jueves, 22 de diciembre de 2016

Julio Verne (2)




Julio Verne (2)

Jesús Guerra


Viajes extraordinarios
Las obras de Julio Verne fueron publicadas por el editor Pierre-Jules Hetzel —editor que también publicó obras de Victor Hugo, Honoré de Balzac y Emile Zola, entre otros—, primero como folletines en su «Revista de Educación y Recreo», y luego en formato de libros. La obra de Verne fue publicada como un gran ciclo narrativo, o como una gran colección, llamada «Viajes Extraordinarios».

Lean a continuación los títulos de las novelas de Verne, de seguro habrán leído alguna de ellas, o les sonarán conocidos algunos de los nombres pues se han hecho muchas películas basadas en ellas. Lamentablemente mientras que algunas de estas obras son muy famosas, algunas otras son casi desconocidas ahora:


1 (1863) Cinco semanas en globo
2 (1864) Viaje al centro de la Tierra
3 (1865) De la Tierra a la Luna     
4 (1866) Las aventuras del capitán Hatteras
5 (1867) Los hijos del capitán Grant
6 (1869) Veinte mil leguas de viaje submarino
7 (1870) Alrededor de la Luna
8 (1871) Una ciudad flotante
9 (1872) Aventuras de tres rusos y tres ingleses en el África austral
10 (1872) El país de las pieles
11 (1872) La vuelta al mundo en 80 días       
12 (1874) La isla misteriosa
13 (1875) El «Chancellor» (este título debería de ser «El Canciller»)

14 (1876) Miguel Strogoff, el correo del zar
15 (1877) Héctor Servadac
16 (1877) Las Indias negras
17 (1878) Un capitán de quince años
18 (1879) Los quinientos millones de la Begún
19 (1879) Las tribulaciones de un chino en China
20 (1880) La casa de vapor
21 (1880) La jangada
22 (1882) Escuela de Robinsones
23 (1882) El rayo verde
24 (1883) Kerabán el testarudo
25 (1884) La estrella del Sur
26 (1884) El archipiélago en llamas

27 (1885) Matías Sandorf
28 (1886) Un billete de lotería
29 (1886) Robur, el conquistador
30 (1887) Norte contra Sur
31 (1887) El camino de Francia
32 (1888) Dos años de vacaciones
33 (1888) Familia sin nombre
34 (1889) El secreto de Maston
35 (1890) César Cascabel
36 (1891) Mistress Branican
37 (1892) El castillo de los Cárpatos
38 (1893) Claudio Bombarnac
39 (1893) Aventuras de un niño irlandés
40 (1894) Maravillosas aventuras de Antifer
41 (1895) La isla de hélice
42 (1896) Ante la bandera

43 (1896) Los viajes de Clovis Dardentor
44 (1897) La esfinge de los hielos
45 (1898) El soberbio Orinoco
46 (1899) El testamento de un excéntrico
47 (1900) Segunda patria
48 (1901) El pueblo aéreo
49 (1901) Las historias de Jean-Marie Cabidulin
50 (1902) Los hermanos Kip
51 (1903) Los piratas del Halifax
52 (1904) Un drama en Livonia
53 (1904) Dueño del mundo
54 (1905) La invasión del mar

Más las novelas modificadas por su hijo Michel Verne, las cuales fueron publicadas después de la muerte de Julio Verne (ver la entrada anterior de este blog):

55 (1905) El faro del fin del mundo
56 (1906) El volcán de oro
57 (1907) La agencia Thompson y Cía.
58 (1908) La caza del meteoro
59 (1908) El piloto del Danubio
60 (1909) Los náufragos del Jonathan
61 (1910) El secreto de Wilhelm Storitz
62 (1919) La impresionante aventura de la misión Barsac

Más las novelas no publicadas sino hasta fines del siglo XX, es decir más de 80 años después de la muerte del autor:

63 (1988) El bello Danubio amarillo
64 (1989) Viaje maldito por Inglaterra y Escocia
65 (1991) El tío Robinson
66 (1991) Un cura en 1839
67 (1994) París en el siglo XX

Fíjense bien, estamos hablando de 67 novelas, escritas a lo largo, más o menos, de 42 años. Lo anterior quiere decir que escribía, en promedio, un poco más de novela y media por año. Pero escribió también 21 relatos y novelas cortas, más algunas obras de teatro originales, y obras teatrales que él mismo adaptaba de sus novelas. Julio Verne es, además, el segundo escritor más traducido del planeta. Sólo Agatha Christie tiene más traducciones. Y su influencia en la literatura es enorme, pero también en la vida: el astronauta ruso Yuri Gagarin declaró que se hizo astronauta gracias a las obras de Verne. No sólo eso, Julio Verne, junto con el inglés H.G. Wells, están reconocidos como los precursores de la ciencia-ficción.


