde, a quien llaman Manolo; al mayor Antonio Rangel, el jefe de ambos, llamado con frecuencia el Viejo, eterno fumador y profundo conocedor de puros, cubanos y extranjeros; al Flaco Carlos, el mejor amigo del Conde, y otros de los amigos del Conde, como el Conejo y Andrés, y otro más, excompañero del Pre y ahora frecuentemente utilizado por el Conde como informante, quien tiene un nombre sensacional: Candito el Rojo.

Edición inglesa
Nunca faltan en estas novelas las discusiones entre el Conde y el Flaco sobre beis-bol, sobre qué música poner en la grabadora (y casi siempre se deciden por los Creedence); no faltan tampoco las descripciones de las comidas deliciosas que prepara Josefina, a quien llaman Jose, la madre del Flaco; nunca falta una hermosa mujer —y si no hermosa por lo menos guapa pero sensual— de la que se enamora el Conde —en este caso Karina, una mujer con una habilidad particularmente erótica para el Conde: toca el saxofón, y además tiene un secreto—, ni faltan los recuerdos nostálgicos del Conde acerca de su infancia con su abuelo, que era gallero, y sobre la preparatoria, en donde conoció a todos sus amigos, ni sus constantes reflexiones acerca de mil cosas, como la suerte, el destino, las mujeres, Dios, la muerte, la música y sobre los posibles motivos por los que le ha ido tan mal en la vida, y también sobre la ciudad de La Habana, sus habitantes y sus criminales.

Edición francesa
Toda buena, verdaderamente buena, novela policiaca, sin dejar de serlo desborda el género, y las novelas policiacas de Leonardo Padura con su investigador Mario Conde son verdaderamente buenas. Nos proponen un crimen y un enigma de entrada, y a lo largo de las páginas del libro el enigma se descubre y el crimen se resuelve, pero hay mucho más. Hay retratos estupendos de personajes interesantísimos, diálogos por lo general muy divertidos, hay sueños, deseos, pesadillas, y realidades qué afrontar. Hay amor y sexo y melancolía, hay violencia y deseo de justicia. Hay un retrato social, y por lo tanto crítica social, y muchas referencias musicales y literarias. Hay vida cotidiana de todo tipo, hay, pues, una atmósfera perfectamente lograda que es lo que realmente distingue a esta serie de cualquier otra novela policiaca del mundo. Si en la primera novela siempre estaba presente una especie de frío (el invierno habanero de 15 grados centígrados) en la segunda siempre hay un viento primaveral que lo arrastra todo, y el Conde, casi siempre con una actitud fatalista que sin embargo no lo domina, con una especie de optimista pesimismo, se deja arrastrar.
 
Edición italiana
El Conde, mientras fuma cientos de cigarrillos y toma decenas de tazas de café, mientras se enamora y se emborracha con ron, mientras lee o se desespera porque no puede leer, mientras sueña con la idea de convertirse en escritor, mientras espera a que llegue a la ciudad o a que lo llame a su casa literalmente la mujer de sus sueños, mientras escucha música y platica de mil cosas, mientras se desespera por su soledad y siente nostalgia por un pasado más sencillo y aparentemente más feliz, mientras recuerda, mientras piensa que «nadie conoce las noches de un policía», mientras hace todo esto, también hace su trabajo como investigador, y no sólo encuentra al asesino de la maestra de Química, sino que desenreda una madeja que deja entrever las ramificaciones criminales y de corrupción presentes en Cuba al igual que en cualquier otro país de la Tierra.

La serie de novelas de Mario Conde es sumamente recomendable. Lean cualquiera de las ocho novelas aparecidas hasta el momento y van a ver que se vuelven adictos a la literatura de su autor, Leonardo Padura. En la contraportada del libro hay una cita sacada de una reseña de la revista francesa Madame Figaro que quiero transcribir por su abstracta precisión: «Si las otras novelas de la serie son soberbias, Vientos de Cuaresma, la segunda entrega, es sencillamente mágica».