Las novelas de Verne en el cine
La obra de Julio Verne ha tenido también un gran impacto en el cine. Aunque Verne murió en 1905, es decir en los inicios del cinematógrafo, durante sus últimos años de vida se produjeron cuatro películas basadas en sus novelas. La primera en 1902, la segunda y la tercera en 1904, y la cuarta en 1905. No sé si las vio. El asunto es que de 1902, en que se filmó la primera cinta basada en su obra, hasta 2017 (pues hay una versión de Veinte mil leguas de viaje submarino que se está filmando y está programada para ser estrenada el año próximo), se han producido 168 películas y series de televisión basadas en sus novelas. Sus obras más adaptadas han sido Miguel Strogoff, Veinte mil leguas de viaje submarino, Viaje al centro de la Tierra y La vuelta al mundo en 80 días.

Recordemos que de esta última hay una versión cinematográfica —dirigida por Michael Anderson y estrenada en 1956—, que es muy especial para México, pues el papel de Passepartout —o Picaporte, según algunas traducciones— lo interpretó Cantinflas. El papel central, el de Phileas Fogg, lo interpretó el espléndido David Niven. Y en papeles pequeños aparecieron una cantidad de estrellas verdaderamente impresionante, como: Frank Sinatra, Noel Coward, John Gielgud, Trevor Howard, Fernandel, Charles Boyer, Gilbert Roland, Cesar Romero, Shirley MacLaine, Peter Lorre, George Raft, Marlene Dietrich, John Carradine, Buster Keaton y el torero Luis Miguel Dominguín, entre muchos otros.

Después de recordar esto, dan ganas no sólo de leer la novela sino también de buscar esta película en especial, pues es verdaderamente espectacular, por su argumento, por su producción, y también por ver reunidas en una sola película a tantas figuras importantes de mediados del siglo XX.

Sobre Verne
Hay una edición de las «Obras completas» de Julio Verne, que en realidad no son tan completas pues hay aún muchas —algunas novelas, algunos relatos largos, además de poemas y obras de teatro— que no están traducidas al español. Pero bueno, esta edición se llama así, Obras completas de Julio Verne, y fue publicada en tomos gruesos, cada uno con alrededor de cinco novelas, por la Editorial Valle de México, que supongo ya no existe. En el tomo 6 viene un prólogo firmado por Rafael Heliodoro Valle, un escritor y periodista hondureño que vivió y murió en México. Su prólogo, muy romántico para nuestro gusto —está firmado en 1955—, dice: «Entre los escritores que han pasado por el mundo, embrujando a los hombres con sus imágenes y alucinaciones, nadie ha igualado hasta hoy a Julio Verne. Por el aire de encantamiento que flota en sus libros, continúa siendo uno de los escritores favoritos de millones de gentes que tienen hambre de bondad y de belleza». Y más adelante: «Julio Verne sigue siendo el grande y querido abuelo que nos acaricia con su conversación extraordinaria. Es nuestro amable compañero para visitar países recónditos que sólo son igualados por los de las Mil y Una Noches». Y luego: «No perderá su tiempo quien se haga amigo de Julio Verne acompañándole de nuevo en sus excursiones. No lo pierde quien tiene viva curiosidad por conocer el origen de muchos de los hechos que cristalizaron en inventos que son ahora nuestra sorpresa continua y nos convierten en deudores que nunca podrán pagar los bienes recibidos».


Es así, siempre se ha hecho énfasis en los inventos que aparecen en las novelas de Verne, inventos que aún no existían en su tiempo y que al correr del siglo XX se fueron convirtiendo en realidad: los cohetes espaciales, los dirigibles, los submarinos y muchos otros. Y es que Julio Verne, aunque es un reconocido precursor de la ciencia-ficción, más bien escribía ficción científica, que ahora no son exactamente lo mismo.

Por su parte, Fernando Savater, en un ensayo aparecido en su libro Misterio, emoción y riesgo. Sobre los libros y películas de aventuras, llamado «La ciencia como aventura y como poesía», apunta lo siguiente:


«A Verne se le ha admirado tradicionalmente por magias más bien accidentales: se le tiene por un precursor de descubrimientos científicos, oficio que envejece pronto y mal. Pero hoy nos interesa mucho más que sus obras nos recuerden la poesía que encerraron una vez los sueños de la ciencia [...]». Y más adelante un consejo de lectura: «Si yo me atreviese a dar consejos al lector neófito, le recomendaría que buscase los libros de Verne menos celebrados porque quizá en ellos se esconden sus prodigios más deliciosos: el invisible y despechado amante de El secreto de Wilhelm Storitz, los fantasmas precinematográficos de El castillo de los Cárpatos, el desenlace de un relato de Poe en La esfinge de los hielos, el mundo como tablero del juego de la Oca en El testamento de un excéntrico [...]. Por supuesto, tras estas exploraciones, deberá acudir a sus novelas más conocidas. Julio Verne no tiene libros malos, sino buenos de diferentes modos...»