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Vientos de Cuaresma. Leonardo Padura. Tusquets Editores (se encuentra tanto en la colección Andanzas como en la colección Maxi). 225 págs.



miércoles, 20 de agosto de 2014

Fantasmas, de Peter Straub





Fantasmas
de Peter Straub

Jesús Guerra

En 2014 la novela Fantasmas, de Peter Straub, cumple 35 años de su primera edición, y quien no la haya leído se ha perdido de unos de los clásicos del terror estadounidense del siglo XX; no haber leído Fantasmas es como no haber leído 'Salem's Lot, de Stephen King... la comparación no es ociosa, y ya la mencionaré más tarde, de momento es para que se den una idea de lo que digo. Ahora que si no saben quién es Peter Straub entonces sí están en problemas, pero solucionables. Peter Straub es un escritor fundamentalmente de literatura de terror, aunque ha escrito otro tipo de libros, incluso poesía; es un autor muy conocido en los Estados Unidos, y en español, aunque tampoco es del todo desconocido, sí es un autor poco difundido. (Ojo que su apellido se escribe con au pero se pronuncia casi como si fuera una o.)

Peter Straub nació en marzo de 1943 en el estado norteamericano de Wisconsin, así que ahora tiene 71 años de edad. Vivió en Dublín, en Londres y actualmente en Nueva York. Ha escrito 17 novelas, seis libros de cuentos, cuatro libros de poesía, y un libro de ensayos. Por supuesto, no todo ha sido traducido al español, pero sí una parte de su obra. Es amigo del gran monstruo de la literatura de terror estadounidense Stephen King, y de hecho hay dos novelas que han escrito entre los dos: El talismán, de 1984, y su continuación, Casa negra, de 2001, una especie de fantasía oscura. La literatura de Peter Straub ha sido comparada a la de su amigo Stephen King, pero hay una diferencia, importante desde el punto de vista artístico, y es que Peter Straub es más literario, es decir, su escritura tiene más calidad, y con esto no trato de restarle importancia alguna a Stephen King.

Algunos de los libros más conocidos de Peter Straub que sí están traducidos al español son:

* Si pudieras verme ahora (de 1977)
* Fantasmas (de 1979)
* La tierra de las sombras (de 1980)
* Dragon flotante (de 1983)
* El talismán (escrito con Stephen King, de 1984)
* Koko (de 1988, libro ganador del "Premio World Fantasy" de 1989)
* Mystery (de 1990)
* Casas sin puertas (de 1990)
* La garganta (de 1993, novela ganadora del "Premio Bram Stoker" de 1993)
* Circulo diabólico (de 1995)
* Míster X (de 1999, ganadora del "Premio Bram Stoker" de 1999)
* Casa negra (escrito con Stephen King, de 2001)
* Perdidos (de 2003, novela ganadora del "Premio Bram Stoker" de ese año)

Cualquiera de estas obras que consigan, léanla de inmediato, se trata de un autor que escribe de manera muy inquietante y sus obras, además de calidad literaria, suspenso y casos extraños, tiene momentos verdaderamente aterradores.

Hay también un hecho interesante que une a Peter Straub con el escritor mexicano Carlos Fuentes, que ya comenté en este blog hace tiempo pero que vale la pena recordar. Todos sabemos que Carlos Fuentes le dedicaba sus novelas y cuentos a personalidades de la literatura y del cine del mundo. Evidentemente otros autores también le dedicaban obras a Fuentes, y hay una obra que Peter Straub le dedicó a Carlos Fuentes, en 1982, su cuento «La esposa del General» («The General's Wife»), y no sólo se lo dedica sino que además lo menciona en el texto. (Si quieren leer más sobre esto, incluso leer el cuento de Straub, pueden hacer clic aquí.)


Bueno, volvamos a Fantasmas, la quinta novela de Peter Straub, que fue su primera de éxito, tanto de público como de crítica, cuyo título original en inglés es Ghost Story, es decir 'historia de fantasmas' o 'cuento de fantasmas'. Esta obra fue publicada en inglés en el año de 1979, y en español no tengo el dato de su primera publicación, pero fue en la primera mitad de la década de los ochenta. Vale la pena apuntar que en nuestro idioma se han hecho varias ediciones de esta novela, quizá con diferentes traducciones. Hay una edición de la Editorial Bruguera, otra de Ediciones Fórum —en una colección que se vendió durante los años ochenta en puestos de periódicos, una serie llamada Colección del Terror—, existe otra edición de Plaza & Janés y otra de la editorial Emecé. No sé cuál es la reimpresión más reciente en español así que la mejor manera de buscar esta novela es en librerías de viejo y en Internet.