El faro del fin del mundo
Y ya que Savater recomienda leer, para empezar, las obras menos conocidas de Verne, les recomiendo una que es de las medianamente conocidas: El faro del fin del mundo. Está ubicada en el año de 1860. En ella, unos piratas toman el faro que se encuentra en la isla de los Estados, en Argentina, matan a dos de los fareros, pero queda uno vivo, que se esconde y defiende el faro y ataca, poco a poco, a los piratas, quienes tienen planeado desviar barcos para que encallen y robarlos. Es una novela escrita por Verne en 1901, aunque se publicó hasta 1905, el año de la muerte de Verne. Fue la primera de las novelas que alteró su hijo, Michel, pero fue la que, al parecer, menos modificó, pues en 1998 se publicó, por primera vez, la edición original de Julio Verne, y se analizaron los cambios: sobre todo hay algunas supresiones de texto en la versión de 1905, y Michel agregó un capítulo.

Hay varias versiones cinematográficas de esta novela, pero hay una de 1971 que es particularmente interesante. Se trata de una coproducción de Estados Unidos y España, dirigida por Kevin Billington, y con actuaciones de Kirk Douglas y de Yul Brynner. Este último interpreta a Kongre, considerado el villano más maldito creado por Julio Verne. Y en efecto, esta cinta, por lo menos para los estándares de esa época, tenía una atmósfera de violencia muy fuerte.

Termino con esta frase de Savater: «Julio Verne no tiene libros malos, sino buenos de diferentes modos...»



martes, 20 de diciembre de 2016

Julio Verne (1)




Julio Verne (1)

Jesús Guerra

Ya recordamos aquí la obra y la vida del escritor italiano Emilio Salgari, un autor que por lo menos hasta los años 70 del siglo XX fue muy leído, sobre todo por los jóvenes, debido a que sus novelas de aventuras son muy emocionantes. Y mi recomendación fue no dejar en el olvido a este autor, independientemente de que ahora existan en el mundo muchos autores escribiendo literatura para los jóvenes. De hecho, esta recomendación es también para los lectores adultos. Aunque nuestros gustos literarios hayan madurado (de hecho, espero que lo hayan hecho) y ahora nos ocupemos de otros temas, de vez en cuando vale la pena leer o releer a Salgari (y a otros autores de su época) para recordar lo que fue, en la infancia y la adolescencia, el más puro placer de leer.




El paso lógico, ahora —con las mismas recomendaciones de darles acceso a sus hijos, a sus nietos, a sus alumnos, pero también a ustedes mismos, a sus libros extraordinarios—, es comentarles la obra de Julio Verne, un autor que es más conocido y fue más exitoso que Salgari. También él, en su momento, escribía para lectores adultos, aunque por supuesto también era leído por jóvenes (de hecho, estaba considerado un autor familiar), y con el paso del tiempo y la llegada de muchas de las tecnologías vislumbradas por este autor, su obra fue etiquetándose como literatura juvenil. Y también, quizá por los mismos años que la obra de Salgari, la de Verne fue disolviéndose para dar paso a nuevos autores. Y la verdad es que la llegada de escritores nuevos, que hablan de nuevos temas o de los mismos pero con nuevas perspectivas, está muy bien. Con el tiempo cambian los gustos, y esto abarca, obviamente, a la literatura, tanto las maneras de escribirla como de leerla. Lo que yo subrayo es que no hay que olvidar a estos escritores que tan importante fueron en otros años, y que son referentes básicos que es necesario conocer.


En el caso de Julio Verne, muchos de sus libros están considerados como precursores de la ciencia-ficción. En su tiempo fue leído con asombro pues sus libros se asomaban al futuro. En nuestros días, el atractivo es encontrarnos con lo que hace un poco más de un siglo se pensaba que sería el futuro. Pero no todo es ciencia-ficción en Julio Verne, también están la aventura y la emoción, pues escribió novelas de exploradores y viajeros. Tanto los adultos —que vuelvan a algunos de estos libros, leídos en la infancia y adolescencia—, como los jóvenes —que a primera vista tomen estos libros como vejestorios aburridos—, se van a sorprender al encontrar que estas novelas, aunque tienen un estilo literario y un ritmo del siglo XIX, muy diferente a los actuales, son sumamente entretenidas y emocionantes.


A quien en español conocemos como Julio Verne, se llamó en francés Jules Gabriel Verne. Nació en la ciudad de Nantes, el 8 de febrero de 1828. Se fue a París a estudiar para abogado, como su padre, carrera que comenzó en 1847. Terminó la carrera en 1849 pero no ejerció, pues comenzó a dedicarse a lo que realmente le interesaba: escribir. Y comenzó escribiendo obras de teatro. Sin dejar la dramaturgia, comenzó poco después a escribir también relatos y novelas cortas. Como detalle curioso, vale la pena apuntar que uno de estos relatos, escrito a los 23 años, se llama Un drama en México, lamentablemente su única obra ubicada en nuestro país.


En 1863, cuando tenía 35 años de edad, conoció a Pierre-Jules Hetzel, dueño y director de Le Magazin d'éducation et de récréation (es decir la «Revista de Educación y de Recreación»), quien le publicó, en partes, como se acostumbraba entonces, su novela Cinco semanas en globo, la cual tuvo tanto éxito que el editor lo contrató por 20 años, a 20 mil francos anuales, que para esa época era un dineral, para que escribiera para él. Así comenzó lo que sería la colección Viajes extraordinarios, que llegaría a estar compuesta por más de 60 novelas, entre las que se encuentran, por mencionar sólo algunas de las más conocidas:

* Viaje al centro de la Tierra (de 1864)
* De la Tierra a la Luna (1865)
* Los hijos del capitán Grant (1867)
* Veinte mil leguas de viaje submarino (1869)
* La isla misteriosa (1874)
* La vuelta al mundo en ochenta días (1873)
* Miguel Strogoff (1876)
* La esfinge de los hielos (1897), y
* El soberbio Orinoco (1898).

En 1905, Julio Verne murió de diabetes, a los 77 años de edad. Pero como tenía contratos de escritura, había ido adelantando obras, así que todavía se publicaron ocho novelas después de su muerte. Su hijo —el único hijo de Julio Verne, llamado Michel— fue quien supervisó la edición de estas novelas. Muchos años después se supo que Michel había hecho cambios a estas novelas, en algunos casos extensos e incluso reescribió casi del todo algunas de ellas. Estas novelas modificadas por Michel Verne son las siguientes:

* El faro del fin del mundo (aparecida en 1905, año de la muerte de su padre).
* El volcán de oro (1906)
* La agencia Thompson y compañía (1907)
* La caza del meteoro (1908)
* El piloto del Danubio (también en 1908)
* Los náufragos del Jonathan (1909)
* El secreto de Wilhelm Storitz (1910), y
* La impresionante aventura de la misión Barsac (en 1919)


No fue sino hasta finales de los años 80 del siglo XX que se publicaron cinco nuevas novelas que se encontraron de Verne:

* El bello Danubio amarillo (en 1988)
* Viaje maldito por Inglaterra y Escocia (1989)
* El tío Robinson (1991)
* Un cura en 1839 (también en 1991), y
* París en el siglo XX (en 1994).

De esta última se conoce bien la historia. Fue una de las primeras novelas escritas por Verne, futurista pero más bien sombría, y cuando ya trabajaba para su editor, Pierre-Jules Hetzel, Verne se la llevó. El editor la leyó y no le gustó que no se tratara de una novela emocionante y optimista, así que le dijo a Verne que su publicación en ese momento sería negativa para su recién adquirida fama y le aconsejó publicarla 20 años después. Se dice que el editor la guardó en su caja fuerte, y que no fue encontrada por sus herederos sino hasta fines del siglo XX.


Después de esas novelas reencontradas se publicaron las versiones originales de tres de las obras modificadas por el hijo del escritor, las tres en 1998:

* El secreto de Wilhelm Storitz
* El faro del fin del mundo, y
* El volcán de oro.

¿Cuáles fueron los cambios hechos a esas novelas por su hijo? ¿Y por qué? Yo no lo sé, pero es un tema que me parece sumamente interesante que habrá que investigar.

Julio Verne publicó 54 novelas en vida; luego aparecieron 8 novelas póstumas (las modificadas por su hijo), y a fines del siglo XX se publicaron 5 novelas más. En total estamos hablando de 67 novelas. Más los cuentos, más las obras de teatro. Julio Verne, como vemos, era lo que se dice un escritor prolífico, que evidentemente trabajaba como loco y tenía una imaginación portentosa. Mi sugerencia: sigamos leyéndolo.