Si me preguntan por qué recomiendo esta novela, la respuesta es muy sencilla: porque es una muy buena novela de terror, porque a estas alturas es un clásico del terror del siglo 20, y porque es una espléndida entrada a la obra de su autor.

Edición de bolsillo en inglés
En un pueblo del noreste de los Estados Unidos, llamado Milburn, cinco hombres mayores que han sido amigos desde hace 50 años se juntan cada semana para contarse una historia. A cada uno le toca una semana. Estos hombres, que guardan un secreto desde su juventud, se toman muy en serio estas juntas del grupo, al que llaman "la sociedad Chowder", y sus miembros son: John Jaffrey, un médico; Lewis Benedikt, un empresario retirado; Sears James, un abogado, y su socio en el bufete, Ricky Hawthorne, y un escritor, Edward Wanderly. Todos tienen bastante dinero. Unos son viudos, otros divorciados, otro nunca se casó, y Hawthorne vive aún con su esposa. Con excepción del empresario retirado, todos siguen trabajando. Y el escritor, Edward Wanderley, se especializa en escribir biografías de personas famosas, o en vías de serlo.
Edición en francés

En un momento dado, Wanderley está escribiendo la biografía de una joven actriz que se supone está encaminada al estrellato, y la lleva a Milburn para realizar las entrevistas sobre las cuales trabajará el libro, y su amigo, el médico John Jaffrey decide hacer una fiesta aprovechando que está con ellos una futura celebridad. Pero en esa fiesta muere el escritor, y cuando lo encuentran, en una de las recámaras de la casa, el escritor tiene en el rostro una mueca de horror. Además, misteriosamente, la actriz desaparece de la fiesta y del pueblo, y hasta del mundo artístico.

Exactamente un año después de la muerte misteriosa del escritor, los cuatro amigos sobrevivientes comienzan a tener horribles pesadillas, su estado de ánimo cambia, y hasta las historias que se cuentan en su grupo semanal son cada vez más aterradoras. En un principio no se dicen nada unos a otros acerca de las pesadillas que tienen, e incluso de las aparentes alucinaciones de las que sufren, hasta que en el pueblo comienzan a suceder hechos extraños, y los amigos comienzan a relacionar los datos.

Edición en francés
La novela tiene momentos realmente escalofriantes, pero además es una obra compleja en su estructura. La historia comienza en el presente y luego se va hacia el pasado para luego regresar; está narrada desde diversos puntos de vista y además hay historias dentro de historias. La crítica ha señalado una cierta afinidad entre el estilo de Peter Straub y el de su amigo Stephen King, y cualquier lector atento simplemente no puede pasar por alto la similitud, en cuanto a la estructura, que existe entre Fantasmas de Straub y la tercera novela de Stephen King, 'Salem's Lot (que en español ha sido publicada con varios títulos, desde el título en inglés, a El misterio de 'Salem's Lot hasta La hora del vampiro, y que para mí es una de las mejores de King). Esta novela de Stephen King es de 1975, es decir, anterior a Fantasmas por cuatro años, pero, insisto, las similitudes no están en la historia sino en la estructura. Vale la pena, también, recordar que cuando apareció Fantasmas, Stephen King la celebró como una de las grandes novelas de terror del siglo XX.
 
Edición italiana
Hay que apuntar que existe una versión cinematográfica de esta novela, de 1981, y si bien no le hace justicia al complejo argumento y a las múltiples historias del libro, se le recuerda ahora por los actores que interpretaron los papeles principales: Fred Astaire, Melvyn Douglas, Douglas Fairbanks Jr., y John Houseman. La dirección fue del inglés John Irvin.

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Fantasmas (Ghost Story). Peter Straub. Hay ediciones en Bruguera, Ediciones Fórum, Plaza y Janés, y Emecé. La edición en inglés de Pocket Books (de Simon & Schuster, Inc.) tiene 567 páginas.