   

sábado, 5 de noviembre de 2016

Recomendaciones de la Librería del Fondo Carlos Monsiváis


Recomendaciones
de la Librería del Fondo Carlos Monsiváis




El ataúd de la novia
Unni Lindell

En este nuevo caso del inspector Cato Isaksen, Unni Lindell lleva al límite la locura, el horror y el miedo que habitan en el fondo de cada uno de nosotros. En 1988, Maike Hagg fue encontrada muerta en el sótano del imponente Hospital Psiquiátrico Gaustad. La institución noruega acostumbraba a organizar jornadas de puertas abiertas para que los hijos de los pacientes pudieran conocer a otros niños en su misma situación. Según las conclusiones de la policía, la pequeña habría sido víctima de un desafortunado accidente.

Veinticinco años más tarde, cuando el caso está a punto de ser archivado, Emmy Hammer y Aud Johnsen, que de niñas se vieron envueltas en las extrañas circunstancias que envolvieron la muerte de Maike, se reúnen para esclarecer de una vez lo que realmente ocurrió aquel día. Poco a poco, las escalofriantes prácticas del hospital irán saliendo a la luz, y no tardaremos en descubrir que cuando el recinto se vio obligado a cerrar sus puertas tras la reforma de la Ley de Salud Mental, no todos los internos llegaron a abandonar aquellos muros...

Ediciones Siruela
Colección Nuevos Tiempos
Traducción de Lotte K. Tollefsen
1a ed. 2016.
360 págs.

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2666
Roberto Bolaño

Publicada meses después de la muerte de Bolaño, 2666 ha sido unánimemente aclamada por la crítica internacional y por los lectores, y es considerada una obra sin igual en la literatura contemporánea. Con una fuerza arrolladora, en 2666 Roberto Bolaño crea una obra magistral que rompe con todas las tendencias literarias conocidas y abre el camino a seguir por la narrativa del siglo XXI. En ella violencia e historia se entretejen con temas recurrentes del autor: la literatura, la búsqueda y la crónica de la realidad. 2666 fue reconocida con los premios Ciudad de Barcelona, Salambó, National Critics Circle Award y Altazor.

La ciudad mexicana de Santa Teresa -trasunto de Ciudad Juárez- atrae como un imán a los protagonistas. Cuatro críticos literarios europeos viajan hasta Sonora tras las huellas del escritor desaparecido Benno von Archimboldi, cuya vida se refiere en la parte final de la novela. Allí conocerán a Amalfitano, el profesor universitario chileno que, junto con su hija, se establece en la ciudad, a la que también llegará el periodista estadounidense Oscar Fate para hacer la crónica de un combate de boxeo.

Pero el corazón del relato se encuentra en "La parte de los crímenes" donde, con la precisión de un bisturí, se narran los asesinatos de mujeres en Santa Teresa y las infructuosas investigaciones de la policía. En el epicentro del Mal, nada puede parar el horror.

Alfaguara
Colección Literatura Hispánica
Biblioteca Roberto Bolaño
1240 págs.
$499.00

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Caza al asesino
Manchette, Jean-Patrick

Prólogo de Carlos Zanón

La novela que ha inspirado la película protagonizada por Sean Penn y Javier Bardem.

Un asesino profesional al servicio de una «Compañía» —que nos remite inevitablemente a la CIA— decide retirarse, rehusando una última misión, y regresar a su región natal para reencontrar a su primer amor, ahora una hermosa y convencional burguesa, en una tentativa de borrar las humillaciones de la infancia y de la adolescencia.

A partir de este doble esquema —el retiro, el retorno—, sabiamente entretejido y deliberadamente clásico, se desarrolla una sangrienta persecución en la que pululan policías, asesinos, servicios especiales, organizaciones terroristas... y al menos dieciocho cadáveres.

En Caza al asesino, la última novela, glacial y trepidante, de Manchette, el «itinerario» de este profesional meticuloso, con toda su panoplia (la extrema competencia, los reflejos impecables, la mirada indiferente), está descrito con un tratamiento realista y a la vez onírico, a fuerza de una precisión maniática que excluye todo psicologismo.

«El autor dota a su héroe de un aura de locura difícil de olvidar. Asesino de profesión, es a la vez sanguinario y emotivo, vicioso y frágil, astuto y muy vulnerable. Al final de su aventura, caerá en una soledad extraña, ambigua; éstas son, tal vez, las más bellas páginas que ha escrito Jean-Patrick Manchette» (Alexandre Lous, Le Magazine Littéraire).

«Una novela corta que se lee sin entreacto» (Jean-François Joselin, Le Nouvel Observateur).

«Convierte la novela pulp en arte» (Emma Hagestadt, The Independent).

«El rey de la novela negra francesa. Escribe con una belleza sombría y trágica, que no repele sino que atrapa. Brillante» (The Times).

«Una escritura negra condensada, al mismo tiempo musculosa y económica, en la que, cuando inevitablemente estalla la violencia, genera un contundente impacto» (Maxim Jakubowski, The Guardian).

«Una elegante y demoledora novela negra con un toque de existencialismo galo para completar el aire general de amoralidad» (Tony Saint, The Telegraph).

«Una de las últimas contundentes, compactas e impactantemente originales novelas policiacas que Manchette dejó como legado al moderno género negro» (The New York Times).

«Si es un libro brutal, no lo es por la violencia, aunque hay sesos desparramados, cajas torácicas que estallan, intestinos que se vacían estruendosamente cuando las balas alcanzan a sus dueños. La más profunda brutalidad está en el tono y la mirada sobre un mundo despojado de posibilidad de elección y esperanza» (Ben Ehrenreich, The Village Voice).

«Los insistentes actos de violencia alcanzan una intensidad surrealista. Una novela política. El desarrollo trepidante de la trama es irresistible» (Ted Gioia).

«Un thriller magistral, considerado el mejor de Manchette» (Publishers Weekly).

Anagrama
Colección Panorama de Narrativas
Traducción Joaquín Jordá
192 págs.

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martes, 25 de octubre de 2016

Emilio Salgari




Emilio Salgari

Jesús Guerra

En nuestros días hay una enorme producción de literatura para jóvenes. Los jóvenes a los que le gusta leer (que ojalá fueran muchos más, tanto en nuestro país como en el mundo), tienen títulos de todo tipo para seleccionar: terror, ciencia-ficción, fantasía, comedias, dramas, todos escritos especialmente para ellos, debido a los temas (como la búsqueda de la identidad propia), y a las problemáticas de los jóvenes (drogadicción, relaciones sexuales, bullying, etc.). Esta literatura cuida incluso el vocabulario que conocen y que pueden aprender, según las edades a que están destinados los títulos. Hay títulos que pueden ser sólo de interés para los lectores de 12 a 14 años, otros para los de 16 a 18, y otros, los mejores, que aunque estén destinados a los jóvenes, también los pueden disfrutar los lectores adultos.

Pero esto no siempre ha sido así. La literatura infantil y la juvenil comenzaron, poco a poco, a mediados del siglo XIX, aunque puede haber ejemplos aislados anteriores. Durante la primera mitad del siglo XX, y quizás un poco más, se comercializaron libros para jóvenes, que en su momento no fueron escritos especialmente para ellos, como por ejemplo la literatura del francés Julio Verne o la obra del italiano Emilio Salgari.

Y es precisamente de Salgari de quien tratamos aquí. En los países de habla hispana sus libros fueron muy populares todavía hasta los años 60 y tal vez 70 del siglo XX. Sus novelas de aventuras poblaron la imaginación de los adolescentes de aquellos años con personajes fabulosos, muchos de ellos piratas. Sus obras eran el epítome de la aventura. Personajes audaces, tierras exóticas, mares lejanos. Ojalá que los jóvenes de nuestros días no dejaran caer en el olvido las obras de este autor y que leyeran por lo menos algunos de sus libros. De hecho, aún si quisieran leer más, ya sólo se consiguen algunos títulos. Revisé algunas librerías digitales y me di cuenta de que, aunque se encuentran alrededor de 30 libros suyos, de diferentes editoriales, en realidad no son más de 12 o 15 los títulos que se pueden adquirir. Y eso es triste porque este autor, según su biógrafo, el italiano Felice Pozzo, escribió 84 novelas y un número imposible de determinar de relatos cortos.

Eso es ser un autor prolífico, y lo más extraordinario de esto es que Salgari murió a los 48 años de edad. Y comenzó a publicar a los 21. Así que fueron 27 años de enfebrecida producción: más de tres novelas por año, es decir, una novela cada cuatro meses. Escribió muchas novelas autónomas, pero escribió también ciclos de novelas, o series. La más famosa y la que más novelas tiene es la del pirata Sandokan.

Hago una aclaración sobre la pronunciación del nombre de este personaje. En las ediciones anteriores, todavía hasta las de los años 70, por lo menos, el nombre aparecía sin acento, es decir que nos acostumbramos a llamarlo así: Sandokan (el acento tónico en la «o»). Pero en las ediciones recientes he encontrado que el nombre aparece con acento en la última «a», es decir Sandokán. Pero para mí es Sandokan, como también lo es para Fernando Savater, quien le dedica un capítulo a Salgari y a Sandokan en su estupendo libro sobre libros y películas de aventuras Misterio, emoción y riesgo.


Esta serie, la más famosa y extensa de las novelas de Salgari, tiene como personajes centrales a Sandokan y a su compañero de armas y aventuras, el portugués Yáñez, y está compuesta por once novelas. Transcribo los títulos en español, como debieron aparecer, basados en los títulos en italiano, y luego pasamos al enredo editorial de estas obras en español.

1) Los tigres de Mompracem (Le tigri de Mompracem, 1896)
2) Los misterios de la jungla negra (I misteri della jungla nera, 1895)
3) Los piratas de la Malasia (I pirati della Malesia, 1896)
4) Los dos tigres (Le due tigri, 1904)
5) El rey del mar (Il re del mare, 1906)
6) A la conquista de un imperio (Alla conquista di un impero, 1907)
7) La venganza de Sandokan (Sandokan alla riscossa, 1907)
8) La reconquista de Mompracem (La riconquista del Mompracem, 1908)
9) El falso brahmán (Il bramino dell'Assam, 1911)
10) La caída de un imperio (La caduta di un impero, 1911)
11) El desquite de Yáñez (La rivincita di Yanez, 1913)

Esos son los títulos como debieron aparecer, pero las editoriales españolas y argentinas hicieron un relajo espantoso (esto es algo habitual en el mundo editorial, no es característico de las editoriales españolas y argentinas). Para comenzar, algunas de estas novelas las publicaron en dos tomos, y cada tomo con un título diferente, como si de dos novelas se tratara. En otros casos, les cambiaron el título. Estoy siguiendo aquí el artículo correspondiente de Wikipedia, lo aclaro por si les interesa buscarlo y leer algunas de estas cuestiones de manera más detallada, o si quisieran intentar completar su colección.

Libro 1: Los tigres de Mompracem (1896)

* La editorial española Anaya, le puso Los tigres de Mompracem. Y para colmo ni siquiera publicó los demás de la serie.
* La editorial Acme, de Buenos Aires, la tituló Los tigres de la Malasia.
* La editorial Orbis, de Barcelona, la publicó en dos tomos: Los tigres de Mompracem y La última batalla.
* La editorial Gahe, de Madrid, la publicó también en dos tomos: Sandokán y La mujer del pirata.
* Terramar ediciones, de Argentina, la publicó en dos tomos: Sandokán: Los tigres de Mompracem y Sandokán: La última batalla.

¿Se dan cuenta? ¿Cómo puede un lector intentar hacer la colección completa si estas ediciones son un verdadero caos?

Libro 2: Los misterios de la jungla negra (1895)

Hay una edición con este título, pero hay otra, en dos tomos, llamados: Los misterios de la India y La jungla negra.

Libro 3: Los piratas de la Malasia (1896) apareció en una edición española como Sandokán.

Libro 4: Los dos tigres (1904) se publicó en español en dos tomos: Los estranguladores y Los dos rivales.

Y así podríamos seguir. La confusión es enorme. De todas maneras, yo les recomiendo que consigan algunas de las novelas de Salgari y las lean, les aseguro que se van a entretener mucho. Además, como cultura general, es importante tener esta referencia de las novelas de aventuras de Emilio Salgari. Aclaro que me dirijo a los lectores adultos, lo que no quiere decir que los jóvenes interesados no lo hagan, al contrario, pero me dirijo a los lectores adultos, nostálgicos quizá, que quieran recordar lo que fue el placer de la lectura cuando eran niños o adolescentes. Los lectores adolescentes de nuestros días están leyendo obras mucho más rápidas (no todas de la mejor calidad, pero sí hay muchas que son estupendas), con tramas muy complejas y, sobre todo, muy mezclada con las literaturas fantásticas (un ejemplo cinematográfico: la saga de Los piratas del caribe). Si nos instalamos en el pensamiento positivo y esperanzador, quizá haya lectores jóvenes curiosos, con rangos amplios y dinámicos de lectura que se interesen por algunas de estas obras. Seguramente van a acrecentar sus referencias, y con eso van a entender la enorme influencia que ha ejercido la obra de Salgari, de Julio Verne, de Alejandro Dumas, de Robert Louis Stevenson y otros más, no sólo en la literatura de aventuras de los siglos XX y XXI, sino también en el cine.

Pero volvamos con Salgari. El filósofo, ensayista, articulista y novelista español Fernando Savater ha escrito mucho sobre sus lecturas de infancia, sobre el placer de leer la aventura, y tiene sobre libros y películas de aventuras un libro espectacular, el ya mencionado Misterio, emoción y riesgo, publicado por la editorial Ariel, en el que dedica un capítulo a Salgari y a su personaje Sandokan. De ahí transcribo lo siguiente:

«Sandokan es el aventurero químicamente puro, pese a los revestimientos vengadores, y hasta políticos, que busca para sus osadías. Su figura fue, sin duda, lo más logrado que los anhelos del corazón —los dioses— que dictan a los hombres las historias regalaron a Emilio Salgari, inolvidable poeta de la acción y de lo exótico. Reconozco haber disfrutado más con este escritor italiano que con Verne o Walter Scott, que le son indudablemente superiores. Sin duda contribuyó a mi aprecio por su obra el especial encanto de sus defectos literarios, de los que está dichosamente plagado...»


Claro, Salgari era un autor de novelas populares, muchas de ellas publicadas primero como folletines y posteriormente como libros. Escribía, al parecer, a un ritmo endemoniado. Muchas de sus escenas y de sus diálogos son melodramáticos. Incurre en defectos que en nuestros días cometen sólo las telenovelas, como por ejemplo que los personajes hablen solos, o que algunos de los diálogos sean absurdos porque los personajes se dicen cosas que obviamente saben, pero que sirven como exposición, es decir como información para el lector. Y, sin embargo, sus libros funcionan. Los lectores jóvenes, por su parte, normalmente no se dan cuenta de estos defectos, así que sólo gozan las aventuras de Sandokan y sus piratas, y de muchos otros personajes.

Emilio Salgari, su vida y su muerte
Muchos de los lectores adultos que de niños fueron lectores, en los años 50, 60 o 70, seguramente recordarán algunos libros de Salgari. Lo que muchos desconocen son las circunstancias de la vida de este autor. Uno puede imaginarlo escribiendo hasta una edad avanzada, teniendo en cuenta el número de obras que escribió, y viviendo muy bien debido a sus ganancias como autor de éxito (al menos así lo imaginaba yo). Pero como ya apunté, Salgari escribió sus obras y en su mayoría las publicó entre los 21 y los 48 años de edad. Al parecer ganaba bien, pero gastaba mucho. Y tenía serios problemas personales y matrimoniales.

En 1892, a los 29 años de edad, se casó con la actriz Ida Peruzzi, una mujer con la que tuvo una relación extraña. En verdad, ambos tenían personalidades problemáticas. Salgari estudió, pero no terminó sus estudios para convertirse en capitán de gran cabotaje, y en realidad viajó poco en barcos, sin embargo él se decía capitán y declaraba que todos sus personajes estaban basados en personas reales que él había conocido en sus viajes, viajes de los que no existe registro. Al parecer era alcohólico y agresivo. Su mujer, que también tenía problemas para controlarse, en privado y en público, terminó internada en un manicomio en abril de 1911, y Salgari, pocos días después de esto, se quitó la vida. Dejó escritas tres cartas, una para sus hijos, una para sus editores, y otra para los directores de los periódicos de Turín. Hay un pasaje en la carta a sus editores, que dice:



«A ustedes, que se han enriquecido con mi piel, manteniéndome a mí y a mi familia en una continua semimiseria o aún peor, sólo les pido que, en compensación por las ganancias que les he proporcionado, se ocupen de los gastos de mis funerales. Los saludo rompiendo la pluma.»

En un artículo del italiano Roberto Di Caro, publicado en La Jornada Semanal, del 6 de octubre de 2002 (el cual se puede leer en Internet), Di Caro cita a otro autor, Finucci Gallo: «Ida no era sólo la Perla de Labuán, Ida era todos los héroes de Salgari. La relación entre ellos era muy fuerte y estaba inmersa en la ficción; para ellos, la fantasía en la que escogieron vivir se había vuelto realidad. Con el internamiento de Ida, fue como si una esponja hubiese borrado a los héroes de Salgari y los hubiese regresado al lugar de la fantasía. Queda el hombre, que no puede más y ya no sabe narrar, y se mata».

Póster de una versión
cinematográfica
Cita también al médico de Ida en el hospital psiquiátrico, quien refiriéndose a la esposa de Salgari, dice: «Muy inteligente, ayudaba a su esposo a componer sus novelas».

Como puede verse, la vida misma de Salgari es material para una novela de aventuras, aunque muy diferentes a las que él escribió. No he encontrado una biografía de Salgari en español ni en inglés, pero los pocos datos encontrados en sitios de Internet muestran una existencia sumamente compleja y dolorosa.

Emilio Salgari nació el 21 de agosto de 1862, en Verona, y murió en Turín, el 25 de abril de 1911.

Como curiosidad señalo que entre las obras que escribió hay una novela, la única suya que podemos catalogar como ciencia-ficción, llamada Las maravillas del 2000, escrita en 1907, y vale la pena apuntar que a lo largo de 98 años, entre 1914 y 2012, se produjeron 43 películas y miniseries basadas en sus novelas, lo que demuestra que su obra sigue siendo interesante y emocionante en la segunda década del siglo XXI, 105 años después de su muerte.